Tercer
Milenio >> Espíritu de Liderazgo
César Franco, una voz
espiritual tras las rejas
En Medellín está la primera parroquia penitenciaria.
Se
atienden doce cárceles de la ciudad y el Área
Metropolitana.
Cubre
tambien al personal adminidtrativo y de la guardia.
Por
María
Isabel Molina V.
Medellín

Fotos Donaldo Zuluaga |
El padre César Franco Ortiz no ejerce su misión
en forma común y corriente. Para él, sus parroquias
son altas edificaciones de muros grises y barrotes y sus fieles
son hombres que conviven en estrechas celdas.
"Buenos días, cómo les va", dice
el padre César, mientras saluda por una ventanita al
portero de la cárcel de La Estrella, al sur de Medellín.
Por estrechos corredores camina en busca de "sus ovejas
descarriadas", pues está a cargo de la Parroquia
personal penitenciaria Nuestra Señora de las Mercedes,
de la Arquidiócesis de Medellín, la primera
de su género de América Latina, creada hace
un año y medio.
La parroquia comprende 12 cárceles de la ciudad y
el Área Metropolitana, como son las de Bellavista,
Máxima Seguridad, Buen Pastor, Policía, La Estrella,
San Quintín (Bello), Envigado, Sabaneta, Copacabana,
Yarumito, del Conductor y de Menores.
En la cárcel de La Estrella, al pasar por una puerta
metálica el padre se detiene, se empina, mira por una
pequeña ventana y saluda por su nombre a varios hombres
que están sentados en literas de cemento. Ellos están
recluidos, en su mayoría, por hurto calificado, posesión
de estupefacientes y violencia intrafamiliar.
Con los internos
Para Julio César Calle, de 26 años, y quien
lleva tres meses en la cárcel, la tarea del padre César
les ha servido para reflexionar y cambiar sus vidas. No duda
en asegurar que la presencia del sacerdote es muy necesaria
en ese espacio.
Esta opinión la comparte Arley Guapacha, que está
preso hace un mes y medio y le faltan 28 meses. "La labor
del sacerdote es excelente, porque nos transmite mucha energía",
dice. Arley asiste al taller de la Pastoral y a las Eucaristías.
Para Seny Alveiro Herrera, director de la cárcel de
La Estrella, gracias a la labor del padre César se
han mejorado en forma ostensible las relaciones con los 29
internos y también la calidad del personal administrativo.
Entre las actividades que desarrolla la Parroquia penitenciaría
figuran talleres de derechos humanos y de Biblia, celebración
de la Eucaristía y de los demás Sacramentos,
reflexión de la palabra, fomento al rezo del Rosario,
recreación, atención a la Guardia y sus familias,
entre otras.
El sueño del padre César es que le donen un
lote al frente de Bellavista, para construir su parroquia,
diferente a las de muros altos y grises y celdas. Una parroquia
para humanizar su misión.
Implicaciones
Proyectos que mejoran la vida
Entre los proyectos que atiende la Arquidiócesis de
Medellín por medio de la Parroquia personal penitenciaria
están un abogado para que atienda la cárcel
de Bellavista en forma permanente y dos para que cubran el
resto de las cárceles. Se realizan en forma periódica
brigadas con odontólogos, médicos, abogados
y peluqueros. Asimismo, recreacionistas para apoyar las actividades.
Se cuenta con un almacén para vender los artículos
que producen los internos, una cafetería para ingresos
de la parroquia y acercamiento con Actuar Famiempresas para
convenio de préstamo a los internos. De igual forma
se trabaja en la creación de la fundación para
el pospenado con el Inpec; montaje con equipos de oficina
para la atención como parroquia y proyecto de formación
personal en valores "Abriendo puertas".
También se permite que mediante el convenio Extramuros,
algunos internos que son profesionales en diferentes áreas,
se les permite salir por varias horas para que presten sus
servicios donde se les requiera. En el desarrollo de estas
actividades laboran 288 personas, entre otros, como cuatro
obispos, un diácono, un vicario parroquial, un capellán,
68 profesionales para las brigadas, 10 sacerdotes de las parroquias
vecinas a las cárceles y un abogado coordinador.
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