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Inicio serie Después de todo... la vida
Arcilla que se transforma en
vida
Un programa
del Centro Día Gerontológico para los adultos mayores.
A él pertenecen 380 personas que se
benefician de toda clase de cursos.
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| Al amasar siente que los
dedos vuelven a la vida y esa sensación la anima a
participar en los cursos de cerámica y alfarería,
que dictan en el Centro Día Gerontológico. Foto
Manuel Saldarriaga |
Por Isolda María Vélez H.
La Ceja, Antioquia
Ella, sin proponérselo, resumió en una frase una
verdad que todos los que la estaban escuchando la han sentido
rondando en su alma, sobre todo después de que cruzaron
la barrera de los 60: "quiero sentirme útil".
Mientras asentían con la cabeza, sus dedos amasaban arcilla
sobre una mesa.
El grupo de ocho mujeres y un hombre seguía atento las
instrucciones del escultor Elkin Castañeda que, de cuando
en vez, hacía un alto para mencionar las bondades de un
programa que está dirigido a los adultos mayores.
La voz de Teresa Cardona interrumpe de nuevo para señalar
que el trabajo con el barro y la arcilla le sirve como terapia
para combatir la artritis que la aqueja desde hace algún
tiempo.
Ese proyecto, que comenzó hace casi dos décadas
con reuniones en casas de vecinos, bajo el liderazgo de Rosalba
Ortega y el acompañamiento de las hermanas Leticia, Cecilia
y Luisa Carmona, acoge hoy a 380 personas que encuentran un espacio
para sentirse valiosos y acompañados en el camino de la
vejez.
Gracias a un convenio con la Dirección Seccional de Salud
de Antioquia, el Centro Día del Municipio de La Ceja acaba
de recibir dos hornos, uno de gas y otro eléctrico, para
fortalecer el taller de cerámica y alfareria que comenzó
a capacitar a los adultos mayores desde noviembre del año
pasado.
Arcilla y pan
El ejercicio de amasar la arcilla continúa para los nueve
aprendices. En el salón contiguo otro grupo de personas
hornea panes, panderitos, pasteles de guayaba y pandebonos. El
olor se esparce por el taller y anuncia la hora del receso.
Juan Ortiz y Luz Marina Gómez, vestidos con sus gorros
blancos y delantales de panaderos, encarnan a la pareja de esposos
que ahora, en su etapa de jubilación, disponen de todo
el tiempo para aprender y compartir juntos, sin el afán
de atender las responsabilidades hogareñas.
Los lunes, martes y miércoles los dedican al curso de
panadería (de ocho de la mañana a 1doce del día.)
y en las tardes asisten a clases de flauta, estudiantina y a los
ensayos de la banda marcial. Juan, cabeza de familia y padre de
dos hijos que viven en Medellín pasa la mayor parte del
día en el Centro.
Luz Marina, en cambio, se priva de asistir a otros cursos porque
no quiere descuidar los quehaceres domésticos. Una responsabilidad
que no ha perdido con el paso del tiempo.
"Nos encanta lo que aprendemos en el curso. Quién
se iba a imaginar que a esta edad pudiera aprender tantas cosas
útiles para la casa y para la vida", anota Luz Marina
con orgullo, al reconocer que estar en el programa le ha permitido
también integrarse a la comunidad cejeña.
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| A
él pertenecen 380 personas que se benefician de toda
clase de cursos. Foto
Manuel Saldarriaga |
Afuera, en el corredor que bordea la casa sede del Centro, exhiben
los trabajos elaborados con la arcilla. Pequeñas obras
artesanales que son motivo de orgullo para quienes han pasado
varias horas en el taller de Elkin, contorneando figuras que poco
a poco se van transformando en frutas.
"Por lo menos ya aprendí a hacer una manzana y eso
es ya mucho cuento", apunta de nuevo, entre risas, Teresa
Cardona.
Contexto
Datos sobre el adulto mayor
La población
mayor de 60 años crece un 2 por ciento al año.
En la
Cumbre de envejecimiento de la Organización de Naciones
Unidas (ONU), el año pasado, se aseguró que hasta
2050 el número de personas mayores pasará de 600
a casi 2.000 millones y que en el próximo medio siglo habrá,
por primera vez, más personas de 60 años que de
15.
La Organización
Internacional del Trabajo (OIT) advirtió que para la financiación
de los sistemas de protección social y pensiones será
clave la creación de millones de puestos de trabajo entre
todos los sectores y grupos de población.
Actualmente
hay 81 hombres de edad avanzada por cada 100 mujeres.
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