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Docencia y Educación >> Calidad de la Educación

Colegios privados sienten presión sobre sus hombros


Estos planteles lideran la clasificación de los llamados mejores.
A pesar de su desempeño, un 35% de los alumnos está en promedio bajo.
Directivos dicen que no trabajan para las pruebas.
Hablan de formación integral y de factores que no incluye el examen.
Cuentan con herramientas que les facilitan un trabajo más participativo.
Bogotá continúa con el mayor número en niveles superiores.

Por
Paola A. Cardona Tobón
Medellín


En muchos colegios privados se trabajan actividades que motiven la participación de los estudiantes, dentro de la llamada onda de las pedagogías activas. Para los directivos de estas instituciones más importantes que los resultados de las pruebas del Icfes, es adelantar procesos congruentes desde los primeros grados. En la imagen aparecen estudiantes del Colegio Marymount. Foto Jaime Pérez

En los últimos dos años, con las nuevas pruebas, los colegios privados se ubicaron en los primeros lugares de la clasificación de planteles de los Icfes.

En los exámenes, 96 privados, ocho de ellos de Antioquia, aparecen en la categoría muy superior. Y no es una novedad, históricamente las cosas no han sido muy diferentes, aún con la otra modalidad.

De ahí surgen varias teorías que circulan en el ambiente. Entre ellas que los colegios privados ofrecen una mejor educación y que la calidad es proporcional al dinero que se invierte en pensiones y matrículas. ¿Mito o buena campaña de difusión para los privados? Es una reflexión que se hacen los especialistas y los miembros de la comunidad educativa.

Al igual que en el sector oficial tienen sus debilidades y fortalezas. Un estudio de Jairo Nuñez y otros investigadores de la Universidad de los Andes, revela que para los estudiantes cuyos ingresos familiares son inferiores a un salario mínimo (8% de los que asisten a la educación privada y 21% de los que acuden a la pública) los resultados son tres puntos más altos en el sector oficial.

Los Icfes no son el único medidor de la calidad, aunque no se desconoce el esfuerzo de los colegios por renovar en sus metodologías y trabajar por competencias, como lo plantean los nuevos exámenes.

"Es verdad que hay algunos colegios privados que salen mejor y eso recibe mucha publicidad, pero hay muchos de ellos que salen peor en esas pruebas que los mejores oficiales o los oficiales promedio y nadie dice nada de esto último ni se fijan en otros aspectos de calidad", dijo el académico Carlos E. Vasco.

Sobre la brecha de la cual se habla entre lo privado y lo público, agrega, se presenta, también, porque faltan dolientes entre los funcionarios estatales que toman las decisiones en el sector educativo. "Los responsables de esta administración tienen sus hijos en esos colegios privados que les parecen mejores que los oficiales".

En Antioquia, la educación privada atiende a cerca de 211.111 estudiantes y la oficial más de 943.000.

Para Lucila García, decana de la Facultad de Educación de la UPB, sí hay razones para afirmar que las condiciones de los colegios privados son mejores, por su propuesta de formación, su seguimiento, el manejo del tiempo y de los recursos, el cuidado de la planta y la gestión, además, por las limitaciones del Estado para financiar la educación pública.

El secretario de Educación de Antioquia, José Fernando Montoya, expresa que se puede hablar de algunas diferencias cualitativas. Entre los privados hay unos representativos en donde se notan elementos como una continuidad en la historia de su proyecto educativo institucional, basado en los principios de la entidad fundadora, generalmente comunidades religiosas o fundaciones que han probado sus modelos no solo en el país sino en el plano internacional.

Además, algunos factores asociados que influyen en el sector oficial, llegan, en algunas oportunidades, de otra manera menos fuerte a los privados, como la valoración del estudio como condición de realización personal.

La gran mayoría de los estudiantes de colegios privados hablan de continuar con sus estudios. Sus expectativas de vida están centradas en la universidad, por motivaciones personales, por tradición familiar o porque se los inculcaron en los colegios. Los programas de pasantías son comunes en los privados e, igualmente, trabajan por proyectos.

Esteban Mesa, de 17 años, por ejemplo, tiene claro que una vez se gradúe continuará con sus estudios en Derecho. Los proyectos de formación de docentes existen en la mayoría de los privados. En el caso del Colegio Montessori cuentan varios convenios con universidades y se establecen con base en los vacíos que encuentren en los resultados de la evaluación de desempeño a los profesores.

Procesos
Aunque en el país los planteles privados superan a los oficiales en las categorías superiores de los Icfes, tampoco están al margen de los resultados deficientes. De los 3.380 alumnos de ese sector en Colombia que presentaron las pruebas en 2001, 1.166 se ubicaron en el nivel bajo.

El primer establecimiento privado de Antioquia que apareció en la clasificación de planteles en ese mismo año, fue la Compañía de María y no vuelven a aparecer hasta el 35 con Pinares. Fueron ocho entre los 96 con desempeño muy superior, y en 2000, en el mismo rango clasificaron doce, encabezados por el Colegio Leondardo Da Vinci, del calendario B.

Pero colegios con trayectoria y considerados de buen nivel como el Colegio Jesús María, la UPB, María Auxiliadora, el Salazar y Herrera y el Pedro Justo Berrío, entre otros, aunque el año pasado estuvieron en la categoría superior, no se ubicaron entre los 300 primeros del país.

"Hay que mirar la educación desde el desarrollo integral. Si en la angustia por puntuar en estas pruebas se deja de lado la formación integral entonces sí baja la calidad", afirmó Miriam Montes Tamayo, rectora del Colegio Montessori, que ocupó el puesto 51 en 2001.

Los planteles privados se autorregulan y como punto fundamental le dan continuidad a su Proyecto Educativo Institucional, clave para sus procesos. Aunque tampoco se puede generalizar, pues en el sector privado, también, hay instituciones que se quedan cortas en el tema de la calidad.

Los padres de familia y el medio les exigen buenos promedios y resultados satisfactorios ante la inversión que hacen y de acuerdo con la imagen de calidad y tradición que ya tienen entre la comunidad educativa. Tal vez más que en los oficiales, ellos sienten con rigor la presión de los Icfes.

Costos y cifras
Estadísticas del sector privado

Datos de la Secretaría de Educación de Antioquia muestran que a 2001, el departamento contaba con 1.112 planteles privados y 211.111 estudiantes, ante 5.736 colegios del sector oficial. En 2000, eran 221.267 alumnos.

Uno de los asuntos que más ha impactado en las instituciones del sector privado es el desplazamiento de los estudiantes a los establecimientos oficiales por problemas socio económicos. A finales del año pasado, registraron un desplazamiento de alumnos entre el 12% y el 15% y una cartera del 17% del presupuesto de ingresos del plantel. En el sector oficial la deserción es del 8.42%.

A 2000, los colegios privados de Antioquia contaban con cerca de 11.000 docentes.

En este sector en el país hay 2.490.263 alumnos, lo que equivale al 25% de la matrícula total, 16.240 establecimientos educativos (22%) y 141.819 maestros (año 2000).

En el primer año de las nuevas pruebas (2000), de los 12 colegios antioqueños que aparecen hay dos de Envigado, uno de Itagüí, 7 de Medellín, uno de Sabaneta y uno de Marinilla. En 2001, siete de Medellín y uno de Envigado.

 


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