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El futuro se niega desde que se ingresa al colegio

La necesidad no va de la mano con la inversión que se realiza.
Resultados son menos buenos de lo que por lo general se informa.
No siempre la dotación se utiliza de la mejor forma en los establecimientos.


Por
Ramiro Velásquez Gómez
Medellín


Esta es la placa polideportiva a un costado del Liceo Antonio Nariño en Puerto Berrío, un centro educativo muy sucio, en el que prácticamente no existe rincón de las paredes para escribir otro mensaje. Los alumnos carecen de sentido de pertenencia. Para colmo, se iba a construir el techo de la placa, pero las columnas quedaron dentro de...la cancha. Los trabajos están paralizados. Foto Ramiro Velásquez Gómez

La mayor parte de los estudiantes colombianos no puede escoger su futuro. Nelly, Judy, Luz Mary, Carola, Adiela y Angélica están en clase. Son las 2 de la tarde y están paradas en la carretera que conduce a Puerto Berrío.

Estudian en el Colegio Providencia (San Roque), que no tiene laboratorio y deben trasladarse a San José del Nus al Colegio Agrícola. Una rutina quincenal.

El laboratorio de química del Colegio Antonio Nariño, en Puerto Berrío, fue usado este año...una sola vez. A sus estudiantes les ha ido mejor que a los del Colegio La Sierra, en Puerto Nare: su rector, José Marceliano Mosquera, cuenta que hace un año los tienen cerrados.

Estas situaciones, que tienen que incidir en la vida de quienes las sufren, son comunes a lo largo y ancho de la geografía antioqueña, donde no siempre van de la mano las necesidades y las inversiones que se realizan.

Al Colegio Carlos Arturo Duque de Puerto Nare llegó un moderno sotfware de inglés, que no se puede utilizar porque el servidor no tiene la capacidad. En el mismo Antonio Nariño se tuvo que parar la construcción del techo de la placa deportiva: alguien se dio cuenta, cuando iban algo avanzadas, que las columnas para soportarlo habían quedado dentro de...la cancha.

En el Colegio Julio Restrepo de Salgar faltó profesor de química varios meses este año. El exconcejal de Berrío, John Echeverri, informa que hasta que supo hace poco, en uno de los grados de la Normal no tenían profesor de inglés. La informática en el Instituto Presbítero Luis Aníbal Gallego de Apartadó es teórica: la práctica la deben conseguir en computadores regados por otros sitios del municipio.

Hechos tan contundentes como éstos son los que han llevado a que la educación tenga varias subdivisiones entre las distintas clases de establecimientos.

Los investigadores Alejandro Gaviria y Jorge Hugo Barrientos por su cuenta, Jairo Núñez y colegas por otro lado, y hasta Ana Lucía Hincapié en el caso de Medellín, coinciden al analizar los números. Los colegios privados, académicos, diurnos, con jornada única o extendida muestran mejores resultados.

Aunque los dos primeros concluyen con fórmulas que dos tercios del logro académico es independiente del plantel, sí inciden las metodologías, la tradición y, al final de cuentas, la administración del sistema educativo. El Antonio Nariño es técnico industrial en ebanistería y metalistería. El profesor José Vicente Galileo dice que a veces los jóvenes deben llevar los materiales de trabajo.

Les sucede igual a los del Julio Restrepo: los muchachos colocan la papelería para la técnica comercial. Existe un agravante en no pocas instituciones: la inversión en tecnología y dotación no asegura su buen uso. José Fernando Montoya, secretario de Educación de Antioquia, dice que se han encontrado establecimientos donde con orgullo exhiben equipos adquiridos con una gran inversión, pero que no son aprovechados de manera innovativa en el proceso educativo.

En el Policarpa Salavarrieta de Apartadó, hay televisores en todas las aulas. Permanecen apagados la mayor parte del tiempo porque la energía falla con frecuencia.

En Providencia la pequeñísima biblioteca escolar está dentro de la oficina de la secretaria y no tienen computadores para los alumnos. En el Liceo Jesús María Rojas, de Santa Bárbara, el corredor es...la sala de lectura de los escasos libros de un estante.

¿Qué es lo que pasa, entonces, que se presentan estas situaciones? Inversiones se han hecho. El plan de mejoramiento de la calidad de la educación ha demandado una inversión (sigue en curso) de US $40 millones en 90 municipios y 1.815 colegios. Así y todo los hechos son patéticos.

Sin mirar los resultados del Icfes, el rector del Colegio de La Sierra considera que son los mejores del municipio. El plantel es puesto 6.719 en las pruebas, nivel muy inferior. El Carlos Arturo Duque, de la cabecera, es puesto 6.913, en el mismo nivel. La jefe del Núcleo de Andes, Margarita María Rico, señala con orgullo que las instituciones locales quedaron ubicadas entre las mejores del departamento.

El rector del Colegio Providencia, Mario Cárdenas Mejía sostiene que el plantel tiene nivel medio en los Icfes. El cuadro oficial muestra que está en el bajo. Todo le da la razón a la conclusión del trabajo de Jairo Núñez y asociados: en los colegios públicos, mejoras en la educación de los docentes y en la infraestructura física no están asociados con un mayor rendimiento de los alumnos.

Hace falta más para que el esfuerzo aclare el futuro de los muchachos. Nelly Isaza, de Providencia es tajante: "Para qué nos vamos a presentar a la universidad si nos falta muchísimo conocimiento".

En los pueblos y áreas rurales hace carrera esta posición. En el Colegio El Guayabo de Santa Bárbara, los jóvenes se ríen cuando se les pregunta por los Icfes. En Urabá muchos ni los presentan hoy.

Desde que el niño ingresa al sistema educativo, se juega su futuro. A veces no necesita esforzarse para mantenerse en el sendero que le marca la institución elegida. Ningún estudiante en las dos promociones del colegio de Providencia, ha pasado a la universidad.

Costos y cifras

La realidad, contra los indicadores

Los factores asociados con el ambiente de estudio, entendido como el plantel, sus directivas y docentes, sus ayudas y la familia, inciden de distinta forma en la calidad de la educación.

El Primer Estudio comparado sobre Lenguaje, Matemáticas y Factores Asociados, apra alumnos de Tercer y Cautro grado de la Educación Básica, arrojó resultados como:

Los alumnos que creen que el clima del aula es adecuado, corresponden 92.07 puntos de incremento en el lenguaje y 115.03 en matemáticas.

Por cada punto adicional que los padres afirman involucrarse en la escuela de sus hijos, el rendimiento de éstos aumenta 21.11 puntos en lenguaje y 14.98 en matemáticas.

En los estudiantes de maestros que tienen otra ocupación profesional, el rendimiento es 11.20 puntos menos en lenguaje y 9.71 en matemáticas.

Los alumnos de escuelas que cuentan con más de 1.000 libros en sus bibliotecas muestran un rendimiento superior en 10.40 puntos en lenguaje y 9.90 en matemáticas.

Por cada año de formación postsecundaria que tengan los docentes aumenta el rendimiento de sus estudiantes en 2.44 puntos en lenguaje y 2.06 en matemáticas.

Ser del cuarto grado y no del tercero, significa un aumento de 10.09 en lenguaje y 22.30 en matemáticas.

Y por cada elemento adicional de equipamento escolar, mejora 1.96 puntos el lenguaje.

La realidad colombiana contrasta, en ocasiones, casitodos estos indicadores.

En Medellín, el 58% de las instituciones carece de aula de informática, según la Veeduría Ciudadana.

Existen en Antioquia colegios en donde las mamás que no tienen con qué pagar costos educativos, realizan el aseo.

En el Antonio Nariño de Puerto Berrío, si los estudiantes contribuyen con $500 cada uno, se pinta el aula. Muchas siguen despintadas.

En El Guayabo, Santa Bárbara, hay alumnos que cumplen la alfabetización...barriendo.

El Colegio de Providencia se paga el teléfono con un monedero que instalaron en una tienda vecina. Cuando la llamada es para el plantel, el tendero hace sonar un timbre.

En el Colegio Jesús María Rojas de Santa Bárbara no se colocan tareas, porque "son para los papás". En los mejores colegios privados de Medellín, hay tareas y exámenes todos los días.

La realidad colombiana sobrepasa la imaginación y las cifras que incluyen investigadores en sus estudios y análisis.

 


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