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Docencia y Educación >> Calidad en la Educación

Las aulas se deben llenar, pero no todas estiran



Foto Ramiro Velásquez Gómez

Son comunes los grupos de más de 45 alumnos. En ocasiones estudian en situaciones incómodas y en las salas de cómputo muchas veces deben hacerse varios por aparato. En la foto, estudiantes en el Colegio La Sierra.

Medellín
Al mantener la misma relación de alumnos por docente de hace 30 años, hoy 700.000 niños y jóvenes tendrían escuela.

Sin considerar, en la cifra, que con el mismo número de maestros el gobierno pasado creó 730.000 cupos.

Desde hace dos años, el gobierno central se empeña en que el sector oficial alcance los 35 estudiantes por docente en el sector urbano y 26 en el rural en primaria y 40-32 en secundaria y media. Un logro por cumplirse, pues hoy se llega a 30 y 10 en el primero y a 36 y 25 en secundaria. Su cumplimiento tiene tanto de largo como de ancho.

¿Incide en la calidad de la educación el número de alumnos por docente? ¿Qué sucederá con el aula rural ante las nuevas exigencias de ampliar el número de estudiantes que justifiquen la permanencia de los docentes?

Casi nadie de las personas vinculadas a la educación cree que el mayor número de estudiantes por aula y profesor afecte el rendimiento académico, dentro de ciertos límites. En el Colegio La Sierra de Puerto Nare faltan 13 salones. El hacinamiento en el horno del Magdalena Medio es serio. Hay grupos con más de 50 muchachos. A ellos sí los marcará y les afectará el aprendizaje. Hasta el secretario José Fernando Montoya cree que éste es un factor de incidencia.

Los promedios presentan un ideal que no se logra de manera individual. La jefe de Núcleo de Andes, Margarita María Rico cuenta que hay salones con 60 niños. En Apartadó son comunes las de 55. Colegios privados con rendimiento muy satisfactorio en las pruebas del Icfes manejan de 35 a 43 ó 45. El rector del Jorge Robledo, Federico García, no cree que eso incida. Y el del Colegio Alcaldía de Medellín, Julio César Velásquez estima que para que rindan igual es vital ser muy creativos.

El estudio internacional sobre lenguaje y matemáticas atribuye al aumento de alumnos por docente una disminución de 0.49 en el rendimiento en el primero y 0.53 en las segundas. Datos que la realidad nacional controvierte en cierta forma, pero no ha sido medida aún bajo estos parámetros. No será fácil llegar al punto deseado. El nuevo gobierno se dirige a ampliar los cupos bajo los mismos lineamientos de racionalización de maestros, aunque con nueva inversión.

En Apartadó el problema es crítico: son unos 3.500 muchachos desescolarizados, equivalentes a tres colegios más. Para ingresar cuanto antes al sistema, la proporción de alumnos por docente se elevará de modo significativo. La construcción de aulas y nuevos establecimientos no se dará por generación espontánea y esto iría en contra de la tendencia de racionalización impuesta.

En reciente intervención en el Paraninfo de la Universidad de Antioquia, el hoy presidente Alvaro Uribe Vélez indicó que se aumentarán cupos, con menores exigencias iniciales en materia de calidad. Los maestros urbanos deberán acomodarse con más estudiantes, mientras persisten las dudas sobre lo que acontecerá con las cada vez más despobladas escuelas rurales. [RVG]

 


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