Economía
y Negocios >> Viaje a las entrañas de EPM
EPM: "Sí, tenemos
los servicios más baratos"
Frente a Bogotá, en Medellín hay cuentas hasta
48% más blandas.
El estrato 1 paga $31.732, o sea el 10% de un salario mínimo.
Usuarios pobres dicen que hoy sus servicios son más
caros.
Por
Germán
Jiménez Morales
Medellín
Si usted es un usuario de estrato 1 de las Empresas Públicas
de Medellín (EPM) y paga un promedio mensual de $31.732
por su cuenta de servicios de energía, teléfonos,
acueducto y alcantarillado, seguramente se está ahorrando
cada mes hasta $12.571 frente a lo que paga una familia de
su mismo estrato en Bogotá.
Si está ubicado en el estrato 3, su cuenta promedio
de $77.738 resulta ser inferior en $32.294 a la que le cobran
en la capital de la República a familias de su mismo
perfil. Y si pertenece al minoritario grupo del estrato 6,
su cuenta de $215.207 mensuales es $104.230 más baja
que la cancelada por la clase alta bogotana.
Fenómenos como estos se presentan porque, según
el gerente General de las EPM, Iván Correa Calderón,
la entidad sí tiene las tarifas de servicios públicos
más bajas del país, una afirmación que
acompaña con un ejercicio que le hicieron sus técnicos
y en el cual se cotejaron las facturas agregadas de los servicios
públicos domiciliarios de energía eléctrica,
telefonía básica, acueducto y alcantarillado.
"Este resultado se ha alcanzado no sólo en razón
de la eficiencia que tradicionalmente han tenido las EE.PP.M.
en el desarrollo de su infraestructura, sino además,
como producto de la aplicación de la política
tarifaria diseñada por la actual administración",
expresó por escrito el funcionario ante una pregunta
formulada por este diario a través de un derecho de
petición.
Más eficiencia
Al mirar por separado cada servicio, Correa Calderón
manifestó que en el caso de la energía eléctrica
las EPM "presentan las tarifas más bajas del país
entre todas las empresas distribuidoras y comercializadoras
de energía, lo que refleja su eficiencia en estas actividades,
la cual se ha mantenido desde que se comenzaron a aplicar
las fórmulas tarifarias actualmente en vigencia".
En el caso de la telefonía pública básica,
la meta de tener las tarifas más bajas se logró
el septiembre de 2001, "en virtud de la política
de congelación de la indexación, y los aumentos
que realizaron las demás empresas del país".
"En particular, en ese mes las tarifas de EE.PP.M. alcanzaron
a las de ciudades como Bucaramanga y Cali".
En cuanto al servicio de acueducto y alcantarillado se hace
notar que la comparación directa de las tarifas se
dificulta por las diferencias entre los sistemas, en aspectos
como la topografía, topología, distancias a
las fuentes de agua, el desarrollo de los sistemas de colección,
transporte y tratamiento de aguas residuales. El directivo
anota que "debe recordarse que Medellín dispone
hoy de la infraestructura de saneamiento de aguas residuales
más avanzada y de mayor cobertura en el país,
además de altos niveles de calidad y cobertura en su
sistema de captación, transporte y distribución
de agua potable, pese a lo cual sus tarifas pueden compararse
con las de otras ciudades".
Juego de cifras
El cuadro remitido por Correa Calderón deja ver cosas
interesantes. Cuando una ciudad se va a comparar con otra
lo usual es tomar como modelo o punto de referencia a Bogotá.
Al hacerlo así, se nota cómo la política
tarifaria de las Empresas termina beneficiando más
a una familia de estrato 6 que a una de estrato 1.
El cliente de menores recursos de las Empresas paga, como
se ha dicho, una cuenta promedio de $31.732. En Bogotá,
una familia con este mismo estrato 1 cancela $44.303. Es decir,
al cliente de EPM le sale $12.571 más barata la factura
y eso en términos porcentuales equivale al 39.6% de
su obligación mensual.
El de estrato 6, por su parte, se beneficia de una tarifa
que en Medellín es 48.4% más barata que en Bogotá.
Mientras aquí el valor facturado para las familias
de mayores ingresos es de $215.207 en promedio mensual, en
el ombligo político y administrativo del país
la cuenta sube a $ 319.437. Del mismo cuadro se colige que
para una familia local de estrato 2 sus tarifas son un 46.7%
más blandas que en Bogotá.
La industria y el comercio también gozan del beneficio,
pues, en su orden, cancelan un 34.4% y un 39.5% menos que
sus colegas de la capital. Sin embargo, lo que más
afecta a los usuarios es el recrudecimiento de la desocupación
y la falta de ingresos.
Contracara
Los estratos 1, 2 y 3 no ven el alivio
Aunque las tarifas de EPM son las más bajas del país,
según análisis de la propia entidad, eso tampoco
implica que para los usuarios de menores ingresos resulte
cómodo hoy el pago de las facturas. Así se desprende
de una encuesta realizada por EL COLOMBIANO entre 152 personas
de los estratos 1, 2 y 3, durante los días 17, 18 y
19 de julio.Aunque el 96.1% de los entrevistados manifestó
que ha mantenido controlado el consumo de sus servicios públicos
desde el 2001, eso no les ha adelgazado el monto de la obligación.
Al contrario, el 78.3% de las familias expresó que
su cuenta de servicios es más cara que en enero del
año anterior.
El 31.6% dijo que en pagar los servicios públicos se
les va entre el 21% y el 30.9% de sus entradas mensuales.
Un 17.2% de los entrevistados tiene que destinan a ese ítem
de la canasta familiar entre el 31% y el 40.9% y un 11.8%
dijo que los servicios les comprometen del 41% al 50.9%. Sólo
el 34.9% reconoció haber tenido un alivio real en el
valor de sus servicios.
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