EL COLOMBIANO
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Marzo 2 de 2003
Industrias Suárez, una Pyme que bate marcas

Empresas exportadoras exitosas: sexto informe de la serie.
"Uno vive es de plata, no de medallas": Carlos Alberto Suárez.
Se pegó a la rueda de Orbitel para conquistar el mercado de Europa.
España, Chile y Estados Unidos, sus mercados estratégicos.



Por
Francisco Javier Arias R.
Medellín
Ha sido estrecha la relación entre Orbitel e Industrias Suárez. Juntos estarán en las carreras de Europa, "posicionando la marca y batiendo marcas". Fotos Donaldo Zuluaga

Carlos Alberto Suárez, de 34 años, participó durante seis años en carreras de ciclismo en pista, pero nunca se ha alejado de esta actividad. El ciclismo ha sido su pasión, su vida y, ahora, su proyecto empresarial. Corrió en seis copas de ciclismo en pista, donde ocupó los seis primeros lugares, en los campeonatos mundiales de Noruega y Sicilia y fue campeón de una Copa Intercontinental de Pista, disputada en La Habana.

Hizo pareja en las diferentes modalidades con reconocidos velocistas como Jorge Nilton Ortiz y José Julián Velásquez. Ahora, como empresario, hace pareja con Nancy Valencia, tecnóloga Deportiva del Politécnico Jaime Isaza Cadavid, especializada en cosmetología, aficionada al triatlón y con experiencia administrativa en varias empresas.

Cada uno tenía su propio encarrete y su propio negocio, pero el destino los juntó. Hoy, no sólo son esposos sino administradores y socios de una pequeña empresa fabricante de uniformes para ciclismo -Industrias Suárez- que, como todas, nació sin plata pero con muchas ganas y muchos sueños y sobre todo, con una inalterable mentalidad de llegar a ser grande.

"Desde niño pensé que no iba a ser empleado... Cambiaba los juguetes con los amigos de la cuadra y, luego, cuando me dediqué al ciclismo, cambalacheaba todo lo que se atravesara", recuerda Carlos Suárez.

Ensayó con la producción de pantalonetas y de jeans, pero muy pronto se convenció de que no podía alejarse del ciclismo. Entonces, con la misma sagacidad con que hizo sus primeros negocios, se dedicó al diseño y confección de ropa para la práctica de este deporte. "Fue un aprendizaje muy a pulso, con muy poca información sobre el tema y muy limitado en el tiempo, porque todavía estaba compitiendo".

Y agrega: "Uno vive de la plata y no de medallas... Tenía que forjarme un futuro económico y ya me había puesto unas metas: si a los 24 no estaba en un equipo profesional, me retiraba del ciclismo... Y a los 23 años ya estaba en Postobón. Y, si a los 28 años no estaba corriendo en Europa..., me iba del ciclismo. Y lo tuve que dejar... Había que pensar en otras cosas, no en medallas".

Comodidad, la fortaleza
En el comienzo, la idea empresarial empezó a tomar forma en un rincón de la planta de Bossi Jeans, donde recibió apoyo logístico, pero muy pronto empezó a coger forma y tuvo que pasarse a otro local más grande.

Carlos y Nancy, acompañados de sus dos mascotas, Tita y Kike, los gatos que se conocen la fábrica más que ellos, insisten en que los valores fundamentales de la empresa han sido calidad, diseño y, sobre todo, comodidad para el ciclista. "La comodidad es la fortaleza de la marca Suárez".

Los pequeños empresarios advierten que "el éxito y la fortaleza de la empresa es el control de todos los procesos... No dependemos sino de los insumos y de las materias primas y eso nos permite controlar la calidad desde el comienzo".

La mentalidad empresarial les ha obligado a plantear su visión de futuro: "En el año 2005 Industrias Suárez tendrá su marca como la más posicionada a nivel nacional. Tendrá reconocimiento internacional e incrementará su capacidad tecnológica bajo el parámetro de certificación de calidad".

La meta exportadora
El mismo Carlos reconoce que Nancy no sólo le mejoró su calidad de vida, sino que le organizó la empresa. Como en las mejores carreras que hizo Carlos, el seguimiento a las metas se hace cronómetro en mano y con la preparación necesaria: para exportar, la meta más importante, tenía que aprender y capacitarse. Entonces acudió al programa Expopyme, de apoyo a las pequeñas y medianas con potencial exportador, orientado por Proexport y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, y definió sus mercados estratégicos: Estados Unidos, España y Chile. Y, al tiempo, inició la aplicación del programa GAP -Gestión Ambiental y Productividad-.

A Europa con Orbitel
Los uniformes Suárez han vestido a los equipos de ciclismo del Orgullo Paisa, de Orbitel y de otras regiones, al tradicional Clásico de Ejecutivos EL COLOMBIANO y acaba de firmar un contrato con la Federación Colombiana de Ciclismo para uniformar los equipos de Colombia de ruta, pista, bicicros y ciclomontañismo.

Orbitel, que ha apoyado a la empresa desde su comienzo, es actualmente uno de sus principales clientes y, a su vez, Industrias Suárez es patrocinador del equipo con los uniformes de dotación (por unos $50 millones), no sólo para las carreras nacionales, sino en el exterior y, especialmente, en Europa. "Hicimos una alianza con el equipo Orbitel para posicionar nuestra marca en Europa, mercado estratégio, a donde podemos exportar sin aranceles", explicó Nancy Valencia.

- ¿Y cómo ha sido la relación de pareja en la empresa?
Dicen que si funciona bien el matrimonio, no va tan bien la empresa y que cuando funciona la empresa se afecta la pareja...

- "Eso ha sido como una bendición de Dios. Hemos sido como un complemento el uno para el otro, aún en la empresa, pero respetamos los roles de cada uno. El es muy fuerte en producción y en desarrollo y yo en las áreas administrativa y comercial", dice Nancy. Y agrega: "No ha sido tampoco un rosal de amor y de ternura, hay diferencias como en todo, pero ellas nos complementan, no nos distancian... El que tiene que ganar la batalla es el amor, no el negocio. El amor nos puede ayudar a reconstruir la empresa, pero la empresa no hará que renazca el amor si lo destruimos... Hemos sido una pareja muy feliz".

Costos y cifras
La competitividad se logra con eficiencia

Industrias Suárez tiene capacidad para producir 150.000 prendas por año, entre camisetas, pantalonetas, chaquetas, ropa de invierno y otras, de un portafolio de 21 referencias, pero sólo la utiliza en una tercera parte: produce unas 50.000 prendas. Pero ya inició el "calentamiento" para crecer en los mercados nacional e internacional.

De hecho, sus ventas en el 2001, las más significativas para su despegue, llegaron a $208 millones. En el 2002 subieron a $634 millones y, para este año, tiene la meta de llegar hasta $1.200 millones. Con base en el programa Expopyme , planea aumentar las ventas externas de 35.000 dólares, en 2002, que fue su primer año exportador y cuando todavía no tenía listo el plan estratégico, a unos 100.000 dólares en este año. En lo que va de 2003, ya tiene pedidos de Estados Unidos por 16.000 dólares. No obstante, la mentalidad empresarial de esta pareja queda fielmente reflejada en frases como ésta: "Tenemos que ser competitivos por los menores costos que logremos en la producción, no por los beneficios del Atpa".

 


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