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Inicio serie Empresas exitosas en exportaciones
03-02-2003
Tostaditos Susanita se lanzó a exportar a E.U.
Genera
empleo para 60 personas y atiende el mercado latino de La
Florida.
Ya
piensa en nuevas inversiones en planta y equipos para exportar
más.
Es
una de las primeras empresas que recibió apoyo del
Plan Padrino.
Por
Francisco
Javier Arias R.
Medellín
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Aunque su volumen de
exportaciones todavía no es muy importante, sí
es notable el esfuerzo y la preparación que cumple
Tostaditos Susanita para enfrentar los más exigentes
mercados internacionales.
Fotos Robinson Sáenz | EL COLOMBIANO |
Una inevitable situación familiar, la separación
de su esposo, llevó a doña Susana Posada, a
convertir en empresa lo que todos los días hacía
para el algo y el desayuno de sus 4 hijos. Sus vecinos y amigos
ya habían probado las tostaditas que ella, con el amor
de madre, producía para su familia. Así nació
Tostaditos Susanita, una pequeña empresa con amplio
reconocimiento en el mercado y una marca muy posicionada que,
con la convicción de lo que hace y la calidad de sus
productos, lucha todos los días contra una competencia
feroz.
Ahora, dos de sus hijos, Andrés y Lina, manejan la
empresa, pero ella no se separa de lo que ha sido su vida
y su pasión, y sigue yendo todos los días a
supervisar cada paso y a visitar los supermercados y a atender
las necesidades de sus clientes, que la respetan y la quieren
y a quien conocen, simplemente, como "Susanita".
En la oficina de la gerencia de la empresa se observan dos
fotografías: una, de ella con sus 4 hijos muy pequeños
y, la otra, con los cuatro hijos ya graduados como bachilleres
"pero con vestidos prestados para la foto".
Andrés, el gerente de la mediana empresa, ingeniero
de Producción de la Universidad Eafit y quien laboró
en Noel, cuenta que la acogida que fueron teniendo las tostaditas
y bizcochos que su mamá les hacía, la llevaron
a pensar en algo más grande para solucionar los problemas
económicos que enfrentaba en esa época.
Las primeras ventas las hizo a sus vecinas y amigas y en
el Hospital San Vicente de Paúl, donde laboraba como
voluntaria. "El producto tuvo muy buena aceptación
y fue codificado por primera vez en El Cafeterito, que funcionó
en La 33. El negocio fue creciendo y la producción
se mantenía en el horno de la casa".
Posteriormente, fue codificado en Comfama y en Éxito
y, entonces, para responder al crecimiento de la producción,
también fue necesario crecer el área física.
Desde esa época, hace 21 años (en 1982), tomó
las instalaciones que hoy ocupa su planta de producción,
en Itagüí, donde instaló modernos hornos
industriales y empezó a fabricar en gran escala. Hoy
en día genera empleo directo para 60 personas y para
otro grupo igual, en forma indirecta, en las tareas de comercialización
y promoción externa en las cadenas de almacenes y mercados
independientes.
La tarea siguiente fue posicionar la marca y la calidad del
producto y empezar a pensar cómo desarrollar esa cultura
exportadora que el gobierno ha pregonado entre las pequeñas
y medianas empresas.
Primeras exportaciones
Tostaditos Susanita pertenece a la primera generación
de empresas atendidas en el programa Expopyme, de Proexport
y Acopi, y también a la primera camada de empresas
que recibieron apoyo del Plan Padrino en el sector de alimentos.
En este caso, una reconocida compañía exportadora,
Industrias Alimenticias Noel, fue su padrino.
A pesar de las dificultades, por tratarse de un producto
perecedero, con una vida útil de tres meses, Susanita
consideró que ya estaba lista para empezar a exportar,
no sólo porque era su vocación, sino porque
tenía un buen producto que ya tenía presencia
en 22 ciudades, haciendo gala de una de las características
exigidas para las empresas que acceden al programa: ser un
buen jugador local antes de salir a los mercados externos.
Sin embargo, con una mejor atención del mercado nacional
como una manera de protección ante los jugadores internacionales
que ya habían llegado al país (caso Bimbo, por
ejemplo), seguía preparándose para dar el gran
salto a los mercados internacionales.
"Desde hace mucho tiempo se viene hablando del Alca
(Area de Libre Comercio de las Américas) y uno cree
que eso está muy lejos y que no lo afecta a uno pero,
finalmente, es una oportunidad para consolidar las ventas
afuera y, al mismo tiempo, para que los de afuera lleguen
a meterse en la casa de uno", afirma Andrés Peláez.
Además de la exploración e identificación
de mercados potenciales, la empresa se comprometió
de lleno con el tema de la calidad y cumplió en forma
anticipada con un requisito que le iban a exigir en esos mercados:
la certificación de aseguramiento de la calidad ISO
9001, versión 2000, que le entregó el Icontec
en abril del año pasado y que avala la calidad en el
proceso de "fabricación y comercialización
de productos alimenticios de panadería tostados".
"Fuimos la primera y, hasta el momento, la única
panadería en Colombia en contar con esta certificación
que nos abre las puertas a los mercados del mundo... Este
es nuestro punto de partida", dice. La certificación
le ayudó no sólo a mejorar la calidad del producto
sino a estandarizar el proceso para evitar que las tostadas
perdieran su característica o cambiaran su sabor de
un día para otro.
Amplía la planta
Actualmente, sólo le vende a Estados Unidos
unas pequeñas cantidades, especialmente al mercado
hispano de La Florida y a través de la comercializadora
de Alimentos Copelia, pero tiene identificado el potencial
para sus productos en Venezuela y Panamá bajo la meta
de colocar en los tres países el 10% de su producción
en los próximos dos años.
Susanita produce 13 referencias de tostaditos y caladitos,
en diferentes sabores: cinco referencias de tostadas en diferentes
sabores -aliñadas, de canela, de ajo, de mantequilla
e integrales (que se consumen en el desayuno, en el algo o
como pasabocas)-; otras tres referencias de caladitos -integrales,
normales y mini-, y los bizcochos y el polvo de bizcocho para
procesos de apanado.
A nivel mundial, los principales competidores son Francia,
Italia y España, lo que indica que el consumo de tostadas
no es una costumbre local y que el potencial de crecimiento
del negocio es muy grande. La empresa labora en dos turnos
de trabajo y tiene capacidad ociosa que le permite aumentar
la oferta exportable. Y, adicionalmente, ya adelanta trabajos
de ampliación de la planta y de incorporación
de nuevos equipos, que estará lista en dos meses y
que le permitirán poner a trabajar otro turno adicional
(en la noche) y duplicar la producción con miras a
los mercados externos.
Susanita se considera una mediana empresa y no es muy amiga
de compartir públicamente sus cifras e indicadores
de producción y ventas. Y hasta razón tendrá
su gerente cuando afirma que "si decimos que somos muy
pequeños, entonces, nos aplastan, y si decimos que
ya somos grandes, nos atacan". Lo que sí comparte
es su producto, como una labor de proyección social,
con los grupos más necesitados, específicamente,
con los niños que atiende la Fundación Carla
Cristina.
Doña Susana, la fundadora de la empresa ya superó
las dificultades que la llevaron a abrir el negocio. Ya no
madruga tanto como antes, pero sigue al frente y permanece
en la empresa o en la calle hasta bien entrada la noche. Sigue
de cerca el proceso de producción y, lo que más
le gusta, es visitar los mercados para examinar la exhibición
de sus productos. "Tiene la visión completa de
la empresa. Si ella lo dice, es porque es así",
recalca su hijo Andrés.
Servicio y utilidad
El mercado ya reconoce la marca
Dos de los avances más importantes de la empresa han
sido, según su gerente, Andrés Peláez,
la obtención de la certificación de aseguramiento
de la calidad ISO 9001 y el posicionamiento que ha logrado
de su marca en el mercado.
Según dijo, la empresa ha logrado posicionar una marca
y rediseñar sus empaques para una identificación
más fácil de sus clientes, pero pensando sobre
todo en la llegada de nuevos competidores. Sin embargo, con
miras a las exportaciones, los empaques cumplen con todos
los requisitos de la agencia estatal que regula la materia
en Estados Unidos.
"Todo lo que hemos hecho hasta ahora es para posicionar
la marca y protegernos ante la eventual llegada de nuevos
actores. Pero también estamos listos para salir a competir
afuera... No hemos hecho las cosas rápido para salir
a exportar, pero sí bien hechas", explica el gerente
y agrega: "Tenemos un producto con calidad y la forma
de llegar a esos mercados, pero lo que nos falta es cerrar
negocios. En eso estamos".
- ¿Y que le aprendió
Susanita a su padrino, Industrias Noel?
- "Aprendimos que exportar es un proceso de
todos los días y una convicción que debemos
mantener. También nos apoyó en el mejoramiento
de los empaques para un producto de corta vida, como lo han
hecho ellos con sus galletas y en todos los aspectos de logística
de exportación.
Desarrollamos inteligencia de mercados para identificar dónde
podríamos ser más competitivos y revisamos todos
los aspectos de producción, calidad y estructura de
la planta. Fue muy importante su apoyo. Lo que hemos hasta
ahora es prepararnos para salir y para la llegada de otros
jugadores internacionales", respondió su gerente.
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