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Programas alternativos, solución para una "élite"
No es seguridad social como tal, pero sí beneficia
a un grupo específico de deportistas.
Le
sacan provecho atletas reservados al selecto club del alto
rendimiento.
En
Altius y Deportistas Apoyados, COC y Coldeportes brindan apoyo
al deportista.
Por
Oswaldo Bustamante Escobar
Medellín

Entre las damas, en la
levantadora de pesas vallecaucana Carmenza Delgado se
depositan grandes esperanzas de una medalla en las próximas
olimpiadas. Ella hace parte del programa Altius como deportista
de alto rendimiento. Además figuran: el tirador
Andrés Felipe Torres y las atletas Norma González
y Felipa Palacio. La medallista María Isabel Urrutia
está en "stand bye" mientras dure la
sanción internacional. |
Claudia Castillo, Jesús Romero, Jimmy García
y Juan Diego Giraldo son, entre muchos, nombres de deportistas
colombianos que han sido golpeados por la fatalidad.
En 1989 la aún gimnasta Claudia Castillo, de quien
se recuerda su mirada fija y una agradable sonrisa, vio como,
en un abrir y cerrar de ojos, se frustraban todos sus sueños
de niña y deportista: con apenas 12 años de
edad, un accidente en plena competencia durante el campeonato
nacional, que se cumplía en Palmira, la dejó
cuadrapléjica. En pleno aire su figura estilizada se
desprendió y cayó bruscamente al piso.
Trece años después, sucede algo semejante con
Jesús Romero, otro gimnasta que en medio de la prueba
pierde el equilibrio y se estrella contra el piso causándose
una fractura cervical y con ello la movilidad en todo su organismo.
Quien contó con una "suerte" peor fue el
boxeador Jimmy García, quien en 1995 durante una pelea
de título mundial, se desplomó mientras su rival
de ocasión le castigaba. El deceso se produjo, horas
más tarde, en un hospital de Estados Unidos. Juan Diego
Giraldo, por su parte, también falleció en plena
actividad, éste víctima de un golpe que le generó
una mordedura de lengua, posteriormente convertida en cáncer.
Son casos parecidos que se repiten con alguna frecuencia
y que tocan con la seguridad social del deportista colombiano.
Por lo general siempre causan conmoción porque cuando
no es porque ellos carecen de afiliación a alguno de
los sistemas de protección en salud, es porque los
alcances de éstos apenas sí cubren la atención
de emergencia.
Como lo señala Alicia Eugenia Vargas, judoka, directiva
de la Liga de Antioquia y abogada, "las ligas no tienen
recursos para asegurar a todos sus deportistas de una manera
íntegra, pero sí hay unos recursos que asume
el Estado a través de programas de apoyo a deportistas
de alto nivel que cubren accidentes, pero sin pensión
cuando hay invalidez o muerte. Los demás están
desprotegidos".
Para ella, ser atleta de bajo rango es como estar condenado.
"Si un deportista no es medallista, no tiene derecho
a casi nada. En cambio, los de alto rendimiento se benefician
de convenios interinstitucionales, por ejemplo, para la educación
y pueden recibir alguna remuneración económica.
Ella practica el judo gracias a que posee afiliación
a una EPS que paga producto de su labor profesional en Derecho.
Jorge Mario Tobón, abogado y estudioso de seguridad
social en el deporte, explica que "algunos deportistas
tienen una vinculación con las ligas, en calidad de
ayudantes o monitores, pero ésta funciona con gran
flexibilidad pues dichas labores no son reconocidas como contratos.
Son convenios atípicos, como los que se están
generalizando en el país: por horas, a destajo o por
producción, que no incluyen seguridad y desconocen
las prestaciones sociales (sin derecho a cesantías
ni pensiones). En este punto el Estado no tiene una política
definida, pero sí hay seguros de accidentes".
De alto rango
En Colombia se cree que la seguridad social es necesaria cuando
el deportista logra un alto nivel competitivo. Allí
el Estado entra a sufragar una serie de gastos para el presente
y el futuro. Están representados en los llamados programas
de alto rendimiento (Altius y Deportistas Apoyados), como
una especie de paliativo.
El Decreto 1231 de la Ley 185 de 1995 estableció el
otorgamiento de estímulos académicos, económicos
y de seguridad social para deportistas destacados en el ámbito
nacional o internacional. En él se incluyen beneficios
de un subsidio oficial hasta por cien salarios mínimos
mensuales para la adquisición de vivienda o para adelantar
programas académicos de educación, mediante
convenios entre Coldeportes, el Icetex y entidades públicas
y privadas.
Además, el artículo 45 de la Ley 181 de 1995
fija una pensión vitalicia para las glorias del deporte
nacional compatible con cualquiera otra pensión o clase
de remuneración, siempre que se cumplan algunos requisitos
(medallista olímpico o mundial, entre otras). Y también
se extienden estímulos académicos, económicos
y de seguridad social a los deportistas.
Apoyados
Como se aprecia, el alto rendimiento ha sido el punto de partida
para establecer estos programas de redención deportiva
en el país que cobija a los mejores, aunque no se ha
descuidado a las viejas glorias.
Según Diego Palacios, director de Coldeportes Nacional,
"en la actualidad hay unas 40 glorias del deporte que
están pensionadas. Reciben $1´200.000 mensuales.
Pero, además, cerca de 66 pioneros del deporte que
no fueron campeones ni medallistas recibieron, por una vez,
un equivalente a $15 millones".
Los deportistas apoyados por Coldeportes y por el Comité
Olímpico Colombiano tienen un seguro que cubre muerte,
invalidez y accidente. "Hoy podemos decir que contamos
con 417 atletas de élite, avanzados y talentos vinculados
y recibiendo los beneficios que otorga este programa en cuanto
a alojamiento, alimentación, estudio, participaciones
internacionales, seguro personal de accidentes que cubre incapacidad
hasta por $4´000.000" agregó Palacios.
Servicio y utilidad
Se gana terreno en pensión
para pioneros
En la actualidad cursa un proyecto de ley aprobado en Comisión
Séptima del Senado -y pendiente de plenaria- que mejora
y amplía las pensiones para pioneros del deporte (deportistas
que hayan hecho algo destacado y que con la edad o accidente
no estén en condiciones económicas aceptables,
como, por ejemplo un Ramón Hoyos o un Jesús
Romero).
Por otro lado, siempre se ha tenido la convicción
que para alcanzar el máximo rendimiento y llegar al
podium en unos Juegos Olímpicos, es necesario incluir
en el deporte un plan estratégico de seguimiento y
control a través del cual el atleta tuviese toda la
dotación, preparación y asesoría necesaria
para poder evaluar sus condiciones tal como lo ha logrado
con Altius, programa del COC y el respaldo de Bavaria, Coldeportes
y Pony Malta, que ahora ampliaría su capacidad económica
con la vinculación de Granahorrar y Ecopetrol.
"En Altius todo deportista tiene su seguridad social,
más no pensión, hay que trabajarla, y para eso
se adelantan gestiones con el Seguro Social y Colsanitas.
Vamos despacio", asegura Andrés Botero, presidente
del COC.
"Aunque a veces en Colombia se piensa que el Estado
debe darlo todo y no es necesario buscar alternativas por
otro lado, Coldeportes y el COC brindan ese respaldo con Altius
y Deportistas Apoyados que para un atleta le significa además
de ayuda económica, el estar asegurado", agregó
Botero quien reveló que este programa maneja un presupuesto
anual de alrededor de mil millones de pesos.
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