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Inicio serie Viaje al Sur de Bolívar
Eln se propone contactos regionales
Esa guerrilla dice que buscará diálogo con sectores
civiles de todo tipo.
Tiene
interés en que crezcan las comunidades de paz en
el país.
En
sur de Bolívar se compromete a evitar presencia armada
en caseríos.
Por
Carlos Alberto
Giraldo M.
Sur de Bolívar
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Foto Juan
Antonio Sánchez, Sur de Bolívar
Uno de los jefes del Eln en el Sur de Bolívar,
conocido como Luis Carlos Mosquera, sostuvo que si
los paramilitares no montan bases cerca de las comunidades,
el Eln está dispuesto a bajar el perfil a la confrontación.
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El Eln se propone iniciar contactos con diferentes sectores
sociales (sindicales, académicos, eclesiales, Ong,
organismos internacionales), con el fin de abrir espacios
de diálogo regional y ambientar, poco a poco, una salida
política nacional al conflicto.
Así lo confirmaron a este diario dos jefes (alias Luis
Carlos Mosquera y Samuel) de la llamada área
Darío Ramírez Castro de esa guerrilla,
que opera en el Sur de Bolívar.
Los insurgentes anunciaron que en adelante evitarán
hacer presencia armada en los cascos urbanos y caseríos
de la región.
¿Qué ocurre en el Sur
de Bolívar, según el Eln, en cuanto a la agudización
del conflicto?
En el Sur de Bolívar se da una confrontación
militar y política de las insurgencias con el proyecto
paramilitar. En el último período, a raíz
de la tregua que plantean con el Gobierno, que para nosotros
es una payasada, las acciones se intensificaron.
¿Qué pasó en
Micoahumado?
A propósito de esa propuesta de tregua, ellos
empiezan a tomarse nuevas posiciones a nivel territorial,
caso de Cerroazul, donde trataron de montar una base y ahí
se les confrontó el 25 de diciembre. De igual manera
avanzaron a tomar Micoahumado. El plan del paramilitarismo
es mostrar que es una fuerza que avanza. Eso, además,
contradice su tregua. Por eso no hay ninguna tregua frente
a las comunidades, a algunas de la cuales quieren desalojar
de sus territorios. La gente vive en paz, en armonía,
y cuando ellos aparecen se generan desorden y anarquismo,
se afecta la convivencia comunitaria. Hubo desplazamiento
forzado de familias mientras que otras se declararon en resistencia
civil.
Pero el Eln destruyó la bocatoma
del acueducto y sembró minas en zonas aledañas,
además de que arrojo cilindros...
Lo que pasa en Micoahumado es que los paramilitares
estaban utilizando el acueducto, desde las casas campesinas,
para las necesidades de su tropa. Su llegada generó
un problema de salud pública porque eran más
de 200 hombres apropiados del acueducto comunitario. Fue una
medida de presión contra los paramilitares. Luego se
dialogó con la comunidad y los paracos
también se comprometieron a evacuar las casas campesinas.
¿Cómo resolverán a la comunidad la amenaza
de las minas?
El Eln pone avisos y señaliza los campos minados,
como prevención de accidentes. Al presentarse la invasión
de los paramilitares a Micoahumado usamos las minas con carácter
defensivo. No buscamos afectar a la gente sino detener el
avance paramilitar. Puede haber acuerdos: que el Ejército
y los paramilitares no bombardeen de manera indiscriminada
y nosotros no usamos minas. Son pactos humanitarios posibles.
¿A qué obedece, según
el Eln, la movilización masiva de autodefensas en la
región?
Cumplen el papel de distraer y confundir. Al tiempo
es el interés de sabotear la zona de encuentro propuesta
por el Eln. Otro interés es desalojar a la población
en las áreas de influencia del Eln y quieren, así
mismo, quebrar, reventar los proyectos comunitarios.
¿Qué piensan de la
propuesta de diálogo y autonomía de la comunidad
de Micoahumado?
El Eln está dispuesto a continuar en la búsqueda
de una salida política al conflicto. Tenemos la voluntad,
a raíz de la situación del país y de
la manera en que el Gobierno desestima cualquier propuesta
de la insurgencia, de dialogar con las comunidades del Sur
de Bolívar y de las demás regiones.
Vamos a tener en cuenta el aspecto de las minas y a no hacer
presencia armada en los cascos urbanos de las poblaciones.
Así tendremos embriones y laboratorios de paz para
el país y esperamos que no se queden sólo aquí.
Implicaciones
Los espacios regionales serán
claves
El Eln sostiene que en este momento hay un gran volumen de
organizaciones sociales, políticas y populares, incluso
personalidades, dispuestas al diálogo, dedicadas a
construir comunidades de paz y, en esa medida, los espacios
regionales de concertación serán definitivos
para presionar al Gobierno a que busque una salida política
negociada al conflicto armado interno.
Lo interesante es que todo eso aportará a una
agenda de transformación del país. Y esa agenda
la aportarán las comunidades mediante diálogos
regionales y comunitarios. A eso no podrán ser ajenos
ni la insurgencia ni el Ejecutivo.
Para el Eln esas agendas regionales serán las que permitan
encontrar solución a la violencia, a la desigualdad
y al proyecto de desarrollo nacional.
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