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Después de su debut en febrero, presenta colección
primavera verano.
Este lunes, la barranquillera
tiene su segunda pasarela de Milán.
Silvia Tcherassi
deja el bosque y abre una Caja de Pandora.
Por
Beatriz Arango
Sepúlveda
Silvia Tcherassi tiene emoción en la voz. Lo dicen el uso
constante de las palabras súper, feliz y emocionada. También
dice Milano, la ciudad que expele moda en sus calles, en sus teatros
y en los cientos de sofisticadas boutiques que allí tienen
sede.
Silvia vuelve este lunes a Milano, o Milán para nosotros,
y dice sentirse un poco parte de esta urbe, espejo de la moda. Mientras
se desplazaba en carro por las avenidas de Milán, Silvia
Tcherassi habló con EL COLOMBIANO.
Este lunes , a las 3:00 a.m., hora colombiana, la barranquillera
habrá cerrado su segunda pasarela en Milán, el templo
de la moda, al que llevó la evocación de los Juegos
Olímpicos. Silvia va por su medalla.
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Siete meses después,
Silvia regresa a Italia Los
resultados de la primera pasarela de Silvia Tcherassi en Milán
se notan con esta segunda invitación. Mañana,
cuarenta creaciones estarán en pasarela con la moda inspirada
en los Juegos Olímpicos. |
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La hora
El desfile tendrá lugar
en la Piazza vi Febbraio, a las
9:00
a.m., hora de Italia. 3:00 a.m., hora de Colombia. |
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La hija de Isabella
Rosellini desfilará este lunes Elettra,
de 20 años, hija de la actriz Isabella Rossellini,
será una de las modelos
que estarán en la pasarela
de Milán en la presentación
de Silvia Tcherassi en
Milano Moda Donna. |
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Las medallas
Esta colección tiene como
accesorio medallas con el sello Tcherassi. |
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¿Qué
pasó entre la colección En el bosque, de febrero pasado,
y la Caja de Pandora de ahora?
“En todas las colecciones me gusta evolucionar, claro está,
manteniendo un estilo. Desde hace seis meses trabajé en esta
colección, ya sabía qué iba a usar. Lo más
notorio es el juego de colores, dejé de trabajar con un solo
color para una prenda. Ahora hay combinaciones atrevidas de azul
turquesa, rojo fucsia, ladrillo y muchos lilas, que es el tono que
predomina en mi colección. Volví a hacer lo que me
encanta: unir muchos colores combinados entre si”.
¿Por qué su colección se llama La Caja de Pandora?
“La moda va cambiando y va tomando su propio rumbo. Las Olimpiadas,
las primeras del milenio, se cumplen en Atenas el próximo
año, y todo el mundo va a estar en la onda deportiva y de
las diosas griegas. De alguna manera, me quise adelantar y mostrar
desde ahora a las diosas del deporte. Mi pasarela será una
caja de sorpresas y siempre lo último que sale de la Caja
de Pandora es la esperanza”.
¿Cómo es esa nueva colección?
“Es súper chic. Tiene acentos deportivos para estar
en consonancia con las Olimpiadas, pero al mismo tiempo tiene mucho
de vanguardista”.
¿Y cómo se logra esa mezcla?
“Con el trabajo de las telas y los accesorios. Las telas más
importantes de esta colección son las sedas y los jersey
de seda, nunca había trabajado este último y me encantó.
Hay siluetas de falda estilo romano, con una chaqueta elaborada
en pura seda, pero con un corte deportivo. Ahí está
el juego de contrastes que tanto me gusta. En materia de complementos,
los zapatos tienen mucha fuerza en la colección y las carteras
son la Caja de Pandora”.
¿Cómo así?
“Es una producción especial de 100 carteras con el
sello de los olímpicos, la medalla que hace las veces de
accesorio va impresa como broche de cierre. Sin duda, Pandora va
a tener un sello de exclusividad, sólo 100 privilegiadas
tendrán la cartera marcada con su número consecutivo”.
¿Cuándo escogió el
nombre para la colección?
“La primera idea para la creación de la misma fueron
las diosas y lo deportivo. Empezamos a estudiar el tema centrados
en el hecho de los Juegos Olímpicos y que volvían
a sus orígenes históricos, en Atenas. Y acercarnos
a la historia de Grecia nos reveló a Pandora como la diosa
verdadera”.
¿Qué la ha emocionado de
La Caja de Pandora?
“Que es una evolución total, aunque estoy guardando
mi estilo. Incursioné en materiales nuevos como el jersey.
Descubrí las telas de microventilación y las sedas
mórbidas. Las siluetas más importantes, por ejemplo,
son las faldas, la pencil (muy estilizada), que va muy justa hasta
la rodilla, es la fuerza de la colección”.
En la Semana de Moda de Nueva York se vio
el trabajo con las cintas que usted maneja desde hace tiempo como
un sello personal...
“Sí, es un sello propio, así como los enrollados
y los amarrados. Me gusta mucho usar las cintas en lugar de cinturones
y correas. Son muy femeninas y sutiles”.
¿A qué tipo de mujeres está
dirigida Pandora?
“La inspiración son las estatuas griegas. El look de
la mujer que yo me imagino y propongo es aquella que se siente como
si hubiera ganado una medalla olímpica y salió a festejar
con la chaqueta que usó para jugar y se puso una falda muy
chic y unos tacones altos. Es una mujer a la que le encanta jugar,
pero juega para ganar. Es una mujer triunfadora y enérgica”.
¿Cómo lleva esa belleza griega
a la pasarela?
“Investigué mucho y adquirí varios libros sobre
el tema en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Siempre
tuve en mi mente que quería desarrollar el concepto de diosas
de la noche y del deporte”.
¿Qué cualidades tienen sus
diosas?
“Una elegancia que no es fluida... Son diosas de este siglo”.
¿Qué significa el reto de
volver a Milán?
“Esta es una presentación más racional, mientras
que la otra fue más emocional. Esta vez hay personas que
van a representar mi línea, sé a lo que vengo. Es
muy claro, si mi trabajo gustaba volvía a ser invitada y
si no, no. Era una prueba para mi y una forma de saber si podía
permanecer”.
¿Se siente parte de ese ambiente
de Milán?
“Sí, siento que pertenezco a la Semana de la Moda de
Milano. Ahora miro todo con más familiaridad. Es mucho más
fácil”.
Si un aprendiz le pregunta cómo
se llega a Milán, usted qué le diría...
“Que lo más difícil es permanecer. Que la primera
vez se puede ir, pero que tener un estilo propio es lo más
importante. Que no busquen parecerse a nadie. Lo mejor es escoger
un camino y seguir en él. Estar seguro de que estás
listo para eso. Hay que pensar en términos de producción,
empresa y estructura. Que todo se vuelva parte de ti”.
Trabaja ahora con las medallas, ¿cuál
se quiere ganar?
“La de la mujer en la que estoy inspirada, que triunfa, que
quiere que sus sueños sean reales. Una mujer más real”.
¿En términos prácticos,
cómo se mide el impacto de la presencia en Milán?
“En reconocimiento. Hay que tener claro qué se quiere
lograr y a dónde se va. En América Latina yo ya tengo
reconocimiento con mis 8 almacenes (seis en Colombia y dos en Miami).
Lo que anhelo es llegar a un reconocimiento tal que alguien se interese
en abrir una tienda Silvia Tcherassi en Milán, Madrid o México.
Quiero fortalecer el nombre y recoger mis frutos. Lo mío
va más allá de querer tener un pedido grande. Se trata
de ser dueño de lo que haces”.
¿La Caja de Pandora sigue abierta?
“El lunes se abre y desde allí vendrán muchas
más sorpresas. Ya cumplí dos ciclos de la moda: las
colecciones Otoño-Invierno y Primavera-Verano”.
El tiempo de las sorpresas está corriendo en Milán.
Pandora tiene la aguja en la mano.
Contexto
Un poco de pasado
Al igual que la historia de la mitología griega, la colección
primavera verano 2004 de Silvia Tcherassi está llena de sorpresas,
que se liberarán en la pasarela de Milán.
Por eso, las modelos caminarán por la pasarela, vistiendo
prendas elaboradas con telas suntuosas como el satín mórbido,
acentuado con drapeados y con telas deportivas. En esta colección,
la tecnología se encuentra con la historia. La paleta de
colores es variada y armónica, logrando incluso especialmente
efectos de desvanecimiento y realizando atrevidas combinaciones
en algunas piezas. El lila, el color de la nueva temporada, también
se hace presente.
Los bolsos de línea deportiva son muy importantes en la colección,
así como las medallas de bronce que llevan el nombre de la
diseñadora escrito en griego, acompañadas de elementos
simbólicos, como el olivo, que representa la paz y la esperanza.
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