Charles Chaplin (16 de abril de 1889 - 25
de diciembre de 1977)
Discurso final de «El gran dictador» (fragmento)
En su película El gran dictador, Charles
Chaplin hace pronunciar al protagonista un discurso que trasciende
tiempo y espacio. Breve homenaje al director, actor y músico.
“Lo siento, pero no quiero ser emperador. No es lo mío.
No quiero gobernar o conquistar a nadie. Me gustaría ayudar
a todo el mundo -si fuera posible-, a judíos, gentiles, negros,
blancos. Todos nosotros queremos ayudarnos mutuamente.
Los seres humanos somos así. Queremos vivir para la felicidad
y no para la miseria ajenas. No queremos odiarnos y despreciarnos
mutuamente. En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra
es rica y puede proveer a todos.
“El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido
el camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha
levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de
la oca a la miseria y a la matanza. Hemos aumentado la velocidad.
Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria,
que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia.
Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia,
duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado
poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más
que inteligencia, necesitamos amabilidad y cortesía. Sin estas
cualidades, la vida será violenta y todo se perderá”.
“El avión y la radio nos han aproximado más. La
verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el
hombre, clama por la fraternidad universal, por la unidad de todos
nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de
seres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños
desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres
y encarcela a las personas inocentes. A aquellos que puedan oirme,
les digo: “No desesperéis”.
La desgracia que nos ha caído encima no es más que el
paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino
del progreso humano. El odio de los hombres pasará y los dictadores
morirán, y el poder que arrebataron al pueblo volverá
al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá
jamás”.
Charles Chaplin
Por Federico Villegas Barrientos
Cuando veo las nubes en la noche
Pienso en el polvo de estrellas
Que tienen tus zapatos...
Y en tus ojos vagabundos
Abiertos por todos los caminos
Triste Charlot - apóstol de la risa-
Con tu traje de cachaco
Tal vez olvidado en algún festín
Luces extraño,
Y tu nostalgia proletaria
Se acentúa rebelde.
Caminas y caminas
Apoyado en tu bastón
Batuta de tus pasos y tus sueños
Que es como la interrogación
Al mundo que te rodea.
|