¿Qué tan infiel es a la televisión tradicional?

  • Ilustración Esteban París
    Ilustración Esteban París
Por Jonathan Montoya GArcía | Publicado el 29 de enero de 2018
en definitiva

Los cambios de la televisión con la masificación de internet han puesto diferentes retos a quienes participan de esta industria. Garantizar la calidad de los contenidos es uno de ellos.

Si por estos días hasta en el metro y los buses se ven personas disfrutando de sus programas favoritos en sus celulares, imagínese cómo será durante los próximos cinco años, cuando tengamos teléfonos con mejores pantallas y conexiones a internet tan veloces que las de hoy nos van a parecer lentas.

Serle infiel al televisor es muy fácil, solo hay que usar el smartphone –que la mayor parte del tiempo está en la mano o en los bolsillos–, acceder a cualquier servicio de televisión por internet y poner un contenido de video, que incluso se podría ver en el televisor. Así no solo le pone cachos al equipo que lo ha acompañado varios años, sino también a los canales con los que creció. Los tiempos están cambiando.

¿Está pasando la TV tradicional por una crisis? Gabriel Levy, analista de la industria de televisión, identifica tres dificultades por las que está cruzando este sector en el país, del que hacen parte canales como RCN y Caracol, esos inconvenientes son: la dispersión de pantallas, la segmentación de audiencias y la atomización de la pauta publicitaria.

Con la primera, Levy se refiere a que las únicas pantallas que existían para la visualización masiva de contenidos eran el cine y la televisión; sin embargo, eso cambió cuando los dispositivos móviles se hicieron más asequibles para la gente. Por lo tanto, hoy el televisor puede seguir estando en el centro de la sala del hogar, o en los cuartos, pero eso no indica que sea el preferido para ver los contenidos.

Y aunque en el voz a voz en la calle se escuche que las pantallas pequeñas están desplazando a la que ha sido la principal por más de 50 años, hay cifras que contradicen esa idea de que la gente de hoy ya no está usando el televisor.

Pero sigo siendo el rey
Un estudio de Nielsen, compañía de monitoreo y marketing, arrojó como resultado que entre todos los dispositivos en los que se puede ver hoy video, el TV sigue siendo en el que la gente consume más horas de contenido, y del pastel de porcentajes en el que están también las tabletas, los celulares y los dispositivos que se conectan a un TV (como el Roku, el Google Chrome Cast, o el Apple TV), el TV sigue siendo el que se lleva la parte más grande de la torta: el 82.1 %, mientras que los celulares llegan al 1.8 %.

Un lector milenial podría sorprenderse con la cifra y decir: “¡pero si yo no uso el televisor, solo mi smartphone”. Para él Nielsen tiene una respuesta: “cuando miramos más a fondo en la investigación encontramos que el tiempo total de visualización en el televisor tenía la mayor cantidad de minutos entre todas las edades o grupos étnicos considerados”, dijo Peter Katsingris, vicepresidente Senior de Percepción de Audiencias de Nielsen.

Lo que Katsingris aseguró, lo reafirmó en el informe de Nielsen Tom Ziangas, vicepresidente Senior de AMC Networks, una de las productoras de contenido para televisión más poderosas de Estados Unidos, que tiene entre su lista de productos las exitosas series The Walking Dead y Better Call Saul. “Los espectadores usan la pantalla del televisor la mayor parte de su tiempo para ver contenidos y pasan más tiempo haciendo con él que con todas las otras plataformas combinadas”.

No obstante, que el televisor siga siendo el dispositivo preferido de las personas para ver video, no quiere decir que los contenidos que miran en él sean los tradicionales, los que presentan a una misma hora, por un mismo canal, todos los días o una vez a la semana. Eso sí que ha cambiado. Ese es el segundo punto que toca el analista Levy sobre las dificultades actuales de la televisión tradicional: la segmentación de las audiencias, una causa, según él, de la dispersión de pantallas. “La gente cada vez más en virtud de sus intereses, perfil, gustos y expectativas, se está segmentado hacia los contenidos que más le interesa”, eso los lleva a buscar en diferentes plataformas, como en los contenidos por streaming, lo que quieren ver.

Y tener tanta oferta es un problema para la TV tradicional, pues pocos van a querer guardarle fidelidad a un canalcon una programación tan variada cuando puede ver lo que le gusta en un solo lugar.

¿Qué tanto ha cambiado?

Para Andrés Carlesimo, director corporativo producto personas y hogares de Claro, la forma de ver televisión en Colombia y en el mundo cambió definitivamente, y eso los obligó a ellos a transformarse también y a crear una oferta convergente e integrada. “Los usuarios están viendo televisión en demanda, cuándo, dónde y cómo quieran desde sus teléfonos inteligentes, con la posibilidad también de retroceder y grabar en sus decodificadores. Así es la nueva televisión”, cuenta Carlesimo.

En Claro, como parte de su estrategia de integración, decidieron unir hace algunos años la televisión por suscripción, a la que los colombianos están acostumbrados desde los 90, con un servicio de streaming, que brinda acceso a cerca de 30.000 contenidos, incluyendo películas, series, conciertos, deportes y programas infantiles y con la posibilidad de disfrutar de hasta 46 canales en vivo desde la plataforma.

TigoUne lo está haciendo de otra manera, explica su presidente, Marcelo Cataldo. No tienen una plataforma de streaming, pero sí desarrollaron con talento local un servicio en el que el streaming de YouTube, Crackle, Fox Play y HBO GO, está en una misma plataforma con la TV tradicional. Eso con el fin de hacerle al usuario más fácil la navegación entre contenidos. Su producto se llama Tigo ONEtv.

Lo que sí está sucediendo es que la gente está viendo menos televisión en vivo y creando sus propios horarios, uno que puede tratarse de ver una temporada completa de una serie en un solo día, o “maratonear”, como lo llama Netflix. Y eso no es nuevo, solo surgió el medio por el que se hace, pero en 2005 la gente podía comprar la primera temporada de Desperate Housewives y vérsela completa en un solo día.

Pero esto no se trata de una guerra entre el streaming y la TV tradicional. “No compiten” afirma Levy, porque lo que hicieron los servicios de televisión por internet fue crear una nueva pantalla para que los contenidos televisivos se expandieran. “Si compitieran, se hubieran quebrado los canales en Estados Unidos y sin embargo están bien”. El experto explica que nos han vendido la idea de que las plataformas de streaming se llevaron toda la audiencia de la TV tradicional, y eso, según él, no ocurrió ni pasará. “La gente consume ambos, así como también aún sigue oyendo radio”, señala el profesor del Externado.

Sin embargo, por lo menos en Estados Unidos, de donde se conocen datos, las suscripciones a operadores de cable siguen en caída, pues cada vez más personas abandonan la TV tradicional. En un informe de la firma de investigación MoffettNathanson calculan que el declive para este año será del 4 %. En el tercer trimestre de 2017, por ejemplo, 1,2 millones de usuarios decidieron cortar su cable, sumándose a 2 millones más que lo había hecho en el primer semestre de ese mismo año. Y aunque no especifican si quienes se van lo hacen para quedarse con una plataforma de streaming, sí sugieren que un gran número de usuarios ha dejado sus paquetes de cientos de canales por otros con menos, pero que incluyen TV en línea, y que incluso a los operadores de cable les está tocando competir con servicios de contenidos por internet de YouTube y PlayStation. Esa deserción de usuarios se convierte automáticamente en menos gente viendo televisión tradicional.

Así va Colombia

Para Ángela María Mora Soto, directora de la Autoridad Nacional de Televisión ANTV, la televisión en Colombia y el mundo efectivamente cambió con la masificación de Internet, pues así se modificaron los hábitos de ver contenidos. Pero cree que para la TV abierta, aquella en la que la señal puede ser recibida libremente por cualquier persona, ese giro que hubo es una oportunidad de negocio. La directora da un ejemplo con una de las plataformas que transmiten contenidos a dispositivos electrónicos, la de Caracol, según cuenta, citando a la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), es la que más se ve, porque a la gente le gusta el noticiero o la novela que no alcanzó a mirar el día anterior.

Hoy en día hay dos cambios fundamentales en los usuarios, dice el presidente de TigoUne: quieren ver el contenido cuando quieran y en cualquier lugar, ese es un desafío que les ponen a ellos a los operadores de televisión, según Cataldo. “Por eso creamos en Colombia la plataforma de Tigo ONEtv, en la que están los contenidos lineales y los de streaming”, resalta el presidente de esa compañía, y agrega que el enganche de los usuarios a esos contenidos de televisión por internet se nota en la cantidad de datos que consumen en sus hogares.

“Claro que se siente el impacto de esa transformación”, enfatiza la directora de la ANTV, y por esa razón cree que el reto para la TV abierta es que cuando la gente tenga que tomar la decisión de qué servicio va a seguir pagando, si el abierto o a la plataforma cerrada (las de streaming), puedan mantener su número de usuarios.

Desde esa autoridad en el país el propósito es consolidar los contenidos de la Televisión Digital Terrestre (TDT), “que es la que le brinda a los colombianos de estratos 1, 2 y 3 la oportunidad de acceder a otra forma de ver televisión”, dice la directora.

Andrés Carlesimo cree que hay bastantes retos, y parte de ellos es seguir aumentando el número de antenas, la cobertura y el espectro, “para lo cual es necesario contar con un entorno favorable y una estabilidad jurídica que proteja la inversión y con un regulador que promueva la competencia y brinde todas las garantías. De esta manera, el país no se quedará rezagado en materia de telecomunicaciones y los beneficiados serán los usuarios, quienes disfrutarán de mayores velocidades para ver lo que quieran, donde quieran y en cualquier momento”.

Finalmente, el profesor Gabriel Levy cree que toda esta industria continuará creciendo, porque el consumo audiovisual es cada vez más alto. “Es importante entender que la gente va a seguir consumiendo simultáneamente todas las pantallas. En el bus verá en el celular, a la hora del almuerzo en el corrientazo, las noticias del medio día; en la noche llegará a ver alguna serie de Netflix, y el fin de semana alguna serie o un documental en un canal de cable”, así es y así será.

Contexto de la Noticia

OPINIóN A más streaming, más megas

marcelo cataldo
Presidente de TigoUne
“Para los años 2020, 2021, habrá 1.900 millones de usuarios de video por streaming en el mundo. Por esa razón tenemos que tener las capacidad técnicas suficientes, tanto en nuestra red móvil, como en la fija, con el fin de garantizar la entrega de las velocidades que nuestros usuarios requieran. Hoy nos quedan 80.000, de 1.3 millones de clientes, que tienen al menos 5 megas, y vamos a trabajar para que el estándar sea 10 y luego 20. Además fuimos el primer operador que ofertó 50 megas en el país en nuestras redes de alta velocidad, y es porque sabemos que hacia allá va el mundo”.
Jonathan Montoya García

Periodista de la Universidad de Antioquia. Interesado en temas de tecnología y cultura. Disfruto del cine y la música.

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