La hora de Alfonso Cuarón
El mexicano podría recibir esta noche el premio Óscar como director por su película Gravedad.
En plata blanca: ya ganó en los Globo de Oro, en los Critics" Choice Awards, en los Premios Bafta y en los Directors Guilds of America Awards. Es decir, viene arrasando en esta temporada de premios.
Pensar, entonces, que esta podría ser la noche de su coronación en la industria del cine norteamericano no es descabellado. La competencia no está fácil. En la lista están David O. Russell (Escándalo americano), Alexander Payne (Nebraska), Steve McQueen (12 años de esclavitud) y Martin Scorsese (El lobo de Wall Street).
Buenos rivales, en un año en que los Premios de la Academia llegan reñidos en algunas de las categorías, entre ellas la de director. Las apuestas, sin embargo, están con él. La casa de jugadores William Hill lo tiene como favorito, pagando 1,04 dólares por cada dólar apostado por él. Lo siguen McQueen, Russell, Scorsese y finaliza Payne.
Pero ahí está el cine de Cuarón, que no es un aparecido en los premios: ya había aspirado a los Óscar con Y tu mamá también, por mejor guion original; y por guion adaptado y montaje por su Hijos de los hombres. Junto con Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro conforma un tridente de directores mexicanos de gran talento, que igual se le miden al cine de autor como a las grandes producciones taquilleras.
El de Cuarón es un trabajo ambicioso, decía el crítico Samuel Castro en la reseña que sobre Gravedad, hizo para este diario. Y lo es. Se ve en Y tu mamá también, esa road movie con trilogía amorosa; en El prisionero de Azkaban, donde llenó Hogwarts de elementos del folclor mexicano; y en Gravedad, que esta noche puede darle el Óscar, pone ese toque especial y que pocos tienen: te hace creer de verdad en lo que se ve en la pantalla.