Ley que fomenta odios
LAS CRITICAS CONTRA la ley antiinmigrante promulgada por Arizona (E.U.) aumentan. Según expertos, la medida es racista.
La segregación y el racismo aún no han abandonado al hombre. Leyes como la aprobada en el estado de Arizona, Estados Unidos, contra los inmigrantes ilegales, que permite a los oficiales de policía procesarlos simplemente por sospecha, fomentan el odio entre las comunidades, según diversos expertos.
Sin embargo, este no es un caso aislado, lo vemos en varios países del mundo. El profesor de ciencias políticas de la Universidad Internacional de la Florida y director de Newlink Research, Eduardo Gamarra, dijo que la situación es preocupante pero no nueva.
"Es un caso que observamos en Chile con los peruanos, en España con los latinos, en República Dominicana con los haitianos, con los nicaragüenses en Costa Rica, colombianos en Venezuela, etc...".
Según el experto, "se piensa que los inmigrantes vienen a arrebatarles trabajos a los nativos del país".
Esta situación se presenta principalmente en circunstancias de crisis económica. "En esos momentos, los nativos se quejan de que están perdiendo sus trabajos por culpa de los inmigrantes. Pero no tienen en cuenta que esos trabajos generalmente no son deseados por los nativos", explicó Gamarra.
Rechazo a ley de Arizona
Pero más allá de la difícil situación en el mundo, la ley promulgada en Arizona que criminaliza la inmigración ilegal, es la última cachetada de los países civilizados a la fuerza inmigrante.
Gamarra reconoció que hay gente que teme que la ley sea un referente para otros estados, donde la presión migratoria es muy grande.
Sin embargo, el catedrático cree que la crítica nacional y, particularmente el presidente Barack Obama, desafiarán la constitucionalidad de esa ley y eventualmente se va a determinar que contradice la ley federal, por lo que no se va a poder implementar en la forma en que actualmente el estado de Arizona pretende.
Agregó que viola los derechos humanos básicos, no de los indocumentados, sino de los mismos ciudadanos y residentes de E.U., que pueden ser indagados por un oficial de policía que crea que encaja en ese perfil racial.
Por su parte, el profesor David Gibbs, docente de historia y ciencias políticas de la Universidad de Arizona, manifestó que en ese estado se puede dar un boicot a la economía, "es un destino turístico con sitios como el Gran Cañón y Sedona".
Ayer mismo, varias organizaciones de derechos humanos alentaron a la ciudadanía para que evite viajar y comerciar con ese estado.
La directora del Instituto Nacional de Migración de México, Cecilia Romero, indicó que la ley es injusta para todos los que pretenden mejorar sus condiciones de vida.
"Hay que reconocer que el estatus legal debe ser establecido, pero no con leyes que fomenten el racismo, la discriminación y la separación familiar. En estos casos la ley debe llevar a la pedagogía y no a un castigo para la mayoría de gente que busca trabajar y salir adelante".
Romero aseguró que todos los países deben reaccionar como lo hizo el presidente mexicano Felipe Calderón y exigir el respeto por los derechos humanos.
Patrick Duplat, abogado y representante legal de Refugiados Internacionales (Refugees International) en E.U. indicó que Arizona debería pagar compensaciones económicas por esta ley. "Que le da el poder a los oficiales de Policía de detener personas simplemente por sospecha y arrestarlos e inclusive levantar cargos por su estatus".
De otro lado, Nora Sándigo, directora de la organización Fraternidad Americana y madre adoptiva de 600 niños separados de sus padres por los procesos de deportación, indicó que la separación familiar va a ser aún mayor. "Además, si la ley es para todos, no creo que a un sueco de ojos azules lo vaya a detener la Policía por sospechar que es indocumentado".
Por último, Ómar López Montenegro, director de la Fundación Nacional Cubano Americana, con sede en Miami, cree que la decisión, a pesar de ser dura, obligará al presidente Obama a que se haga una reforma migratoria rápida y beneficiosa.
"A Obama le va a tocar decidir para apaciguar los ánimos exaltados por la demora que muestra para cumplir una de sus grandes promesas. Los chivos expiatorios de la crisis en la Segunda Guerra Mundial fueron los judíos, hoy son los inmigrantes", concluyó.