DIFUSA FINANCIACIÓN DE LA INNOVACIÓN EN COLOMBIA
En los últimos años en Colombia la palabra innovación se ha convertido en un referente del que muchos hablan, pero en la que tenemos mucho camino por recorrer, tanto en el sector productivo, como en el sector público. A través de los años, hemos desarrollado muy buenas políticas, instrumentos y programas para que la innovación se desate, pero la financiación ha sido, históricamente, un problema estructural. La realidad es que son muy pocos los programas que han logrado permanecer en el tiempo. No hay que olvidar que la sostenibilidad es el argumento sustancial para que países exitosos e innovadores hayan logrado impactar con sus programas. Hasta ahora, son tantas las variables que deseamos intervenir, pero gracias a la falta de financiación y sostenibilidad no logramos un impacto sobresaliente. Siendo realistas el panorama es poco alentador: no estamos moviendo la aguja de la innovación con la fuerza y velocidad que se necesita y bajo las condiciones actuales no veo un futuro muy promisorio para la Ciencia, La Tecnología y la Innovación.
Veamos. Desde el Fondo de regalías, instrumento de gran importancia para los ecosistemas de innovación, el dinero no ha llegado, las regiones se quejan de la dificultad de acceder a los recursos, mientras el Gobierno Nacional reclama proyectos estratégicos que estén orientados a los principios rectores del fondo, que no van más allá de circunscribirse a la Ciencia, Tecnología e Innovación y tratar de articular proyectos estratégicos desde las regiones. Algunos mandatarios no han comprendido que comprar tabletas no tiene que ver nada con las intenciones de este fondo y que las regalías deben ser articuladas con los actores del sistema de CTi, buscando que los programas e instituciones se fortalezcan. Es lamentable y decepcionante ver instituciones muy valiosas para el ecosistema nacional en dificultades por falta de recursos como el Centro de Investigaciones Biológicas, Tecnnova, etc, y parte del dinero de regalías sin desembolsar. Pero más allá de esta, nada saludable situación, los precios del petróleo no mejoran, colocando en gran riesgo la financiación del billón de pesos que se estimaba llegaría por un tiempo largo a financiar el sistema. Si los precios continúan por debajo de US$50 es muy probable que antes de dos años las regalías sean cero. Sumado a lo anterior el presupuesto de Colciencias en declive y lo poco que le llega, en su gran mayoría, va a financiar becas doctorales. Impulsa, con lánguidos presupuestos para atender todo el país y en el resto de ministerios, con excepción de Mintic, sus presupuestos son casi desconocidos y no conversan necesariamente con la realidad ecosistemas locales.
Quienes estamos en el área de innovación clamamos por un verdadero compromiso desde el Gobierno Nacional. Seguimos esperando la famosa locomotora.
P.D. Muy importante que el 7 % ($36 mil millones aproximadamente) de los excedentes de EPM sí lleguen este año a Ruta N. Recordemos que es un acuerdo municipal votado unánimemente por el Concejo de la ciudad.