Alerta Naranja- Como afecta la contaminación los alimentos

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Es increíble cómo cambian los tiempos y como los procesos educativos van generando cada vez mayor conciencia sobre lo ambiental y el cuidado que debe existir del medio ambiente. Isabel me pregunta y se pregunta con frecuencia cuando vamos a tener una alerta verde, que indique que los niveles de contaminación no existen en la ciudad. Esta pregunta me sembró la inquietud acerca de cómo afecta la contaminación ambiental de la ciudad los alimentos que consumimos.

En este orden de ideas debemos tener en cuenta diferentes aspectos y elementos implicados en la producción de alimentos. Los contaminantes más frecuentes son metales pesados como arsénico, cadmio, mercurio, plomo y aluminio. Estos, provenientes de la industria y la minería que hace vertimientos de estos elementos en aguas y suelos, o son residuos de diferentes productos como pilas o plásticos. Existen también contaminantes como bacterias y hongos que son responsables de infecciones.

En el caso particular de la contaminación ambiental y la presencia de material particulado en el aire, no se ha establecido aún cómo puede afectar la producción de alimentos. La presencia de plomo (presente en los combustibles) en el aire puede afectar la producción agrícola. Si bien es cierto que dentro del índice de calidad del aire (ICA) se mide además la presencia de bacterias y hongos que potencialmente podrían afectar la salud, esta situación se puede conjurar con el lavado adecuado de los alimentos previo a su consumo. Situación que no es efectiva cuando existen otro tipo de contaminantes como los metales mencionados anteriormente.

La relación contaminación-cáncer no tiene discusión, pero particularmente para aquellos de tipo respiratorio. Esto es, que los diferentes elementos presentes como hongos y bacterias, que si bien pueden producir cáncer se debe estudiar a fondo antes de emitir un concepto al respecto. Por lo pronto puedo decir que no representa un gran riesgo para cáncer, como si lo puede ser un mal hábito alimentario o una vida sedentaria que produzca sobrepeso u obesidad, los cuales si están relacionados directamente con esta enfermedad.

Entra en discusión entonces cual es el tipo de alimentación o qué tipo de alimentos debemos consumir. En la actualidad existe la tendencia por los alimentos orgánicos y su promesa de tener una mejor calidad de nutrientes y estar limpios. En este sentido siempre he tenido la duda acerca de su promesa, pues la revisión de los artículos científicos basados en la evidencia, no muestran que los orgánicos tengan una mayor valor nutricional frente a los convencionales, a excepción de algunos micronutrientes como el ácido fólico y la calidad de la proteína, pero no con la contundencia necesaria para su preferencia, pues su producción exige una mayor extensión de tierra productiva y no necesariamente es respetuosa del ambiente. El otro problema que surge en esta producción orgánica es la contaminación presente en el ambiente que incluye los suelos y el aire. Pues si el vecino es un productor convencional puede contaminar el cultivo orgánico.

Por ultimo rescato entonces la producción ecológica que hacen los campesinos de nuestra ciudad, en los Mercados Campesinos, donde nos van a brindar productos frescos que si nos ofrecen una calidad de nutrientes de mayor valor y como siempre voy a defender los productos autóctonos, de temporada y lo más natural posible. En el mundo actual es complicado alcanzar una producción libre de químicos o semillas que no estén modificadas genéticamente. El consumo local es socialmente responsable y saludable.

Seguimos esperando la alerta verde.

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