Blanqueando las harinas

Pensando en el tema del blog y buscando en la literatura que puede haber novedoso, me encontré con una entrevista realizada al Doctor Alan Greene, pediatra, quién es uno de los abanderados de la nutrición infantil en los Estados Unidos de Norteamérica. El Doctor Greene está promoviendo una lucha que él ha denominado “WhiteOut” que se puede traducir como blanqueado, en un juego de palabras que se refiere para eliminar las harinas blancas de la dieta, entendiendo por dieta lo que compone la alimentación de una persona.

“Que la primera comida de tu bebé sea una comida verdadera”, ese es el lema del Doctor Greene y concuerdo con él. Si queremos construir una alimentación saludable para nuestros hijos, debemos tratar al máximo de ofrecerle una comida sana y natural. Ha existido controversia acerca de que se debe iniciar como alimento sólido a los niños, en el caso de Isabel como lo describí anteriormente fue con vegetales, luego frutas y por último cereales. Otros dicen que debe ser con cereales, pero sucede que los cereales para bebé que existen son refinados (harinas blancas) y es contra estas las que no está de acuerdo el Doctor Greene. La causa del rechazo de parte del médico pediatra obedece a el desarrollo del gusto de los recién nacidos(inteligencia gustativa). Para comenzar la leche materna tiene diferentes sabores de acuerdo a la dieta de la madre, entonces desde la lactancia la madre comienza a educar el gusto de su hijo. Si hay algún tipo de eliminación de alimento de la dieta materna, se hace más difícil la aceptación de parte del bebé. En segundo término como también lo he comentado en este espacio el gusto se desarrolla por la exposición, es decir, debemos ofrecer un alimento de 10 a 20 veces para que este sea aceptado. Si a la primera oportunidad desfallecemos, nunca lograremos que el niño o la niña acepten el alimento. Vuelvo entonces a insistir en el término insistir, debemos ser repetitivos en ofrecer los alimentos. Se puede igualmente por ejemplo dar el alimento que queremos introducir en el primer bocado para lograr la exposición al mismo. Por último para concluir con la teoría del pediatra en mención, quién considera que la dieta de iniciación a los alimentos sólidos debe ser entonces con cereal integral.

Toda la preocupación se origina en las cifras de obesidad infantil. De acuerdo a las diferentes encuestas de salud en nuestro País (ENSIN 2010), no hemos mejorado y no hay una política de salud definida orientada y contundente que busque la solución a esta problemática. Los malos hábitos comienzan desde la primera infancia y son responsabilidad de los padres, cuidadores y educadores de los pequeños. Se cree que la lactancia materna es un factor protector para la obesidad en el futuro, pero los estudios no son del todo concluyentes al respecto, aunque si un recién nacido recibe lactancia materna y después de esta no tiene una alimentación complementaria saludable, va a presentar el sobrepeso y la obesidad en el futuro. El Doctor Greene se enfrenta a los mismos problemas que nosotros, pues las guías alimentarias de su País tienen los siguientes puntos para mejorar la alimentación que son:

1. Reducir la ingesta de bebidas azucaradas, especialmente gaseosas. (No es problema grande para los bebés, aunque he visto que algunos de ellos ya reciben este tipo de bebidas).

2. No consumir alcohol. (Tampoco creo que sea un problema en los infantes).

 3. Reducir el consumo de sal. (Se puede controlar, para evitar el exceso de sal en la dieta de los niños, evitando los preservantes como caldos comerciales y enlatados)

 4. Reducir las grasas solidas. (Estas tampoco representan un problema, pues el crecimiento rápido de los bebes así lo amerita).

 5. Aumentar los granos integrales en la alimentación. (Este es el punto que quiere reforzar el Doctor Greene).

 Desde mi punto de vista, me parece que los vegetales son un muy buena fuente de fibra al igual que las frutas, y me apego igualmente a los cereales (harinas) integrales en el desarrollo de una buena alimentación. Siempre he sido una persona que busca el equilibrio y en ese aspecto no quiero decir que todas las harinas deben ser integrales, pero si al menos la mitad.

2 comments

  1. alfredoe   •  

    Hola, qué pena con usted pero creo que su consejo de dar a los niños a consumir cereales y harinas integrales está desinformado. Ambas son azúcares, es decir, alimentos procesados, caras diferentes del mismo monstruo. Con estos alimentos se crea un ambiente propicio para que el bebé empiece a desarrollar problemas de salud desde que nace. Es lo mismo que darle azúcar al niño.

    Produce un estado de inflamación crónica, generador de la mayoría de las enfermedades degenerativas que nos aquejan hoy desde muy temoprana edad.

    La alimentación del bebé y de los adultos debe ser sin alimentos procesados, basada en alimentos naturales, que no hayan sufrido ninguna transformación. Dentro de estos están las frutas, verduras, nueces, proteínas, grasas “buenas” (todos los aceites que dicen “cero colesterol” son veneno porque han sido hidrogenados) y lácteos sin pasteurizar (se desnaturaliza la proteína).

    Hay que empezar por educar a algunos médicos y dietistas que recomiendan para los diabéticos granos integrales, su peor veneno.

    Saludos

    • Sandro Gómez M. Sandro Gómez M.   •     Autor

      Gracias por sus comentarios, pero no considero las harinas integrales un veneno.

      Todo es veneno, nada es veneno como dijo uno de los padres de la medicina.

      Un saludo.

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