Con esto hasta Pereira

Esta próxima a llegar la temporada de vacaciones y me embarga la nostalgia al recordar las palabras de mi Padre que sentenciaba: “y con esto hasta Pereira”. Era su manera de decirnos que debíamos desayunar bien para la jornada que emprenderíamos en un viaje fascinante por las carreteras de Colombia, conociendo su geografía, su cultura y su diversidad.

La época de vacaciones debe ser aprovechada en su totalidad para que nuestros hijos aprendan a conocer su País y sobre todo a conocer y reconocer su diversidad climática y su variedad de productos alimenticios. Si se hace una excursión por tierra es bueno llevar alimentos tradicionales preparados en casa como el  fiambre (envuelto en hoja de biao arroz, huevo, maduro, chicharrón) o como sea  la preferencia de la casa, tal vez no suena muy saludable, pero si mejor que un paquete de un producto procesado lleno de preservantes y químicos que no nos habla de nuestra cultura. Que tal llevar un termo con guandolo (bebida de panela y limón) con hielo bien refrescante en vez de una botella de dos litros de quién sabe qué. Por el camino tendremos la oportunidad de consumir una gran variedad de frutas nuestras como el mango, las naranjas, las mandarinas, los bananos o las piñas, en fin dependiendo a donde vayamos encontraremos alguna fruta novedosa que nos permitirá mejorar el repertorio del menú y así construir buenos hábitos alimentarios.

De igual forma si el viaje no es por las carreteras del País también a donde fuésemos tendremos la oportunidad de conocer la gastronomía de la región. Visitar los lugares tradicionales de cada ciudad para conocer sus platos, los dulces típicos de la región y así cambiarlos por los dulces y chocolates y demás productos procesados que no aportan desde lo nutricional lo necesario para nuestros hijos. En cambio consumir los platillos del sitio a donde vayamos de vacaciones nos va a permitir ampliar nuestro conocimiento cultural de donde vivimos y de donde venimos, a la par que va a ser mucho más saludable y de seguro económico.

Siempre cuando hablamos sobre alimentación no puede quedar de lado la actividad física, y las vacaciones son un momento importante para practicarla en familia. Realizar excursiones, caminatas por la playa, por nuestra ciudad o por el sitio que estemos conociendo nos va a permitir estar activos y nos va a brindar tiempo en familia y tiempo extra para conocer en detalle y no con la velocidad de un carro los diferentes sitios turísticos que estemos visitando.

Es pues una invitación para acercarnos a la gastronomía de nuestra región o País, para disfrutar en familia y realizar actividad física en grupo con todos los miembros del hogar.
Y les recuerdo que con esto hasta Pereira….

Yogur

Una de las recomendaciones para cualquier persona que quiera llevar una alimentación saludable debe incluir el yogur.

Esta bebida milenaria es una fuente adecuada de calcio particularmente y ofrece beneficios de tipo digestivo a los consumidores. Las ventajas digestivas se deben a la presencia de bacterias necesarias para la producción del mismo, pues estas ayudan a regular la flora intestinal. Para las personas que tienen intolerancia a la lactosa, el yogur es una alternativa como fuente de calcio, ya que la mayoría de pacientes con intolerancia al consumir estos productos no presentan síntomas.

El yogur es una bebida popular y hay un sinnúmero de presentaciones como son aquellos para bebes, con fibra, con probióticos, con fitoesteroles, sin azúcar, bajos en grasa, con fruta, bebibles y cuchareables. Hay para cada gusto y necesidad. Es importante tenerlo dentro de la dieta ya que se convierte en una alternativa de bebida diferente a aquellas con alto contenido de azúcar, amén que brinda saciedad y evita el exceso de ingesta de otros alimentos. Cabe destacar que es un alimento que también aporta proteína, tan necesaria para el crecimiento de nuestros hijos.

Papaya

Uno de los deseos de los padres cuando acuden a consulta de nutrición para sus hijos es que ellos consuman mayor cantidad de frutas. La lista de preferencia de frutas es escasa en las diferentes edades. Según la encuesta de la situación nutricional en Colombia (ENSIN 2010) alrededor del 70% de la población colombiana consume la cantidad recomendada de fruta diaria, de tres raciones. Si discriminamos un poco más, tal vez no llegaríamos al 50%.

Siempre que llegamos a almorzar, es costumbre en nuestra casa consumir una ración de fruta. Esto permite calmar el hambre previo al almuerzo y es un buen estimulante del apetito. Además de brindar frescura en la dieta, aporta una cantidad importante de fibra, la cual ayudara para la saciedad y la digestión posterior.

La papaya es una fruta ideal para ese momento, es fuente de vitamina A, C y del complejo B, contiene minerales y es un buen antioxidante.

Si queremos que nuestros hijos consuman frutas, nosotros también debemos hacerlo. Servir siempre y ofrecer siempre es fundamental para crear buenos hábitos.

El aguacate

Una de las frutas preferidas por Isabel es el aguacate. Por fortuna en la actualidad se consigue durante todo el año y es un ingrediente importante de la ensalada, pues así se garantiza el consumo de otros vegetales al presentarlo mezclado o acompañado de los mismos. El aguacate aporta grasas de origen vegetal (monoinsaturadas) que son saludables en cantidades moderadas, una buena fuente de energía para la actividad física y aporta además vitamina A y E que tienen poder antioxidante así como algunas vitaminas del complejo B.

La invitación es para incluir el aguacate dentro de la dieta de nuestros hijos pues tiene muchos beneficios y normalmente es bien aceptada por su presentación y consistencia.

Alicia en el país de las delicias

He aquí otro gran libro que me he encontrado. Hace unos dos le regalé este libro a la hija de un amigo mió porque me llamo la atención la presentación y el contenido del libro, por estar relacionado con la nutrición, pero nunca pensé que había regalado una verdadera joya.

Este libro es un triptico que incluye elementos valiosos para la creación de hábitos saludables. En primera instancia esta la adaptación del cuento original de Lewis Carroll de “Alicia en el país de las maravillas”. En este cuento hay un sinnúmero de referencias alimentarias que estan relacionadas con diferentes recetas que aparecen en la segunda parte del libro. Este recetario cuenta con 11 diferentes preparaciones con las especificaciones de sus ingredientes y la manera de preparación. Al ir a la cocina a preparar estos alimentos después de leer la historia o antes de la misma, ayuda a ensayar nuevos tipos de alimentos. Familiariza a los niños con la preparación de las comidas y aprender el valor de los nutrientes.  La tercera parte del libro contiene un juego que hace también parte de la historia, el cual invita a la imaginación y especialmente a la actividad física. Además como bono adicional trae unas fichas que hablan de la importancia de la higiene en la preparación de los alimentos y de la importancia de cada uno de los diferentes nutrientes como son los granos, la proteína, las verduras y los lácteos.

Para aquellos que tengan dificultades con la alimentación de sus hijos, especialmente los hábitos, creo que esta es una herramienta valiosa y afortunada para aquellos que tengan acceso a ella. No podemos descargar nuestra responsabilidad en los médicos pediatras o en las nutricionistas, tampoco en los sicologos, creyendo que ellos nos van a dar todas las respuestas. Existen productos como este libro que nos pueden ayudar, pero nuestros hijos no pueden hacer la tarea solos. Requieren de nuestro concurso e imaginación para alcanzar los objetivos que nos fijemos. 

Este libro es de la editorial Villegas Editores

La lonchera de Isabel

Hoy la lonchera de Isabel lleva:

Para una niña de 20 meses como Isabel  es una lonchera adecuada que esta incluyendo la bebida láctea como fuente de Calcio y proteína, las uvas aportan antioxidantes y son fuente de fibra lo mismo que las galletas que también le aportan la energía necesaria para el tiempo que esta fuera de casa durante la mañana. Este tipo de lonchera es fácil de dar a los niños pequeños, pues no requieren en gran parte de nuestro concurso, solo para abrir la bebida láctea, el resto lo pueden tomar en sus manos y así desarrollar su independencia.

La mayor alegría es cuando recogemos a Isabel del Preescolar y recibimos el reporte que se consumió todo lo que se le envió para su comida en la mitad de la mañana.

Ya pensaré en la lonchera de mañana e incluiré una fotografía. Con esto espero poder ilustrar de una mejor manera como solucionar el problema de que debemos empacar en la lonchera escolar de nuestros hijos.

La Lonchera

Desde la semana anterior Isabel ingreso al mundo escolar, debido a sus progresos decidimos matricularla en un Preescolar para que pueda mejorar sus habilidades de socialización y para que tenga contacto con otras personas que le pueden brindar nuevos conocimientos.  Al iniciarse el año escolar siempre surgen las preguntas acerca de cuál es la lonchera saludable y que debemos empacar en las loncheras de nuestros hijos.
Antes el tema de las loncheras quedaba para la asesoría nutricional de la consulta de mis pacientes pero no hacia parte de mi repertorio diario. Hay varios temas importantes que debemos tener en cuenta para el diseño de la lonchera ideal. Cada profesional de la salud tiene sus preferencias y en este sentido encontraremos muchas variaciones. El segundo punto que tenemos que tener en cuenta es la preferencia de los niños, pues si no contamos con ellos seremos testigos del regreso incólume de la lonchera a casa. No podemos pretender introducir nuevos alimentos en las loncheras porque probablemente no serán de aceptación de parte de los niños y no tendremos control para insistir en su consumo. Si es del caso aquellos productos nuevos los debemos ensayar los fines de semana en casa y una vez sea de su repertorio se puede agregar a la lonchera. De gran importancia es empacar alimentos que sean fáciles de consumir, que no haya que pelar, que sean fáciles de agarrar, que no requieran ser calentados y que su presentación sea agradable a la vista. El último punto a tener en cuenta es la jornada escolar, aquellas que son largas ameritan llevar más alimentos para cumplir con las necesidades alimentarias, de igual manera se debe tener en cuenta la edad de los niños para cumplir con sus requerimientos en cuanto a cantidades y capacidad gástrica.
En algunos colegios existen cafeterías que venden productos a los alumnos para que ellos no tengan que llevar lonchera, el problema surge en la oferta de productos de estos sitios que son bebidas gaseosas o azucaradas, frituras y productos de pastelería. También hay instituciones que tienen restaurantes escolares y en este sentido es importante evaluar su menú y si es del caso discutirlo con algún especialista para evaluar su conveniencia.
Mi preferencia va a los productos naturales. Como bebidas recomiendo jugos naturales hechos en casa pues no tienen preservantes, evitar preparaciones con leche por la posibilidad de descomposición, incluir también agua y yogurt. La lonchera debe llevar también una o dos frutas como opción, recalcó la importancia de incluir aquellas fáciles de consumir, que no se deterioren en su transporte incluso facilitar su consumo enviándolas troceadas en recipientes plásticos. Como fuente de carbohidratos además de las frutas las loncheras deben llevar también galletas, panes o tortillas en las preparaciones de sanduches y wraps. Estos últimos se pueden preparar con jamón, queso, atún. Hay que tener cuidado de no poner alimentos que puedan empapar los panes y dificultar su consumo, también evitar productos que se puedan descomponer fácilmente, en tal sentido es mejor evitar el exceso de salsas. Otra alternativa de proteína pueden ser los quesos peras que ayudan a complementar las loncheras.
En el mercado hay disponibilidad de snacks saludables como arroz y maíz soplado, galletas de queso. Preferir los “paquetes” con alimentos horneados.

Aquí en este enlace algunas recetas.