Que se debe comer: ¿la sopa o el seco?

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“Que al menos se tome la sopita”

Cuando los niños tienen problemas con el consumo de alimentos y son selectivos en su escogencia o tienen una ingesta baja, viene la frase de las madres y abuelos que dicen: “que al menos se tome la sopita”. Con esta práctica se busca al menos brindar tranquilidad a nosotros los cuidadores, pues debemos cumplir nuestro deber de garantizar los alimentos de los pequeños a nuestro cuidado.

“Si te comes la sopa vas a crecer y serás fuerte como Popeye”

La sopa tiene un componente educativo en el imaginario de las personas, dado que es uno de los alimentos o plato que siempre tenemos como estrategia para persuadir a los niños para que coman con este tipo de sentencias.

Alimento, educación, valor nutricional o gastronómico

Ahora si veamos estos puntos para tener en cuenta. Considero que cualquier producto que nos aporte energía y que provenga de una fuente natural, es un alimento. No se puede despreciar de ninguna manera el consumo de nutrientes que son necesarios para un crecimiento adecuado, un desarrollo especifico y la adquisición de competencias necesarias para una vida saludable.

El componente educativo no se puede quedar solo en los argumentos que tienen que ver con la persuasión para comer. Es lógico que si el niño come adecuadamente va a crecer, pero no tiene que ser solo la sopa. Cualquier alimento le va ayudar a alcanzar ese propósito. De todas formas brindar información con argumentos sólidos explicando los procesos de alimentación y como estos ayudan a un desarrollo sano van a ser importantes en el proceso de construcción de hábitos saludables. Debemos educar sin acudir a amenazas.

Cuando tengo que evaluar la sopa siempre digo que tiene un valor gastronómico inmenso. Valoró la calidad del cocinero por las sopas que prepare. Pero tampoco se puede descartar su valor nutricional. Es tal vez una de las formas como se puede introducir a los niños en el mundo de las verduras. De todas formas es uno de los primeros platos que comemos cuando se inicia la dieta complementaria. La sopa tiene diferentes nutrientes de acuerdo a los ingredientes utilizados, pero no puede ser el único alimento. Una dieta balanceada debe ofertar todos los nutrientes y en la sopa no vamos a encontrar todos. Entonces no nos podemos quedar tranquilos si solo se tomó la sopita.

Aquí no se come a la carta

cooking-1050254_1920Esa fue la sentencia de Isabel esta semana que me dejo bien impresionado. Repetir las rutinas, ser consistente en el discurso y ser congruente con los actos, va generando en el inconsciente aquellas respuestas que esperamos de nuestros hijos y en este caso en particular en la dieta, entendiéndose por dieta la alimentación que conforma la nutrición de una persona.  No creo que alguna vez haya dicho las palabras de “aquí no se come a la carta”. Pero Isabel ya las tiene bien definidas.

Esto no quiere decir que no podamos dar gusto a nuestros hijos en cuanto a sus preferencias gastronómicas, pero también debemos cuidar el presupuesto familiar. No siempre se puede comer fuera de casa en primer lugar. Tampoco podemos preparar una comida diferente para cada miembro de la familia, pues esto consume tiempo y en ocasiones no disponemos de mucho. En tercer lugar tenemos que aprender a valorar los alimentos por lo que son y especialmente en hacer consciente todo el valor que nos brindan. Los alimentos nos ayudan a crecer, son importantes para estar saludables al conferirnos defensas, al igual que nos ayudan a estar bien desde el punto de vista anímico.

Es mas, considero y así se lo manifiesto en consulta a los padres que tienen hijos selectivos para el consumo de alimentos, que siempre debe haber algo que le guste a uno en el plato que se va a comer. Continuar leyendo

Papá, me cabe una tortilla más. Cuanto se debe dejar comer demás.

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tortilla-988986_1920Una noche de esta semana la cena fue de acuerdo al gusto de Isabel. A pesar de que no ha sido una fanática del huevo, si le gusta la tortilla de huevo. Es uno de sus desayunos favoritos, también se sirve en otros tiempos de comida de acuerdo a la disponibilidad y sobre todo al deseo de Isabel. Nosotros como padres debemos moldear el hábito con rutinas y disciplina, pero en este proceso también debemos sacar provecho de las preferencias y gustos de los niños para poder brindar un aporte nutricional adecuado acorde a las necesidades individuales relacionadas con la edad y la etapa de crecimiento.
¿Cuál es el límite para permitir que se repita un plato o que se agregue más comida? Continuar leyendo

Papaya

Uno de los deseos de los padres cuando acuden a consulta de nutrición para sus hijos es que ellos consuman mayor cantidad de frutas. La lista de preferencia de frutas es escasa en las diferentes edades. Según la encuesta de la situación nutricional en Colombia (ENSIN 2010) alrededor del 70% de la población colombiana consume la cantidad recomendada de fruta diaria, de tres raciones. Si discriminamos un poco más, tal vez no llegaríamos al 50%.

Siempre que llegamos a almorzar, es costumbre en nuestra casa consumir una ración de fruta. Esto permite calmar el hambre previo al almuerzo y es un buen estimulante del apetito. Además de brindar frescura en la dieta, aporta una cantidad importante de fibra, la cual ayudara para la saciedad y la digestión posterior.

La papaya es una fruta ideal para ese momento, es fuente de vitamina A, C y del complejo B, contiene minerales y es un buen antioxidante.

Si queremos que nuestros hijos consuman frutas, nosotros también debemos hacerlo. Servir siempre y ofrecer siempre es fundamental para crear buenos hábitos.

Isabel no quiere comer II

Cada momento tiene su afán. Hace un año y cuatro meses escribí acerca de la disminución del apetito de Isabel y que este obedecía a un cambio en su rutina diaria y a una situación emocional por el inicio de su etapa escolar. Hasta hoy no he podido descifrar cual es el problema que me acecha al respecto, pero como lo dije antes, debemos ser analíticos de todas las situaciones nuevas para poder encarar el problema de la mejor forma posible.

Las posibles causas pueden obedecer a su proceso de crecimiento y a sus cambios de intereses, pues cada vez es más divertido hacer algo diferente a comer. Ella necesita más tiempo para jugar, ya está socializando y la atención de sus pares puede que esté por encima de la alimentación. Además ya puede verbalizar, es decir, manifestar que no quiere algo, e incluso justificar por qué no  quiere hacer las cosas. Por el momento no evidenció ningún otro tipo de causa para esta falta de apetito.

Que hacer?

Por ahora hacer las recomendaciones de siempre.

  1. Mantener los horarios de comidas.
  2. Dedicar el tiempo suficiente para la toma de los alimentos que no supere los veinte minutos.
  3. No tener distracciones a la hora de comer.
  4. Ofrecer porciones acorde a su capacidad gástrica.
  5. No sobreactuarnos cuando no quiere comer y tomarlo con calma.
  6. Siempre tener algo que le guste en el plato además de otro tipo de alimento.
  7. No dar comidas con alto contenido calórico entre comidas. Y espaciar los tiempos de comida al menos cada 3 horas.
  8. Ser consistentes con todo lo anterior.
  9. No obligar a comer.
  10. Exigir el acompañamiento del grupo familiar y de cuidadores.

Estas son algunas de las recomendaciones que debemos seguir, soy consciente de la dificultad que tiene el seguimiento de las mismas, pero estoy convencido que son las herramientas que debemos aplicar. Somos los responsables del sano crecimiento de nuestros hijos, ellos tienen el derecho a recibir la educación de nuestra parte, así como la alimentación. Y siendo la alimentación un derecho fundamental , no podemos ni premiar o castigar con los alimentos, pero si podemos y debemos hacer la mejor elección para nuestros hijos.

Les contaré como continúa la historia, por lo pronto, Isabel almorzó bien.

Alimentando a Isabel 2 años

Ya llevo dos años escribiendo acerca de los progresos en la nutrición de Isabel y en los últimos meses he estado un poco inactivo porque no hay mucho que decir. El progreso en los hábitos alimentarios llega a un punto de equilibrio que para la fecha no hay mayor novedad.

Hasta ahora he aprendido que la lactancia materna es fabulosa para el adecuado desarrollo de diferentes competencias como por ejemplo el manejo de la saciedad. No tengo un punto de comparación directo, pero en la lectura de diferentes artículos médicos que hablan al respecto y viendo a Isabel, si me convenzo de ello. Isabel maneja bien su apetito y es increíble ver como muchas veces abandona el consumo de algún dulce o alimento por encima de su preferencia cuando esta satisfecha.

El dar ejemplo si es valioso. La aceptación de Isabel a las frutas y verduras es admirable para mí, pues me enfrento en el día a día en la consulta médica con pacientes que no consumen frutas o verduras como se puede constatar en la encuesta nacional de la situación nutricional ENSIN 2010. Hasta la fecha he sido riguroso con evitar el consumo de bebidas gaseosas e Isabel sigue prefiriendo el agua sobre otro tipo de bebidas.

En los tiempos difíciles toda la familia hemos tenido la paciencia de aguantarnos las ganas de remplazar la comida de Isabel por dieta líquida como teteros o suplementos, y asi todos hemos logrado que la niña acepte los sólidos en su alimentación y disfrute su masticación, que hace en gran medida una parte fundamental en el desarrollo de su lenguaje, que cada vez es más rico. Hemos aprendido que cuando hay algún problema de salud el apetito disminuye, pero que cuando este desaparece y manteniendo las rutinas, se recupera su estado nutricional.

En lo personal he aprendido a ser permisivo y a relajarme un poco frente a algunos privilegios de la infancia como son las dulces, las golosinas y algunos productos de paquete, pues es ineludible el contacto con los mismos, pero la tolerancia al respecto evita conflictos y son oportunidades para enseñar a tener equilibrio en la alimentación. Siempre lo he repetido, todos los excesos son malos.

La socialización de Isabel también ha sido valiosa para que ella aprenda a compartir con sus amigos y familiares aquellas cosas que le gustan. Aprovecho hoy para agradecer a mi hija todo lo que me ha enseñado y como le ha ayudado a otros a alcanzar sus objetivos.

Por supuesto que continuaré escribiendo acerca de los avances de Isabel y seguiremos compartiendo todo lo que aprendamos.

En los últimos días he tenido la inquietud de escribir acerca de las preferencias culinarias de Isabel y así lo haré, destacando los valores nutricionales de los alimentos y tal vez dar algunas sugerencias acerca de la preparación de los mismos.

Cuentos para comer sin cuentos

El gran problema al que se enfrentan todos los padres es la alimentación adecuada de sus hijos. Ya he comentado la angustia que genera que los niños no coman correctamente o que prácticamente no se alimenten. Siempre se debe descartar una causa orgánica a esta situación, es decir, verificar que no estemos frente a un problema de salud mayor como infecciones respiratorias o intestinales. En segunda instancia nos enfrentaremos a problemas de tipo emocional y en el blog anterior también mencione los problemas que pueden aparecer en las etapas de adaptación. En el caso de Isabel ha sido la adaptación a la guardería, también esta estrenando cama, es decir, ya cambió la cuna por una cama normal y esta en entrenamiento para abandonar el pañal durante el día. Todas estas situaciones se deben tener en cuenta porque están ocasionando un estrés emocional que se manifiesta con la disminución del apetito.
Temas como la disciplina, las rutinas, el hábito ya se han tratado con anterioridad y en este caso quiero recomendar una herramienta valiosa especialmente para los niños mayores de tres años para educarlos desde el punto de vista .  Se llama “Cuentos para comer sin cuentos”.
Este libro de la editorial la esfera de los libros, es escrito por un grupo de especialistas en sicología y educación que buscan y prometen enseñar buenos hábitos alimenticios a los niños y acabar con la pesadilla de los padres.  Como aparece en su prologo el proceso de aprendizaje nunca termina y nos resalta la importancia de aprovechar los cuentos y las actividades lúdicas para enseñar a los niños buenos hábitos y valores. Se recomienda para niños inapetentes, manipuladores, tiranos, lentos, que juegan, provocan o utilizan la comida para llamar la atención de los adultos, práctico para establecer buenos hábitos alimenticios y pautas y valores que se pueden trasladar al resto de las esferas de la vida infantil.


Cada capitulo esta estructurado de la siguiente manera: tiene un cuento con unos puntos resaltados que son clave en la historia en donde se enfatizaran los objetivos de la misma. Al finalizar la historia tiene una información importante para los padres como son el objetivo del cuento, las ideas principales y las pautas pedagógicas que debemos aplicar para sacar provecho de la historia. Por ultimo trae una actividad planeada que surge del cuento que se acabó de leer.
Entre los temas tratados están: levantarse en la mañana y prepararse para salir al colegio, alimentarse bien disfrutando la comida, adquirir comportamientos adecuados en la mesa, lavarse las manos antes de comer, aprender el valor de los alimentos, destinar el tiempo adecuado para comer, porque comer verduras, ayudar a manejar el sobrepeso entre otros.
Estoy seguro que esta no es una receta mágica, pero ayudará de alguna manera para la construcción de unos hábitos saludables. La continuidad en las tareas que realizamos diariamente, la consistencia de nuestros actos con nuestros pensamientos y las pautas de disciplina que imponemos nos permitirá llegar a las metas que nos fijemos.

Isabel no quiere comer

Ahora entiendo la angustia de los padres cuyos hijos no quieren comer. La responsabilidad de nosotros para con ellos nos hace extremadamente sensibles a sus cambios y como proveedores que somos no queremos dejar desatendidas sus necesidades y la alimentación es particularmente susceptible en este aspecto, pues dejar de brindarle la alimentación se puede traducir en enfermedad. Entonces cuando su apetito disminuye buscamos de todas las formas posibles darles la alimentación. Es en este punto donde antes de empezar a hacer gala de nuestra imaginación para que coman, debemos prestar atención a las situaciones que hay alrededor que puedan ocasionar una alteración del apetito. Estas pueden ser por enfermedad donde la fiebre, las alteraciones intestinales, los cuadros respiratorios altos (amigdalitis por ejemplo) afectan el apetito. La otra causa frecuente relacionada con disminución en el apetito son los cambios emocionales. Por ejemplo los cambios en las rutinas diarias puede producir disminución en el consumo de alimentos por falta de adaptación al nuevo horario. En fin se debe ser buen observador y analizar todas las causas posibles para darles solución.

En el caso de Isabel fue por el inicio del pre escolar. Ahora se debe bañar temprano en la mañana, antes lo hacia más tarde, igualmente ya no desayuna con su madrina como lo hacia antes, sino que lo debe hacer con sus padres, no puede hacer su siesta matinal y esta en un ambiente totalmente nuevo con nuevos amigos y cuidadores. Todos estos cambios se dieron de un día para otro. Esta situación genera un estrés emocional marcado que puede afectar el apetito y todo depende del tiempo que este dure para corregir esta situación.
Estrategias:

  • Identificar los alimentos preferidos para ofrecerlos en primera instancia.
  • Respetar los horarios de comida para evitar grandes traumatismos.
  • Establecer nuevas rutinas y ser consistentes con ellas.
  • Evitar dar altas cantidades de alimentos alrededor de los horarios de comida.
  • No sobrecargar con liquidos, es la opción que elegimos por facilidad y  la que probablemente mas afecta pues terminamos llenando a nuestros hijos con biberones y bebidas azucaradas, perdiendo los nutrientes de las comidas regulares.

En el caso de Isabel además de lo anteriormente mencionado solo accedi a darle su bebida de láctea en la noche solo si había comido, de lo contrario se dormia sin comer y al día siguiente su apetito era voraz. Solo nos tardamos 2 días en mejorar esta situación, por fortuna la adaptación a el pre escolar se ha dado normalmente y su apetito cada día es mejor.
Lo más importante es ser mantener firmeza en nuestras decisiones y de esta manera fijamos nuestra posición y nuestros hijos entienden y comprenden cual es su sitio y así alcanzamos la armonía dentro de esta relación.

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