¿De sal o de dulce? La implicaciones del consumo de sal para la salud

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“No coma tanta sal que se va a volver gago” Es o era una sentencia intimidatoria para lograr que redujéramos el consumo de sal. “Se la va a subir la presión”, “No cocino con sal, porque sin probar los alimentos ya fulano esta buscando el salero”. Todo suena muy familiar para todos por haberlo oído alguna vez. Pero es importante que veamos las tendencias de las recomendaciones del  consumo de sal y sus consecuencias para la salud.

Las distintas autoridades de salud en el mundo coinciden en reducir el consumo de sal a menos de 2400 miligramos de sodio al día en promedio, lo que equivale en total a 6 gramos de sal (cloruro de sodio). Debemos tener en consideración que los alimentos ya contienen sodio.Revisiones científicas recientes no asocian el aumento de la presión arterial en personas saludables con el consumo de sal, solo en las que ya tienen la presión alta y que tienen una hipertensión sensible a la sal, si pueden sufrir elevaciones de sus cifras.

El equilibrio es importante en todas las cosas de la vida y por eso debemos evitar los extremos en la dieta. No nos espantemos cuando veamos a los niños buscando el salero, evaluemos el contenido de sodio en la dieta para ver si se necesita aumentarlo.

El cuerpo humano tiene varios mecanismos para controlar la presión arterial como son el factor natriurético presor natural y el sistema renina angiotensina aldosterona que funcionan desde los riñones y las glándulas suprarrenales y el volumen de agua en el cuerpo. Igualmente a nivel del cerebro, en el hipotálamo se controla el consumo de sal. Es decir, ahí radica el apetito por la sal, y este apetito depende de los niveles de sodio del organismo. Tenemos entonces un sistema complejo bien orquestado que rige los niveles de agua y sodio para el cuerpo. El sodio es esencial para la vida, pues de el depende la regulación del agua del organismo y este  está compuesto más o menos de un 60% de agua.

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5 problemas y 23 soluciones

 Ya se definió una dieta básica, pero no hemos abordado los problemas específicos de alimentación y sus posibles soluciones.

Problema 1: Rechaza las carnes

Soluciones:

• Ofrecer trozos muy pequeños, tiernos y húmedos de carne o pescado

 • Añadir carne a la salsa de espaguetis, pizza, tacos, wraps o estofados

 • Incluir en la dieta leguminosas, huevo y queso

 • Ofrecer pescado sin espinas (enlatado)

Problema 2: Consume poca leche

Soluciones:

• Ofrecer queso y yogurt, gratinados, pasta con queso, pizza. Utilizar la leche para cocinar cereales (avena), cremas de vegetales y preparar budines y natillas

 • Agregar leche en polvo a las recetas

 • Dejar que el niño se sirva la leche y la tome con pitillo

Problema 3: Toma demasiada leche

 Soluciones:

• Ofrezca agua entre comidas

• Limite el consumo de leche a las comidas principales y ofrézcala al final de la comida

• Si todavía utiliza tetero cambiar a taza

Problema 4: Rechaza vegetales y frutas

 Soluciones:

• Si rechaza vegetales ofrezca mas fruta y viceversa

• Los vegetales deben estar tiernos y evitar sobrecocinarlos

• Prepare vegetales al vapor y presente en trozos que puedan ser tomados y consumidos con las manos

• Agregue salsas y dips, salsa de queso para vegetales cocidos, dips para vegetales crudos y yogurt para frutas

 • Prepare sopas y estofados con vegetales

• Adicione frutos secos a los cereales

• Prepare la fruta en diferentes formas, fresca, cocida, en jugo, en gelatina como ensalada

Insista

Problema 5: Consume demasiados dulces

 Soluciones:

• Compre pocos dulces, prepare dulces caseros

• No usar los dulces como castigo o recompensa

• Adicione a los alimentos en vez de utilizarlos como colación (snack)

 • Reduzca a la mitad el azúcar de las recetas

 • Comuníquese con los cuidadores, profesores y demás para limitar los dulces

Precaución: Este tipo de recomendaciones son para niños mayores de 3 años en la gran mayoría de ejemplos, pues en algunas soluciones puede haber respuestas que pueden producir riesgo de ahogamiento en los niños o producir también alergias en los más pequeños. Es importante evaluar la posible solución frente a la edad de nuestros hijos.