Alerta Naranja- Como afecta la contaminación los alimentos

air-pollution-1016718_1280

Es increíble cómo cambian los tiempos y como los procesos educativos van generando cada vez mayor conciencia sobre lo ambiental y el cuidado que debe existir del medio ambiente. Isabel me pregunta y se pregunta con frecuencia cuando vamos a tener una alerta verde, que indique que los niveles de contaminación no existen en la ciudad. Esta pregunta me sembró la inquietud acerca de cómo afecta la contaminación ambiental de la ciudad los alimentos que consumimos.

En este orden de ideas debemos tener en cuenta diferentes aspectos y elementos implicados en la producción de alimentos. Los contaminantes más frecuentes son metales pesados como arsénico, cadmio, mercurio, plomo y aluminio. Estos, provenientes de la industria y la minería que hace vertimientos de estos elementos en aguas y suelos, o son residuos de diferentes productos como pilas o plásticos. Existen también contaminantes como bacterias y hongos que son responsables de infecciones.

En el caso particular de la contaminación ambiental y la presencia de material particulado en el aire, no se ha establecido aún cómo puede afectar la producción de alimentos. La presencia de plomo (presente en los combustibles) en el aire puede afectar la producción agrícola. Si bien es cierto que dentro del índice de calidad del aire (ICA) se mide además la presencia de bacterias y hongos que potencialmente podrían afectar la salud, esta situación se puede conjurar con el lavado adecuado de los alimentos previo a su consumo. Situación que no es efectiva cuando existen otro tipo de contaminantes como los metales mencionados anteriormente.

La relación contaminación-cáncer no tiene discusión, pero particularmente para aquellos de tipo respiratorio. Esto es, que los diferentes elementos presentes como hongos y bacterias, que si bien pueden producir cáncer se debe estudiar a fondo antes de emitir un concepto al respecto. Por lo pronto puedo decir que no representa un gran riesgo para cáncer, como si lo puede ser un mal hábito alimentario o una vida sedentaria que produzca sobrepeso u obesidad, los cuales si están relacionados directamente con esta enfermedad.

Continuar leyendo

El peligro de las carnes rojas

Esta mañana tuve un encuentro con mi amiga Cristina y un poco contrariada me pregunto que si ella y toda su familia debía hacer el cambio a una dieta vegetariana, porque una amiga en común  la alerto sobre los peligros de la carne roja. Le prometí a mi amiga que iba a investigar al respecto, pues en los últimos días se ha difundido la noticia de los peligros que conlleva el consumo de carnes rojas, especialmente para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y la aparición de cáncer en quienes la consumen.

Este revuelo se debe a la publicación de un artículo en una revista científica, donde alertan sobre los peligros del consumo de carnes rojas. Todos los estudios deben ser evaluados con detenimiento, pues pueden llevar a malinterpretaciones incluso dentro del gremio médico y por lo tanto a emitir conceptos que no sean los más apropiados para la salud y la tranquilidad de los pacientes.

Los estudios científicos en el campo de la nutrición son difíciles de valorar, pues la información se obtiene directamente de los pacientes a través de cuestionarios sobre los hábitos alimentarios y sabemos que hay variables que no se pueden controlar, incluso las personas pueden poner información no real y por lo tanto pueden alterar el resultado final del estudio.

La publicación que hace referencia sobre el consumo de carnes rojas se hizo con base en la evaluación de dos estudios grandes realizados en Estados Unidos de Norteamérica como son el HPFS y el NHS por sus siglas en inglés, que fueron realizados en personal de la salud, el primero en hombres y el segundo en mujeres con un seguimiento a 22 y 28 años respectivamente en 121342 personas. El análisis que realiza el Doctor Pan y sus colaboradores es acerca de la relación entre el consumo de carne roja y la incidencia de cáncer y enfermedades cardiovasculares, concluyen que si se consume menos de una porción diaria de carne se reduce el riesgo de mortalidad en 7% y 19% por la enfermedades mencionadas, incluso que se pudieron haber prevenido 9.3% de muertes en hombres y 7.6% en mujeres que consumieron menos de 42g de carnes rojas al día.

Para el estudio del Doctor Pan carnes rojas se definen así:

  • Sin procesar: carne de res, cerdo y cordero
  • Procesadas: hamburguesas, salchichas, tocineta

La conclusión es que se debe consumir menos de una ración diaria de carne roja que corresponde a 84 gramos. Se debe buscar otra fuente de proteína como pescado, pollo, leguminosas (fríjol, lenteja, garbanzo), frutos secos (nueces y similares).

El aumento del riesgo de mortalidad obedece a que aquellos que consumen mayor cantidad de carnes rojas tienen menor ingesta de granos, verduras, frutas y leguminosas. Es decir comen menos fibra en su dieta y está demostrado que la fibra ayuda a reducir el colesterol y la carga de azúcar de los alimentos que en última instancia están relacionados con las enfermedades cardiovasculares, igual la fibra al mejorar el tránsito intestinal disminuye el riesgo del desarrollo de cáncer, específicamente el de colon.

Para responderle a Cristina no tenemos que volvernos vegetarianos estrictos, solo debemos hacer lo que invita el sentido común que es evitar los excesos. Como se lo dije personalmente a ella, los mares están contaminados por mercurio, la lluvia ácida afecta los cultivos, lo mismo que los agro químicos , existen enfermedades en los animales como diferentes virus como la gripe aviar, las vacas locas y quién sabe cuántas más nos falta por conocer.

Preparación para la Programación Fetal

Ya se discutió la importancia de la Programación Fetal como factor determinante en la prevención primaria de enfermedades cronicas no transmisibles que incluye la diabetes, la hipertensión, la obesidad y ciertos tipos de cáncer además de otras enfermedades como lo son los problemas alérgicos.

Cuando una pareja decide quedar en embarazo se deben preparar ambas partes desde un tiempo prudencial previo para llegar con el mejor estado de salud. Tenemos entonces que conocer con antelación el Indice de Masa Corporal (IMC) de ambos con el fin de conocer si hay problemas de peso, es decir, si hay bajo peso, peso saludable, sobrepeso u obesidad. La fórmula del IMC se obtiene de dividir el peso en kilogramos sobre la estatura (talla) en metros al cuadrado:

IMC= PESO (Kg)/ TALLA (m2)   Ejemplo: Mujer de 60 Kilos con 1.65 de estatura tiene un IMC= 60/1.65X 1.65= 22.03

IMC menor 18.5 18.5- 24.9 25- 29.9 mayor 30
Clasificación Peso Bajo Peso Saludable Sobrepeso Obesidad

Si estamos frente a un peso bajo, se puede presentar infertilidad y si se da el embarazo, la madre no tendrá suficiente reservas para aportar a su bebe para que este crezca saludable. El estado nutricional, el peso y la talla de la madre son determinantes y se correlacionan con el peso y la talla al nacimiento. Entonces aquellas futuras madres que tengan un peso bajo, deben buscar la asesoría profesional para la ganancia de peso. Como recomendación se debe aumentar la densidad calórica de los alimentos, esto es en el mismo volumén o cantidad al que está acostumbrada a comer, debe aumentar el aporte calórico. Esto se consigue por ejemplo consumiendo queso adicional en las comidas, tomar alimentos gratinados, agregar aderezos con aceites, consumir dulces como postres, utilizar las cremas de chocolate para untar, la mantequilla de maní, en fin hay deliciosas alternativas para ganar peso incluyendo el yogurt que ahora viene en pequeñas porciones bebibles. Recomiendo además consultar para definir deficiencias y encontrar aquellos suplementos nutricionales que sean adecuados para cada persona.
Las mujeres que tengan un peso saludable no tienen ningún inconveniente en iniciar el embarazo, pero si es fundamental el consumo de acido fólico, esto no solo aplica para las mamas de peso saludable, sino para cualquier embarazo, pues su consumo evita la aparición de defectos del desarrollo del tubo neural del bebé. La recomendación es tomar este suplemento en capsulas 3 meses antes de buscar la gestación, ya que su requerimiento es fundamental en las 8 primeras semanas de embarazo. Se puede aumentar el consumo de trigo, naranja, vegetales verdes, leguminosas y carne que son ricos en acido fólico, aunque se absorbe muy bien el que viene como medicamento.

Continuar leyendo

Mi pirámide nutricional

La primera semana de febrero el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) publicaron la guía alimentaria para los norteamericanos. Estas guías son revisadas cada 5 años y orienta desde el punto de vista nutricional las mejores opciones nutricionales para la prevención de enfermedades crónicas como la Diabetes, la Hipertensión y el Cáncer.
El resumen ejecutivo de este informe conocido como la pirámide nutricional esta enfocado en tres puntos que son:
• Consumir menos calorías
• Realizar actividad física regular
• Disminuir la aparición de enfermedades

 
Esta guía está orientada para personas de 2 años en adelante y los dos objetivos fundamentales son:
1. Mantener el balance calórico. Es decir gastar la misma cantidad de Energía que se consume. El gasto está determinado por una vida activa y la realización de ejercicio.
2. Enfatizar el consumo de alimentos con alta densidad de nutrientes. Esto es, escoger aquellos alimentos que nos aportan mayor cantidad de nutrientes sin brindar más calorías de las estrictamente necesarias. Ejemplo una fruta en vez de un dulce.
El balance calórico, el equilibrio, se obtiene a partir de reducir y aumentar el consumo de algunos productos.
Reducir:
1. Consumo de sodio. No añadir sal a los alimentos, consumir pocos productos con preservantes.
2. Del total de calorías diarias menos del 10% deben provenir de las grasas saturadas (carnes, mantecas).
3. Consumir menos de 300 mg de Colesterol al día. Consumir productos bajos en grasa.
4. Las grasas trans (hidrogenadas) que están en productos como las margarinas se recomienda bajar el consumo al mínimo.
5. Bajar las calorías provenientes de las grasas sólidas y azucares refinados.
6. Limitar el consumo de grasas refinadas.

Aumentar:
1. Consumo de frutas y verduras
2. Tener dentro de la dieta variedad de vegetales especialmente aquellos de color verde, naranja y granos.
3. La mitad de las “harinas” que sean integrales.
4. Los lácteos y derivados lácteos deben ser bajos en grasa.
5. Consumir variedad de proteínas de diferentes orígenes, animal y vegetal. Carnes magras, bajas en grasa, y de origen vegetal tenemos como fuente de proteína la soya, el fríjol, la lenteja y demás granos.
6. Utilizar aceites vegetales en vez de grasas sólidas.
7. Aumentar el consumo de fibra que se obtiene al consumir frutas, verduras, leguminosas y cereales integrales.
8. La actividad física es fundamental en el logro de una nutrición saludable.
Estas recomendaciones son para todas las personas independientes de su edad, es fundamental para aquellas parejas que estén planeando un embarazo futuro y estoy convencido que su aplicación deriva en la mejoría del estado de salud.