Que se debe comer: ¿la sopa o el seco?

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“Que al menos se tome la sopita”

Cuando los niños tienen problemas con el consumo de alimentos y son selectivos en su escogencia o tienen una ingesta baja, viene la frase de las madres y abuelos que dicen: “que al menos se tome la sopita”. Con esta práctica se busca al menos brindar tranquilidad a nosotros los cuidadores, pues debemos cumplir nuestro deber de garantizar los alimentos de los pequeños a nuestro cuidado.

“Si te comes la sopa vas a crecer y serás fuerte como Popeye”

La sopa tiene un componente educativo en el imaginario de las personas, dado que es uno de los alimentos o plato que siempre tenemos como estrategia para persuadir a los niños para que coman con este tipo de sentencias.

Alimento, educación, valor nutricional o gastronómico

Ahora si veamos estos puntos para tener en cuenta. Considero que cualquier producto que nos aporte energía y que provenga de una fuente natural, es un alimento. No se puede despreciar de ninguna manera el consumo de nutrientes que son necesarios para un crecimiento adecuado, un desarrollo especifico y la adquisición de competencias necesarias para una vida saludable.

El componente educativo no se puede quedar solo en los argumentos que tienen que ver con la persuasión para comer. Es lógico que si el niño come adecuadamente va a crecer, pero no tiene que ser solo la sopa. Cualquier alimento le va ayudar a alcanzar ese propósito. De todas formas brindar información con argumentos sólidos explicando los procesos de alimentación y como estos ayudan a un desarrollo sano van a ser importantes en el proceso de construcción de hábitos saludables. Debemos educar sin acudir a amenazas.

Cuando tengo que evaluar la sopa siempre digo que tiene un valor gastronómico inmenso. Valoró la calidad del cocinero por las sopas que prepare. Pero tampoco se puede descartar su valor nutricional. Es tal vez una de las formas como se puede introducir a los niños en el mundo de las verduras. De todas formas es uno de los primeros platos que comemos cuando se inicia la dieta complementaria. La sopa tiene diferentes nutrientes de acuerdo a los ingredientes utilizados, pero no puede ser el único alimento. Una dieta balanceada debe ofertar todos los nutrientes y en la sopa no vamos a encontrar todos. Entonces no nos podemos quedar tranquilos si solo se tomó la sopita.

Cuando iniciar el pescado

Ya hemos comentado anteriormente cuales son los alimentos que tienen mayor potencial para producir alergias de tipo alimentario y que son conocidos como los grandes siete que incluye: leche, soya, huevo, maní, fresas, mariscos y pescado. Todos estos alimentos se deben evitar antes del primer año de vida y se deben introducir en la alimentación de los pequeños gradualmente y uno por uno después del año de edad. Mientras más tiempo se pueda retardar el inicio mucho mejor especialmente el maní y las fresas puesto que son los de mayor poder alergénico.
Ya le vamos a dar pescado a Isabel, ella ya tiene 15 meses y no ha presentado alergias alimentarias y tolero bien el huevo.
Una de las principales razones para retardar el inicio del pescado obedece al riesgo de contaminación por mercurio. El mercurio es un elemento que se encuentra en el medioambiente, y en el mundo actual los mares y ríos no están libres de la contaminación de este metal. En pequeñas cantidades es inocuo, pero en grandes cantidades es supremamente toxico. Los peces convierten el mercurio en metilmercurio y lo depositan en su organismo para no excretarlo. Las grandes especies marinas tienen mayor probabilidad de contaminación al comer las especies más pequeñas. En nuestro medio no se reporta el contenido de mercurio de los peces y por lo tanto no se recomienda consumir más de dos veces por semana pescado. Dentro de estas recomendaciones se restringe el consumo de tiburón, pez espada, macarela y blanquillo a mujeres en embarazo, madres lactantes y menores.
Para tener en cuenta:
• No dar  de tiburón, pez espada, macarela y blanquillo.
• No dar más de dos veces por semana (peces con bajo contenido de mercurio) atún enlatado, salmón, trucha, abadejo ó bacalao y bagre (tener en cuenta que nuestros ríos por explotación minera pueden contener altas cantidades de mercurio).
• Una vez por semana atún no enlatado.
• En el caso de Colombia que no conocemos el contenido de mercurio no se debe consumir más de una vez por semana.

Se puede revisar mayor información en este enlace .

Blanqueando las harinas

Pensando en el tema del blog y buscando en la literatura que puede haber novedoso, me encontré con una entrevista realizada al Doctor Alan Greene, pediatra, quién es uno de los abanderados de la nutrición infantil en los Estados Unidos de Norteamérica. El Doctor Greene está promoviendo una lucha que él ha denominado “WhiteOut” que se puede traducir como blanqueado, en un juego de palabras que se refiere para eliminar las harinas blancas de la dieta, entendiendo por dieta lo que compone la alimentación de una persona.

“Que la primera comida de tu bebé sea una comida verdadera”, ese es el lema del Doctor Greene y concuerdo con él. Si queremos construir una alimentación saludable para nuestros hijos, debemos tratar al máximo de ofrecerle una comida sana y natural. Ha existido controversia acerca de que se debe iniciar como alimento sólido a los niños, en el caso de Isabel como lo describí anteriormente fue con vegetales, luego frutas y por último cereales. Otros dicen que debe ser con cereales, pero sucede que los cereales para bebé que existen son refinados (harinas blancas) y es contra estas las que no está de acuerdo el Doctor Greene. La causa del rechazo de parte del médico pediatra obedece a el desarrollo del gusto de los recién nacidos(inteligencia gustativa). Para comenzar la leche materna tiene diferentes sabores de acuerdo a la dieta de la madre, entonces desde la lactancia la madre comienza a educar el gusto de su hijo. Si hay algún tipo de eliminación de alimento de la dieta materna, se hace más difícil la aceptación de parte del bebé. En segundo término como también lo he comentado en este espacio el gusto se desarrolla por la exposición, es decir, debemos ofrecer un alimento de 10 a 20 veces para que este sea aceptado. Si a la primera oportunidad desfallecemos, nunca lograremos que el niño o la niña acepten el alimento. Vuelvo entonces a insistir en el término insistir, debemos ser repetitivos en ofrecer los alimentos. Se puede igualmente por ejemplo dar el alimento que queremos introducir en el primer bocado para lograr la exposición al mismo. Por último para concluir con la teoría del pediatra en mención, quién considera que la dieta de iniciación a los alimentos sólidos debe ser entonces con cereal integral.

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El tamaño si importa

Me perdonan por ser reiterativo en el tema de la saciedad, pero como ya lo he dicho antes, es un concepto muy particular que depende de diferentes variables, y si no aprendemos a manejarlas, en el futuro tendremos problemas con la alimentación de nuestros hijos. Problemas como el sobrepeso, la obesidad y trastornos de la conducta alimentaria, así como dificultades en llevar una alimentación saludable. Para adquirir el concepto propio de saciedad en la infancia temprana es esencial la lactancia materna. Está demostrado por diferentes estudios, que aquellos bebes que reciben lactancia materna tienen más elaborado su sentido de saciedad. La alimentación por medio del seno materno exige más actividad de los niños, tienen que realizar mayor fuerza en la succión y luchar por su alimento, diferente a aquellos que reciben biberón algunas veces con bocas muy anchas que no permiten alcanzar el tiempo necesario del paso de la información de la distensión del estómago al cerebro y sentirse lleno. Entonces al llegar el momento cuando ya se siente lleno, el niño ha comido mas de lo requerido, esta sobrealimentado y esta situación produce un aumento del tamaño del estomago y con el tiempo hay una mayor capacidad gástrica. El tener un estomago cada vez mas grande va a requerir de mayor cantidad de alimento para saciarse, lo que va a terminar en sobrepeso y obesidad.

Una vez comienzan con la alimentación complementaria es de suma importancia comenzar a manejar las cantidades que debe recibir el bebé, y poner especial cuidado en no insistir demasiado en el ofrecimiento de la comida, pues como en el caso de los que reciben lactancia de formula exclusiva se pueden llenar más de la cuenta y producir como lo mencioné una mayor capacidad gástrica. A continuación veremos en la tabla los promedios de la capacidad gástrica de las diferentes edades que se deben tener en cuenta para las cantidades que debemos ofrecer en cada tiempo de comida y respetarlo para que nuestros hijos tengan la satisfacción de tener el logro de consumir lo que hay en el plato y que no tuvo que ser obligado a comerlo. Ellos mismos van construyendo sus límites.
Respetémoslos.

Capacidad gástrica = (Peso (g) -3)/ 10  
Edad Capacidad (mL)
Neonato 10 20
1 Semana 30-90
2-3 Semanas 75-100
1 Mes 90-150
3 Meses 150-200
1 Año 210-360
2 Años 500
10 Años 750-900
16 Años 1500
Adultos 2000-3000
Adaptado de Moulews&Ramsay, 1998  

Hábitos saludables desde la primera infancia

Cuando se revisa la reciente Encuesta de la Situación Nutricional (ENSIN 2010) encontramos que el 34.6% de la población nacional tiene sobrepeso y el 16.5% tiene obesidad, comparado con la encuesta anterior, el aumento fue de 5.3 puntos.  Cabe destacar que se presentan conductas de riesgo alimentario, es decir, dejan de comer o utilizan algún producto para perder peso un gran número de personas. Entonces hay consciencia de los problemas derivados por el sobrepeso, pero no existe una orientación adecuada para su manejo y tampoco existen unos hábitos saludables que ayuden a evitar estas situaciones. Sobresale también que las dietas complementarias (alimentación diferente a la leche materna) son deficientes en frutas y verduras, que deberían ser la base de este tipo de alimentación inicial. Esto lleva entonces a que las personas no ingieran frutas y verduras en la edad adulta y por lo tanto hace las dietas deficientes y convierte a las personas propensas al sobrepeso y la obesidad, así como a la desnutrición. Resalto también de la ENSIN 2010 que el 20% de la población consume gaseosas diariamente y el 20% de la población igualmente consumimos más de un producto de paquete diariamente. Esto nos demuestra nuevamente los malos hábitos alimentarios que existen en el País. Para terminar la población es cada vez más sedentaria y el 62% de los jóvenes dedican diariamente más de dos horas en videojuegos y/o ver televisión.
Los hábitos de vida saludable se construyen durante toda la vida. Nunca es tarde para cambiarlos, pero es en la primera infancia cuando la mente es más plástica y permite adaptar los nuevos hábitos de una manera más sencilla.
Como vimos en la ENSIN 2010 los colombianos complementainiciamos mal la dieta complementaria y no incluimos las frutas y verduras, es entonces ahí donde debemos cambiar para brindar la mejor nutrición a nuestros hijos. Incluir las verduras, las frutas y los cereales como parte de la dieta complementaria es crucial. Se debe empezar con rutinas desde pequeños para el baño, rutinas para la hora de dormir y para la ingesta de alimentos, esto es, respetar los horarios de comida y hacerlo en ambientes propicios para la misma, es decir, en el comedor sin otras distracciones que afecten el tiempo y la dedicación al consumo de alimentos.
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Vegano…. no Vegano? He ahí la pregunta.

En el articulo del El Colombiano El mundo verde de los veganos en el que se habla sobre el caso de la niña francesa de 11 meses que falleció por deficiencias vitamínicas abre el debate sobre la opción de escoger el vegetarianismo como opción de vida. Este caso me insitó a investigar sobre la dieta vegana en los niños recién nacidos y evaluar que tan provechoso o que tan peligroso puede ser esta elección.

Los textos de nutrición infantil no encuentran peligro en la dieta vegana para los bebes, siempre y cuando esten orientadas por profesionales que identifiquen a tiempo la presencia de deficiencias nutricionales para corregirlas a tiempo. De hecho los bebes cuando inician su dieta complementaria, esta es vegetariana. Iniciamos con verduras, frutas y cereales, hasta ese punto coincidimos en la dieta de los pequeños que tienen alimentación omnivora y vegetariana. No sobra decir que la leche materna marco esta etapa inicial, si la familia ha tomado la decisión de ser veganos puros y no es posible la lactancia materna se puede dar leche de soya. En este punto en particular se debe aclarar que la leche de fórmula a base de soya, es diferente a las bebidas de soya que tienen una mayor controversia en cuanto a su utilización en la infancia por su riesgo de producir alteraciones hormonales.

Los riesgos de deficiencia de micronutrientes esta particularmente presente en la dieta vegana por la falta de  vitamina B12, el calcio, el zinc y el hierro. Las madres lactantes deben tomar un suplemento de B12, ya que los depositos de la madre no alcanzan a suplir la leche materna con esta importante vitamina. La deficiencia de Zinc es rara y solo se debe suplementar en caso de tener esta deficiencia. El calcio lo recibe de otras fuentes como la leche de formula de soya, y el hierro por medio de la dieta complementaria.

Si lo analizamos detenidamente no hay problema en iniciar una dieta vegana en la infancia temprana, pero esta debe provenir de un convencimiento sincero, de un conocimiento adecuado de este tipo de alimentación y de una orientación profesional que nos indique como hacer la selección adecuada de los alimentos y de un control médico del crecimiento y desarrollo de los bebes para detectar la presencia de enfermedades, especialmente de las deficiencias nutricionales.

El primer Buñuelo

No me dejo de sorprender con lo rápido que se ven los progresos de Isabel, ya han pasado siete meses desde su nacimiento y cada vez interactúa más con nosotros. Dentro de los logros de su crecimiento y desarrollo está la capacidad de sostener la cabeza, sentarse sola y agarrar objetos con sus manos, los cuales se lleva a la boca. Así con estos adelantos ya se puede llevar a la silla comedor donde nos acompaña a la hora de las comidas. Es muy importante comenzar a crear hábitos, al estar junto a nosotros en las horas de comida se le enseña que hay unos momentos destinados para comer. Como lo comente anteriormente, se debe dedicar un tiempo definido para la alimentación y respetarlo, para poder avanzar en los nuevos hábitos. Isabel al vernos comer se le abre el apetito y también quiere participar de la actividad. Como recomendación es bueno disponer de un ambiente tranquilo y sin distracciones para que haya máxima concentración y se pueda llevar a cabo la alimentación.  A continuación anexo una breve guía para la progresión de los alimentos.

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Cuándo iniciar la dieta complementaria

Como lo comenté en un artículo anterior la decisión para iniciar la alimentación complementaria estuvo marcada por la reducción de la producción de leche materna, la cual no alcanzaba para los requerimientos de Isabel. Está claro que si la producción de leche materna se reduce, esta se puede cambiar por leche maternizada de origen comercial (leche de tarro). No solo la reducción en la producción de la leche es una señal para introducir cambios en la dieta, sino que se deben observar otro tipo de cambios que me permitan decidir cuándo comenzar a dar la alimentación complementaria.
Hay que tener en consideración la madurez física y sicológica del bebe para tomar la decisión de iniciar la dieta complementaria. En los primeros meses existe el reflejo de extrusión, es decir, que todo lo que llega solido a la boca del bebé, este lo rechaza hacia afuera y solo permite el ingreso de líquidos. Hasta que no desaparezca este reflejo no se puede iniciar el destete. Entre los 4 y los 6 meses se aprenden destrezas orales y de movimientos gruesos que consiste en transferir alimentos sólidos de la parte anterior de la lengua hacia la parte posterior. Para las destrezas motoras, el signo de madurez se da cuando el bebé se puede sentar independientemente  y mantener el balance mientras comienza a utilizar las manos para alcanzar y tomar objetos. En este punto se encuentran listos para iniciar la alimentación complementaria aunque falta la coordinación mano boca que permite alimentarse así mismo, por lo tanto requiere de nuestra ayuda.
Desde el punto de vista sicológico el pequeño de 6 meses manifiesta su deseo por la comida abriendo su boca, inclinándose hacia a delante para indicar hambre y al inclinarse hacia atrás, voltearse y cerrar la boca fuertemente para manifestar su desinterés por seguir comiendo o para indicarnos que esta saciado. Es increíble como nosotros como padres vamos identificando este lenguaje no verbal y empezamos a entender lo que Isabel nos quiere decir. Es importante estar muy atentos a estas situaciones, ya que la alimentación complementaria con alimentos sólidos es una alimentación forzada para ellos que depende de los alimentadores y podemos llevar a una sobrealimentación de nuestros hijos que deriven en una obesidad. Es así como se recomienda incentivar la independencia en la alimentación para que los niños nos indiquen cuando es suficiente. Esta independencia se logra brindando alimentos que pueda tomar el bebé en sus manos, tomar sorbos de una taza, sostener el tetero por si solos y controlar el tiempo de alimentación para que se aprenda a autorregular, no dedicarse por largos periodos hasta que acabe la comida.
Resumiendo, un bebé se encuentra listo para una dieta solida cuando sostiene la cabeza y ha desaparecido el reflejo de extrusión. Ojo, la introducción de una alimentación con alimentos sólidos no indica que se terminó la lactancia materna, pues este tipo de dieta no cumple con todos los requisitos de nutrientes, especialmente con la distribución calórica proveniente de los macronutrientes.