Alimentando a Isabel 3 años

Es increíble  como pasa el tiempo de rápido. Ya he cumplido tres años escribiendo este blog acerca de los avances y las dificultades que hemos tenido con la alimentación de Isabel. Cada día trae su afán y exactamente hace un año hacía el resumen de las lecciones aprendidas y creo que es otra vez el espacio para un momento de reflexión y quiero además pedir a mis amables lectores que compartan cual ha sido su experiencia y que tan útiles han sido los artículos para mejorar la alimentación de sus hijos.

Para resumir algunos aspectos clave para la alimentación:

  1. Rutinas
  2. Disciplina
  3. Consistencia
  4. No reemplazar comidas
  5. Dar ejemplo
  6. Insistir
  7. No manipular

Las rutinas ayudan a introyectar los actos que nosotros queremos como padres que hagan nuestros hijos, en este caso cumplir los tiempos de comida. La disciplina obliga a cumplir las rutinas y a ser consistentes con todo lo que queremos realizar. No debemos reemplazar comidas con dietas liquidas que no van a ayudar a educar en la alimentación de nuestros hijos. El ejemplo es fundamental pues la imitación que hacen de nuestros actos son oportunidades que tenemos para inculcarles un hábito. No rendirnos ante la primera y ante las constantes negativas de nuestros hijos para no comer, insistiendo con argumentos podemos alcanzar las metas. La alimentación no puede ser objeto de premio o castigo, no podemos utilizar la comida como recompensa pues estaríamos creando un mal hábito.

Cuentos para comer sin cuentos

El gran problema al que se enfrentan todos los padres es la alimentación adecuada de sus hijos. Ya he comentado la angustia que genera que los niños no coman correctamente o que prácticamente no se alimenten. Siempre se debe descartar una causa orgánica a esta situación, es decir, verificar que no estemos frente a un problema de salud mayor como infecciones respiratorias o intestinales. En segunda instancia nos enfrentaremos a problemas de tipo emocional y en el blog anterior también mencione los problemas que pueden aparecer en las etapas de adaptación. En el caso de Isabel ha sido la adaptación a la guardería, también esta estrenando cama, es decir, ya cambió la cuna por una cama normal y esta en entrenamiento para abandonar el pañal durante el día. Todas estas situaciones se deben tener en cuenta porque están ocasionando un estrés emocional que se manifiesta con la disminución del apetito.
Temas como la disciplina, las rutinas, el hábito ya se han tratado con anterioridad y en este caso quiero recomendar una herramienta valiosa especialmente para los niños mayores de tres años para educarlos desde el punto de vista .  Se llama “Cuentos para comer sin cuentos”.
Este libro de la editorial la esfera de los libros, es escrito por un grupo de especialistas en sicología y educación que buscan y prometen enseñar buenos hábitos alimenticios a los niños y acabar con la pesadilla de los padres.  Como aparece en su prologo el proceso de aprendizaje nunca termina y nos resalta la importancia de aprovechar los cuentos y las actividades lúdicas para enseñar a los niños buenos hábitos y valores. Se recomienda para niños inapetentes, manipuladores, tiranos, lentos, que juegan, provocan o utilizan la comida para llamar la atención de los adultos, práctico para establecer buenos hábitos alimenticios y pautas y valores que se pueden trasladar al resto de las esferas de la vida infantil.


Cada capitulo esta estructurado de la siguiente manera: tiene un cuento con unos puntos resaltados que son clave en la historia en donde se enfatizaran los objetivos de la misma. Al finalizar la historia tiene una información importante para los padres como son el objetivo del cuento, las ideas principales y las pautas pedagógicas que debemos aplicar para sacar provecho de la historia. Por ultimo trae una actividad planeada que surge del cuento que se acabó de leer.
Entre los temas tratados están: levantarse en la mañana y prepararse para salir al colegio, alimentarse bien disfrutando la comida, adquirir comportamientos adecuados en la mesa, lavarse las manos antes de comer, aprender el valor de los alimentos, destinar el tiempo adecuado para comer, porque comer verduras, ayudar a manejar el sobrepeso entre otros.
Estoy seguro que esta no es una receta mágica, pero ayudará de alguna manera para la construcción de unos hábitos saludables. La continuidad en las tareas que realizamos diariamente, la consistencia de nuestros actos con nuestros pensamientos y las pautas de disciplina que imponemos nos permitirá llegar a las metas que nos fijemos.