Estos dientes si son de leche

Entre los 24 meses y los 26 meses de edad se debe haber completado la dentición de los 20 dientes deciduos o dientes de leche.  Para el adecuado y normal desarrollo de esta dentición es de gran importancia la dieta de la madre antes y durante el embarazo. Hacia las 20 semanas de embarazo los requerimientos de calcio de la madre se ven aumentados y dependen de una ingesta adecuada. Al tener en cuenta que los hábitos alimentarios de la mitad de la población no cumplen con los estándares por rutina se da un suplemento de calcio desde la semana 20 de embarazo. Este se deja hasta que termina la lactancia, pues durante esta etapa las necesidades de calcio tanto de la madre como del bebe se incrementan aún más. Adicional al suplemento de calcio siempre se debe privilegiar el consumo de este mineral en la dieta diaria como son lácteos, derivados lácteos y vegetales verdes.

Ya vimos anteriormente como se va dando la primera dentición y cuál es el orden de aparición de la misma. Escribo este artículo para enfatizar en la creación de hábitos saludables y entre ellos se incluye la higiene oral. De una buena higiene oral depende en alto grado una buena salud en general de los niños y adultos. Con los primeros dientes se puede utilizar gasa humedecida para limpiarlos e incluso utilizar dediles con pequeñas cerdas suaves para realizar la limpieza de los dientes, especialmente después de comidas principales y del consumo de azucares refinados (dulces, chocolates, golosinas, bebidas azucaradas). En los niños mayores de un año se empieza a utilizar cepillos de dientes adecuados para su edad e incluso adicionar cremas dentales sin flúor, pues es sino hasta después de los dos años que los pequeños aprenden a no tragar la saliva y a expulsarla. El flúor si se traga puede ocasionar una enfermedad conocida como fluorosis. Acá es importante la adquisición de una buena costumbre al tener rutinas de higiene oral después de comidas y a la hora de dormir que si son consistentes van a perdurar en el tiempo y nuestros propios hijos las van a reclamar.

Para una buena salud oral también debe existir además de la higiene una dieta adecuada, que permita el normal desarrollo de la dentición, es entonces necesario el consumo de calcio que se obtiene de la leche, el yogur, los quesos, helados y los vegetales verdes. Cobra importancia la utilización de los dientes en la masticación donde igualmente aprenden a identificar diferentes texturas entre blandas y duras, entonces debemos brindarles la oportunidad de comer frutas más consistentes como las manzanas, la carne en trozos no muy grandes que obliguen la masticación para desarrollar toda la musculatura masticatoria que también determina el desarrollo del lenguaje y la fisionomía de la cara.

Una mala higiene oral predispone a enfermedades crónicas, infecciones y pérdida de las piezas dentales antes de tiempo. Una nutrición adecuada garantiza un desarrollo físico y mental óptimo. La salud de nuestros hijos refleja nuestra salud y debemos buscar que ambas sean adecuadas.