Alimentando a Isabel 2 años

Ya llevo dos años escribiendo acerca de los progresos en la nutrición de Isabel y en los últimos meses he estado un poco inactivo porque no hay mucho que decir. El progreso en los hábitos alimentarios llega a un punto de equilibrio que para la fecha no hay mayor novedad.

Hasta ahora he aprendido que la lactancia materna es fabulosa para el adecuado desarrollo de diferentes competencias como por ejemplo el manejo de la saciedad. No tengo un punto de comparación directo, pero en la lectura de diferentes artículos médicos que hablan al respecto y viendo a Isabel, si me convenzo de ello. Isabel maneja bien su apetito y es increíble ver como muchas veces abandona el consumo de algún dulce o alimento por encima de su preferencia cuando esta satisfecha.

El dar ejemplo si es valioso. La aceptación de Isabel a las frutas y verduras es admirable para mí, pues me enfrento en el día a día en la consulta médica con pacientes que no consumen frutas o verduras como se puede constatar en la encuesta nacional de la situación nutricional ENSIN 2010. Hasta la fecha he sido riguroso con evitar el consumo de bebidas gaseosas e Isabel sigue prefiriendo el agua sobre otro tipo de bebidas.

En los tiempos difíciles toda la familia hemos tenido la paciencia de aguantarnos las ganas de remplazar la comida de Isabel por dieta líquida como teteros o suplementos, y asi todos hemos logrado que la niña acepte los sólidos en su alimentación y disfrute su masticación, que hace en gran medida una parte fundamental en el desarrollo de su lenguaje, que cada vez es más rico. Hemos aprendido que cuando hay algún problema de salud el apetito disminuye, pero que cuando este desaparece y manteniendo las rutinas, se recupera su estado nutricional.

En lo personal he aprendido a ser permisivo y a relajarme un poco frente a algunos privilegios de la infancia como son las dulces, las golosinas y algunos productos de paquete, pues es ineludible el contacto con los mismos, pero la tolerancia al respecto evita conflictos y son oportunidades para enseñar a tener equilibrio en la alimentación. Siempre lo he repetido, todos los excesos son malos.

La socialización de Isabel también ha sido valiosa para que ella aprenda a compartir con sus amigos y familiares aquellas cosas que le gustan. Aprovecho hoy para agradecer a mi hija todo lo que me ha enseñado y como le ha ayudado a otros a alcanzar sus objetivos.

Por supuesto que continuaré escribiendo acerca de los avances de Isabel y seguiremos compartiendo todo lo que aprendamos.

En los últimos días he tenido la inquietud de escribir acerca de las preferencias culinarias de Isabel y así lo haré, destacando los valores nutricionales de los alimentos y tal vez dar algunas sugerencias acerca de la preparación de los mismos.

Deja a los niños

Para mí como padre de y médico especialista en nutrición es muy difícil pasar desapercibido por mis pacientes y amigos cuando estoy en la calle con Isabel, pues las miradas criticas no se hacen esperar en lo que tiene que ver con la alimentación de mi hija. Siempre he pregonado la adquisición de buenos hábitos alimentarios, y que estos se construyen en casa y en la escuela, y donde nosotros siempre tengamos control, debemos intervenir.

Recientemente una paciente al verme con mi hija comiendo papas de paquete tuvo la tranquilidad de poder sacar uno igual para sus hijos en  frente mío. Debemos partir de la premisa que en cualquier medio es difícil controlar todas las variables e información a la que están expuestos nuestros hijos. La publicidad, la escuela y particularmente los pares dentro de la escuela ejercen un gran poder sobre ellos. De nosotros depende encausar adecuadamente esta información.

Alguna vez me tildaron de cándido por evitar hasta ahora el consumo de bebidas gaseosas para mi hija, y que además estaba ayudando a gestar la anorexia en ella. Los excesos son malos, los extremos son peores. Soy consciente del medio en el que vivo, pero también tengo los criterios bien fundamentados de cómo quiero educar a mi hija. En este sentido tengo que hacer gala de mi conocimiento y orientar en este sentido la creación de los hábitos alimentarios de Isabel. Ella es una niña, yo también lo fui, y no estuve privado del consumo de dulces, refrescos, helados, chocolates, golosinas y demás que hacen parte de la dieta de la infancia. Lo importante es encontrar los espacios donde se pueden consumir como son por ejemplo los horarios, los días de la semana, sin ser como lo he dicho en anteriores artículos, objeto de premio o castigo para ellos.

Es así como ahora que se desarrollado mucho más la comunicación de parte de Isabel, ella misma  pide agua, mandarina, manzana, arbolitos (brócoli), queso, yogur, huevo además de los dulces, la chocolatina y el helado entre otros.

Ser firmes con nuestras orientaciones para con nuestros hijos nos ayuda a alcanzar las metas que nos propongamos. Hay que dejarlos ser niños, pero creo profundamente en la capacidad intelectual de los pequeños, al punto de no subestimarlos y por lo tanto de exigirles con amor y respeto y sobre todo con argumentos.

Así que no me avergüenzo si me ven con mi hija compartiendo una comida rápida o una golosina, porque estos hacen parte de la alimentación y no se clasifican los alimentos como buenos y malos, solo que hay un grupo que son más saludables que otros y del equilibrio resulta la diversidad y la prevención de los malos hábitos alimentarios.

Estos dientes si son de leche

Entre los 24 meses y los 26 meses de edad se debe haber completado la dentición de los 20 dientes deciduos o dientes de leche.  Para el adecuado y normal desarrollo de esta dentición es de gran importancia la dieta de la madre antes y durante el embarazo. Hacia las 20 semanas de embarazo los requerimientos de calcio de la madre se ven aumentados y dependen de una ingesta adecuada. Al tener en cuenta que los hábitos alimentarios de la mitad de la población no cumplen con los estándares por rutina se da un suplemento de calcio desde la semana 20 de embarazo. Este se deja hasta que termina la lactancia, pues durante esta etapa las necesidades de calcio tanto de la madre como del bebe se incrementan aún más. Adicional al suplemento de calcio siempre se debe privilegiar el consumo de este mineral en la dieta diaria como son lácteos, derivados lácteos y vegetales verdes.

Ya vimos anteriormente como se va dando la primera dentición y cuál es el orden de aparición de la misma. Escribo este artículo para enfatizar en la creación de hábitos saludables y entre ellos se incluye la higiene oral. De una buena higiene oral depende en alto grado una buena salud en general de los niños y adultos. Con los primeros dientes se puede utilizar gasa humedecida para limpiarlos e incluso utilizar dediles con pequeñas cerdas suaves para realizar la limpieza de los dientes, especialmente después de comidas principales y del consumo de azucares refinados (dulces, chocolates, golosinas, bebidas azucaradas). En los niños mayores de un año se empieza a utilizar cepillos de dientes adecuados para su edad e incluso adicionar cremas dentales sin flúor, pues es sino hasta después de los dos años que los pequeños aprenden a no tragar la saliva y a expulsarla. El flúor si se traga puede ocasionar una enfermedad conocida como fluorosis. Acá es importante la adquisición de una buena costumbre al tener rutinas de higiene oral después de comidas y a la hora de dormir que si son consistentes van a perdurar en el tiempo y nuestros propios hijos las van a reclamar.

Para una buena salud oral también debe existir además de la higiene una dieta adecuada, que permita el normal desarrollo de la dentición, es entonces necesario el consumo de calcio que se obtiene de la leche, el yogur, los quesos, helados y los vegetales verdes. Cobra importancia la utilización de los dientes en la masticación donde igualmente aprenden a identificar diferentes texturas entre blandas y duras, entonces debemos brindarles la oportunidad de comer frutas más consistentes como las manzanas, la carne en trozos no muy grandes que obliguen la masticación para desarrollar toda la musculatura masticatoria que también determina el desarrollo del lenguaje y la fisionomía de la cara.

Una mala higiene oral predispone a enfermedades crónicas, infecciones y pérdida de las piezas dentales antes de tiempo. Una nutrición adecuada garantiza un desarrollo físico y mental óptimo. La salud de nuestros hijos refleja nuestra salud y debemos buscar que ambas sean adecuadas.

Ella come sola

Isabel ya esta próxima a cumplir dos años de edad y cada vez es una persona más independiente. El descubrimiento de su autonomía llega cada vez más lejos. Se quiere asear sola, enjabonarse, lavarse las manos, de igual forma intenta cada vez vestirse sola sin la ayuda nuestra y ya se pone los zapatos, se quita parte de la ropa, ella sola. También quiere estar sola para realizar sus diferentes actividades sin contar con nuestra ayuda como subirse a su cama o a su silla. La alimentación tampoco es ajena a esta nueva realidad y quiero comentar dos casos que ilustran muy bien esta situación y que puede ser la vivencia de muchos padres.

La independencia llego a la cuchara, en la adquisición de destrezas y especialmente en la motricidad fina, Isabel esta perfeccionando la manipulación de la cuchara. En este proceso es normal que en repetidas ocasiones no atine y termine la mitad de la comida en el plato y la otra mitad en la cara. Es importante que alentemos este aprendizaje pues le da confianza y lógicamente independencia. Esta independencia se traduce en que los niños se pueden alimentar solos y solo requieren nuestra vigilancia para evitar accidentes (ahogamientos) y para garantizar la ingesta de los alimentos. La confianza en si misma se traduce en signos de madurez que van afianzando su personalidad, autoestima e independencia. En esta etapa como en todas debemos llenarnos de paciencia para tolerar los derrames de comida en todas partes desde la mesa pasando por la cara hasta la ropa. Para ayudarles a alcanzar estas habilidades debemos facilitar los utensilios necesarios como cucharas y tenedores pequeños, platos y vasos irrompibles, brindarles el espacio adecuado para los tiempos de comida, alentarlos a que se alimenten por su propia cuenta, servirle la comida en bocados pequeños que puedan manipular y llevar a la boca fácilmente.

El segundo punto es un poco más delicado pues entra ya en los gustos y preferencias culinarias. Como le cuento yo a mis pacientes y amigos hasta ahora mando yo. Es decir, al llegar la independencia, esta además de la manipulación de las herramientas necesarias para alimentarse, empieza a formar parte en la decisión del menú. Considero que es una parte difícil, pues de todas formas debemos garantizar el consumo de todos los grupos de alimentos necesarios. Pero de nosotros depende que le brindemos la variedad necesaria. Entonces para ejemplificar lo que ha sucedido. En el caso de Isabel queríamos incluir en la cena una comida completa con carne, verduras y arroz o una sopa. Pero resulta que la niña dijo que quería arepa con mantequilla. Me parecía inútil caer en la discusión y obligarla a comer algo que no quería comer más que arepa, entonces le di la arepa con mantequilla y le incluí queso para garantizar el aporte proteico. No hubo llanto de ninguno de los dos, ni de Isabel ni de su padre. Esta es otra oportunidad para fortalecer su carácter y permitir que siga afianzando la autoconfianza y su independencia.

Debemos alentar a nuestros hijos para que adquieran esta independencia y el acompañamiento nuestro es de suma importancia para no pasar por alto los elementos fundamentales de la nutrición que garanticen su adecuado crecimiento y desarrollo al adquirir las destrezas necesarias tanto físicas como sicológicas.

Mercando con Isabel

La mejor manera de familiarizarse con los alimentos es tener contacto con ellos. Enseñar los nombres de las frutas y verduras, enseñar sus colores y sus texturas se consigue al tener una exposición a ellos. El fin de semana pasado estuvimos con Isabel en la plaza de mercado comprando las frutas y verduras para la casa. Fue una experiencia única, ya que en la central mayorista en la zona de frutas y verduras existe la mayor variedad posible. Es una zona de diversión especial, pues hay gran cantidad de personas, gritos ofreciendo los productos, olores a los diferentes productos y especialmente la diversidad de colores que es un espectáculo para todos los sentidos.

Yo llevaba a Isabel en un cargador en donde ella se ubica en la parte frontal y así  tenia ella una visual sobre toda la plaza y también tenia los alimentos a su alcance. Iniciamos nuestro recorrido por las frutas como manzanas, peras y uvas una de sus preferidas, en ese momento se antojo de comer manzana y desde ese instante la acompaño durante el recorrido que hicimos esa mañana. Luego fuimos a comprar piña, papaya y mangos y terminamos el recorrido en las verduras donde conseguimos tomates, lechugas, pimentón, papas, zanahorias, espinacas, cebollas, champiñones, brócoli, coliflor y muchos más que hacen parte de su dieta.

En mi consulta siempre me preguntan como lograr que los niños coman de todo. Para comer de todo como ellos dicen, deben tener exposición a estos alimentos. Los padres deben comer lo mismo que ellos quieren que coman sus hijos. El hacerlos participes de actividades como es la de comprar los alimentos comienza a familiarizarlos con ellos y de esta forma a reconocerlos y a aceptarlos. Después de hacer el ejercicio de comprar los alimentos es también importante preparar los alimentos con ellos. Si bien Isabel esta todavía muy pequeña para ingresar a la cocina, ya lo ha hecho en pequeños instantes y ha participado en la magia de la preparación de la comida.

La invitación es para que involucremos a nuestros hijos en todo el proceso desde la búsqueda de los alimentos hasta la preparación y el consumo de los mismos para que aprendan a conocerlos y a apreciarlos en toda su dimensión y que de esta forma hagan parte integral de su vida.

El peligro de las carnes rojas

Esta mañana tuve un encuentro con mi amiga Cristina y un poco contrariada me pregunto que si ella y toda su familia debía hacer el cambio a una dieta vegetariana, porque una amiga en común  la alerto sobre los peligros de la carne roja. Le prometí a mi amiga que iba a investigar al respecto, pues en los últimos días se ha difundido la noticia de los peligros que conlleva el consumo de carnes rojas, especialmente para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y la aparición de cáncer en quienes la consumen.

Este revuelo se debe a la publicación de un artículo en una revista científica, donde alertan sobre los peligros del consumo de carnes rojas. Todos los estudios deben ser evaluados con detenimiento, pues pueden llevar a malinterpretaciones incluso dentro del gremio médico y por lo tanto a emitir conceptos que no sean los más apropiados para la salud y la tranquilidad de los pacientes.

Los estudios científicos en el campo de la nutrición son difíciles de valorar, pues la información se obtiene directamente de los pacientes a través de cuestionarios sobre los hábitos alimentarios y sabemos que hay variables que no se pueden controlar, incluso las personas pueden poner información no real y por lo tanto pueden alterar el resultado final del estudio.

La publicación que hace referencia sobre el consumo de carnes rojas se hizo con base en la evaluación de dos estudios grandes realizados en Estados Unidos de Norteamérica como son el HPFS y el NHS por sus siglas en inglés, que fueron realizados en personal de la salud, el primero en hombres y el segundo en mujeres con un seguimiento a 22 y 28 años respectivamente en 121342 personas. El análisis que realiza el Doctor Pan y sus colaboradores es acerca de la relación entre el consumo de carne roja y la incidencia de cáncer y enfermedades cardiovasculares, concluyen que si se consume menos de una porción diaria de carne se reduce el riesgo de mortalidad en 7% y 19% por la enfermedades mencionadas, incluso que se pudieron haber prevenido 9.3% de muertes en hombres y 7.6% en mujeres que consumieron menos de 42g de carnes rojas al día.

Para el estudio del Doctor Pan carnes rojas se definen así:

  • Sin procesar: carne de res, cerdo y cordero
  • Procesadas: hamburguesas, salchichas, tocineta

La conclusión es que se debe consumir menos de una ración diaria de carne roja que corresponde a 84 gramos. Se debe buscar otra fuente de proteína como pescado, pollo, leguminosas (fríjol, lenteja, garbanzo), frutos secos (nueces y similares).

El aumento del riesgo de mortalidad obedece a que aquellos que consumen mayor cantidad de carnes rojas tienen menor ingesta de granos, verduras, frutas y leguminosas. Es decir comen menos fibra en su dieta y está demostrado que la fibra ayuda a reducir el colesterol y la carga de azúcar de los alimentos que en última instancia están relacionados con las enfermedades cardiovasculares, igual la fibra al mejorar el tránsito intestinal disminuye el riesgo del desarrollo de cáncer, específicamente el de colon.

Para responderle a Cristina no tenemos que volvernos vegetarianos estrictos, solo debemos hacer lo que invita el sentido común que es evitar los excesos. Como se lo dije personalmente a ella, los mares están contaminados por mercurio, la lluvia ácida afecta los cultivos, lo mismo que los agro químicos , existen enfermedades en los animales como diferentes virus como la gripe aviar, las vacas locas y quién sabe cuántas más nos falta por conocer.

Alicia en el país de las delicias

He aquí otro gran libro que me he encontrado. Hace unos dos le regalé este libro a la hija de un amigo mió porque me llamo la atención la presentación y el contenido del libro, por estar relacionado con la nutrición, pero nunca pensé que había regalado una verdadera joya.

Este libro es un triptico que incluye elementos valiosos para la creación de hábitos saludables. En primera instancia esta la adaptación del cuento original de Lewis Carroll de “Alicia en el país de las maravillas”. En este cuento hay un sinnúmero de referencias alimentarias que estan relacionadas con diferentes recetas que aparecen en la segunda parte del libro. Este recetario cuenta con 11 diferentes preparaciones con las especificaciones de sus ingredientes y la manera de preparación. Al ir a la cocina a preparar estos alimentos después de leer la historia o antes de la misma, ayuda a ensayar nuevos tipos de alimentos. Familiariza a los niños con la preparación de las comidas y aprender el valor de los nutrientes.  La tercera parte del libro contiene un juego que hace también parte de la historia, el cual invita a la imaginación y especialmente a la actividad física. Además como bono adicional trae unas fichas que hablan de la importancia de la higiene en la preparación de los alimentos y de la importancia de cada uno de los diferentes nutrientes como son los granos, la proteína, las verduras y los lácteos.

Para aquellos que tengan dificultades con la alimentación de sus hijos, especialmente los hábitos, creo que esta es una herramienta valiosa y afortunada para aquellos que tengan acceso a ella. No podemos descargar nuestra responsabilidad en los médicos pediatras o en las nutricionistas, tampoco en los sicologos, creyendo que ellos nos van a dar todas las respuestas. Existen productos como este libro que nos pueden ayudar, pero nuestros hijos no pueden hacer la tarea solos. Requieren de nuestro concurso e imaginación para alcanzar los objetivos que nos fijemos. 

Este libro es de la editorial Villegas Editores

Cuentos para comer sin cuentos

El gran problema al que se enfrentan todos los padres es la alimentación adecuada de sus hijos. Ya he comentado la angustia que genera que los niños no coman correctamente o que prácticamente no se alimenten. Siempre se debe descartar una causa orgánica a esta situación, es decir, verificar que no estemos frente a un problema de salud mayor como infecciones respiratorias o intestinales. En segunda instancia nos enfrentaremos a problemas de tipo emocional y en el blog anterior también mencione los problemas que pueden aparecer en las etapas de adaptación. En el caso de Isabel ha sido la adaptación a la guardería, también esta estrenando cama, es decir, ya cambió la cuna por una cama normal y esta en entrenamiento para abandonar el pañal durante el día. Todas estas situaciones se deben tener en cuenta porque están ocasionando un estrés emocional que se manifiesta con la disminución del apetito.
Temas como la disciplina, las rutinas, el hábito ya se han tratado con anterioridad y en este caso quiero recomendar una herramienta valiosa especialmente para los niños mayores de tres años para educarlos desde el punto de vista .  Se llama “Cuentos para comer sin cuentos”.
Este libro de la editorial la esfera de los libros, es escrito por un grupo de especialistas en sicología y educación que buscan y prometen enseñar buenos hábitos alimenticios a los niños y acabar con la pesadilla de los padres.  Como aparece en su prologo el proceso de aprendizaje nunca termina y nos resalta la importancia de aprovechar los cuentos y las actividades lúdicas para enseñar a los niños buenos hábitos y valores. Se recomienda para niños inapetentes, manipuladores, tiranos, lentos, que juegan, provocan o utilizan la comida para llamar la atención de los adultos, práctico para establecer buenos hábitos alimenticios y pautas y valores que se pueden trasladar al resto de las esferas de la vida infantil.


Cada capitulo esta estructurado de la siguiente manera: tiene un cuento con unos puntos resaltados que son clave en la historia en donde se enfatizaran los objetivos de la misma. Al finalizar la historia tiene una información importante para los padres como son el objetivo del cuento, las ideas principales y las pautas pedagógicas que debemos aplicar para sacar provecho de la historia. Por ultimo trae una actividad planeada que surge del cuento que se acabó de leer.
Entre los temas tratados están: levantarse en la mañana y prepararse para salir al colegio, alimentarse bien disfrutando la comida, adquirir comportamientos adecuados en la mesa, lavarse las manos antes de comer, aprender el valor de los alimentos, destinar el tiempo adecuado para comer, porque comer verduras, ayudar a manejar el sobrepeso entre otros.
Estoy seguro que esta no es una receta mágica, pero ayudará de alguna manera para la construcción de unos hábitos saludables. La continuidad en las tareas que realizamos diariamente, la consistencia de nuestros actos con nuestros pensamientos y las pautas de disciplina que imponemos nos permitirá llegar a las metas que nos fijemos.