Y si hay alergia a la leche de vaca, ¿qué tal la de cabra?

goat-208440_1920

Anteriormente al diagnosticarse la alergia a la leche de vaca, se optaba por sustituir esta leche por la leche de cabra. Vamos a analizar si esto es una práctica adecuada.

Ya hemos visto el tema de la prevención de las alergias alimentarias y dentro de estas la alergia a la proteína de la leche de vaca como uno de los ejemplos principales. En este aspecto se puede resumir que es un poco difícil prevenir su aparición sin acudir a situaciones extremas como evitar la exposición total a la leche. Se ha popularizado la eliminación de la leche y derivados lácteos como una acción preventiva, pero repito que no comparto en la totalidad esta práctica sin que exista una alergia establecida y documentada.

En la alergia a la leche debemos entender entonces el concepto de intolerancia a la lactosa y la alergia como tal. La intolerancia es un proceso enzimático, donde no hay una acción de las enzimas encargadas de metabolizar los azucares de la leche y por lo tanto se expresa esta situación como diarrea, dolor abdominal, distensión que son síntomas comunes a la alergia. Se diferencia de la alergia, que es un proceso inmunológico (de las defensas del organismo), por el acompañamiento de vómito y sangrados digestivos.

Al existir la alergia a la proteína de la leche, esta se va a presentar independiente del origen de la leche, es decir, la leche de cabra tiene la misma potencialidad de generar esta condición.

Continuar leyendo

Leche de vaca… cuando iniciarla?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) la lactancia materna exclusiva debe ser hasta los 6 meses de edad, y la Asociación Americana de Pediatría (AAP) recomienda además mantener la lactancia hasta los 12 meses de edad para mantener una nutrición óptima, si no es posible garantizar esta alimentación, se recomienda la utilización de leche de fórmula.

Existe hoy en día una tendencia en la no utilización de la leche de vaca en los menores. Porque debemos atrasar la iniciación de este tipo de leche en los bebes? Se sabe que una iniciación temprana, es decir, antes de los 12 meses de edad puede producir o desencadenar alergias, especialmente a la proteína de la leche, puede llevar a sangrados intestinales, deficiencias de hierro y pobre estado nutricional del niño. A su vez la utilización temprana a la leche de vaca puede favorecer la aparición de otro tipo de alergias alimentarias e incluso hay estudios que demuestran su relación con el desarrollo de la Diabetes tipo 1. Es de suma importancia esperar la maduración del intestino, es decir, esperar a que nuestros hijos sean mayores a los 6 meses de edad para introducir alimentos que contengan trazas de proteína láctea en diferentes productos como panes, galletas, derivados lácteos como quesos y yogurts sin el riesgo aumentado de producir una reacción alérgica. Uno de los problemas mencionados es el sangrado intestinal y la falta de hierro que produce esta leche, asi que después de los 4 a 6 meses de edad al acabarse los depósitos de hierro del bebé se debe suplementar con leches fortificadas, asi como cereales igualmente fortificados e introducir en la alimentación de los pequeños la carne como otra buena fuente de hierro. Aquellos lactantes que no reciben formulas fortificadas, reciben leche de vaca o no consumen carne van a necesitar un suplemento de hierro. También es recomendable no dar leche inmediatamente después de comer, porque altera la absorción del hierro.

Continuar leyendo