Frutas, verduras y algo más

El pasado fin de semana me embarque con un gran amigo en una tarea titánica, enseñar a los niños a comer frutas y verduras. La idea nació en la consulta médica, pues es una queja frecuente de los padres de familia, la poca ingesta de frutas y verduras de sus hijos. Igualmente hay médicos que identifican las deficiencias como la Doctora Alicia Cortes al valorar el iris de sus pacientes y los remiten para mejorar sus hábitos alimentarios.

Yo recuerdo muy bien en mi infancia que acompañaba a mi madre en la preparación de las verduras, en esos tiempos había que desgranar, las arvejas, limpiar las habichuelas, picar la zanahoria porque no existían los productos congelados. Acompañar a mi madre en la realización de esta tarea me brindo la oportunidad de tener un contacto directo con los alimentos y la curiosidad de probarlos, permitió que se consolidará una costumbre de comerlos crudos y de incluirlos en nuestras dietas sin mayor problema. Personalmente considero que nuestros hijos actúan por imitación y son sus referentes los que deben promocionar la ingesta de estos alimentos. Si damos ejemplo en casa al consumir frutas y verduras, si hacemos comentarios buenos acerca de las bondades del sabor de los alimentos y de la exploración de los mismos, tal vez estaremos iniciando un viaje tranquilo sin peleas ni pataletas por “tener” que consumir un producto saludable. Los pequeños son receptivos, inquietos y curiosos, exigen mucho de nuestro tiempo y dedicación y no podemos desfallecer en el intento de brindarles la mejor nutrición posible.

De acuerdo a la ENSIN 2010 (Encuesta de Situación Nutricional) no hemos cambiado nada, antes hemos empeorado en cuanto a los malos hábitos de vida. Se rescata algunas acciones que tienen que ver con la desnutrición, pero estas por ser más dramáticas, más no menos importantes, ameritan la atención de las autoridades. También mejoramos en lactancia materna.Pero perdimos cinco valiosos años sin hacer nada por mejorar. Las entidades educativas, las empresas, nosotros mismos somos responsables junto con las autoridades quienes tenemos esta gran responsabilidad en estas lamentables cifras.

Los resultados del taller fueron inicialmente buenos, es decir, logramos que al menos la mitad de asistentes probaran frutas y verduras en diferentes preparaciones y aceptaran su sabor. Es labor de sus padres continuar con el proceso. El chef Hernán Montoya y yo estamos complacidos con los resultados y estamos retados para mejorar cada día más y ayudar a quienes necesitan de nuestro apoyo.

Un abrazo a todos.

Mi pirámide nutricional

La primera semana de febrero el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) publicaron la guía alimentaria para los norteamericanos. Estas guías son revisadas cada 5 años y orienta desde el punto de vista nutricional las mejores opciones nutricionales para la prevención de enfermedades crónicas como la Diabetes, la Hipertensión y el Cáncer.
El resumen ejecutivo de este informe conocido como la pirámide nutricional esta enfocado en tres puntos que son:
• Consumir menos calorías
• Realizar actividad física regular
• Disminuir la aparición de enfermedades

 
Esta guía está orientada para personas de 2 años en adelante y los dos objetivos fundamentales son:
1. Mantener el balance calórico. Es decir gastar la misma cantidad de Energía que se consume. El gasto está determinado por una vida activa y la realización de ejercicio.
2. Enfatizar el consumo de alimentos con alta densidad de nutrientes. Esto es, escoger aquellos alimentos que nos aportan mayor cantidad de nutrientes sin brindar más calorías de las estrictamente necesarias. Ejemplo una fruta en vez de un dulce.
El balance calórico, el equilibrio, se obtiene a partir de reducir y aumentar el consumo de algunos productos.
Reducir:
1. Consumo de sodio. No añadir sal a los alimentos, consumir pocos productos con preservantes.
2. Del total de calorías diarias menos del 10% deben provenir de las grasas saturadas (carnes, mantecas).
3. Consumir menos de 300 mg de Colesterol al día. Consumir productos bajos en grasa.
4. Las grasas trans (hidrogenadas) que están en productos como las margarinas se recomienda bajar el consumo al mínimo.
5. Bajar las calorías provenientes de las grasas sólidas y azucares refinados.
6. Limitar el consumo de grasas refinadas.

Aumentar:
1. Consumo de frutas y verduras
2. Tener dentro de la dieta variedad de vegetales especialmente aquellos de color verde, naranja y granos.
3. La mitad de las “harinas” que sean integrales.
4. Los lácteos y derivados lácteos deben ser bajos en grasa.
5. Consumir variedad de proteínas de diferentes orígenes, animal y vegetal. Carnes magras, bajas en grasa, y de origen vegetal tenemos como fuente de proteína la soya, el fríjol, la lenteja y demás granos.
6. Utilizar aceites vegetales en vez de grasas sólidas.
7. Aumentar el consumo de fibra que se obtiene al consumir frutas, verduras, leguminosas y cereales integrales.
8. La actividad física es fundamental en el logro de una nutrición saludable.
Estas recomendaciones son para todas las personas independientes de su edad, es fundamental para aquellas parejas que estén planeando un embarazo futuro y estoy convencido que su aplicación deriva en la mejoría del estado de salud.

Rutinas

Anteriormente me comprometí a escribir sobre la alimentación de los 8 meses en adelante, pues me había ocupado en los artículos sobre la importancia de la dentición y del cuidado de la misma. Desde el séptimo mes y de acuerdo al desarrollo de Isabel, ya se podían incluir alimentos nuevos en la dieta de Isabel. La nueva variedad de alimentos facilita mucho su preparación púes ya se pueden incluir los mismos alimentos que los del resto de la familia. Destaco la importancia de no incluir todavía los alimentos alergénicos, es decir, aquellos que tienen mayor capacidad de sensibilizar al bebe y ocasionar alergias. Entonces debemos evitar el huevo, la leche entera, la soya, las nueces, los pescados y mariscos así como los cítricos. También es importante evitar la utilización de caldos de paquete, ya que estos tienen preservantes que no son recomendables, no agregar sal ni azúcar en la preparación de los alimentos, para mantener el sabor lo más natural posible. Hay que tener también cuidado con alimentos pequeños que puedan obstruir la vía aérea y ocasionar ahogos. Con estas precauciones ya no hay que preparar alimentos aparte para la bebe. Esta situación facilita la logística de la cocina, optimiza el tiempo y ayuda a socializar aún más a nuestros hijos.
En este proceso de socialización hacemos participe a los pequeños de la vida familiar y que mejor momento que el de compartir los alimentos. De esta forma empezamos a crear rutinas que son de suma importancia para la adaptación de los niños a la vida familiar, y esto facilita la disciplina y ayuda a crear hábitos. Las rutinas de cada familia son establecidas por cada una, pero si es necesario que estas sean constantes, se repitan y permanezcan en el tiempo para que los pequeños sepan que está ocurriendo y anticipen los hechos con el fin de que graben en su memoria estas actividades y las hagan suyas. En el caso de Isabel esto nos ha ayudado de igual forma para introducir la rutina del sueño, es decir, lograr que concilie sola el sueño y sepa cuándo es la hora de dormir, el tiempo del baño es igual de alegre para ella y muchas sabrán la satisfacción que produce verla comer con ánimo y felicidad, disfrutando de esos momentos.
Las rutinas que practicamos con Isabel son un biberón de no más de tres onzas al despertar, realiza una pequeña siesta y luego el baño, recibe un poco de sol y continúa con el desayuno, hace de nuevo una siesta hasta la hora de almuerzo, después de almuerzo  en la tarde recibe una colación y luego viene la cena. Después de cenar se baña y se toma otro biberón de tres onzas para ir luego a la cama.
Son entonces las rutinas una de las herramientas más valiosas para la educación de nuestros hijos. Logramos con ellas la disciplina necesaria para la alimentación, el aseo y el descanso

El segundo diente (Cuidado de los dientes)

De acuerdo a los textos de Pediatría se recomienda evaluar los bebes  por el odontopediatra  una vez salgan los dientes. Ya vimos en el primer diente la secuencia de salida de los dientes y es entonces hasta el año de edad cuando Isabel visitará su odontopediatra.
Si bien la salida de los dientes nos brinda alegrías, también trae consigo sus sinsabores tanto para el bebe como para los padres. La aparición de los dientes viene acompañada de diferentes síntomas como son:
• Inflamación
• Dolor
• Fiebre

Frente a estos síntomas especialmente en los primeros días se debe ofrecer una dieta líquida (leche materna, leche de fórmula, jugos, papillas de consistencia líquida), alimentos fríos que incluyen paletas naturales, helados caseros, frutas frías. También podemos utilizar medicamentos como analgésicos tipo Acetaminofén para reducir la fiebre y el dolor, incluso el manejo con anestésicos locales tópicos, que deben ser prescritos exclusivamente por el médico tratante.  No sobra decir que la recomendación anterior de alimentos debe tener el mismo cuidado cuando iniciamos cualquier tipo de comida, es decir, evitar productos que sean alergénicos y procurar no iniciar alimentos nuevos.

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El primer diente

Ahora en las vacaciones de fin de año y cuando estuvimos de viaje con Isabel en la Costa tuvimos una grata sorpresa para todos nosotros, comenzaron a salir los primeros dientes de Isabel.  Para uno como padre es todo un acontecimiento, pues es la señal de progreso de nuestros hijos y porque no un cambio en la dieta.
Los dientes en los bebes hacen su aparición desde los 6 meses de edad en promedio, aunque pueden erupcionar antes, incluso desde los tres meses de edad. A continuación una tabla y una figura ilustrativa de la aparición secuencial de la dentadura decidua (temporal).

Maxilares (Superiores)
7 ½ meses Incisivo central
9 meses Incisivo lateral
14 meses Primer molar
18 meses Canino
24 meses Segundo molar
Mandibulares (inferiores)
6 meses Incisivo central
7 meses Incisivo lateral
12 meses Primer molar
16 meses Canino
20 meses Segundo molar

 

Si bien la dentadura es fundamental en la nutrición humana, las deficiencias en la misma pueden producir alteraciones en la dentición. La formación de los dientes como cualquier otra parte del organismo es un proceso complejo y requiere de una armonía entre todos los componentes y son los nutrientes desde la alimentación materna factores decisivos en el buen desarrollo de los dientes y de sus estructuras de soporte. Por lo tanto es primordial una alimentación balanceada y saludable para la madre, donde los micronutrientes (vitaminas y minerales) juegan el papel principal.

Deficiencias nutricionales en el desarrollo de los dientes

Desnutrición proteico calórica Retraso en la erupción de los dientesAlteración en el tamaño
Vitamina A Alteración en el desarrollo de los tejidosAlteración en la forma de los dientes
Vitamina D Falta de mineralizaciónRetraso en la erupción de los dientes
Vitamina C Alteraciones en la pulpa
Yodo Retraso en la erupción de los dientes
Acido Fólico Alteración anatómica en relación con paladar hendido

Dieta de vacaciones

Después de la experiencia de las vacaciones y de las recomendaciones que le di a la mamá de Abril antes de iniciar su periodo de descanso quiero comentar que hacer cuando salimos de vacaciones, especialmente cuando tenemos un bebé que requiere una dieta especial o que al menos esta no se encuentra dentro del menú del restaurante del Hotel.
Primero hay que conocer el sitio donde vamos, si no personalmente, podemos pedir referencias o llamar previamente y al hacer la reservación avisar que vamos a llegar con un huésped que requiere atención especial.
Nosotros fuimos a un lugar paradisiaco llamado El Rincón del Mar y nos hospedamos en el Hotel Araracuara, por fortuna ya lo conocíamos y sabíamos que teníamos que llevar. Empacamos el Esterilizador para Microondas, que ha sido una herramienta supremamente útil desde el nacimiento de Isabel y ha permitido que no quememos sus teteros y le garantizamos asepsia en su alimentación. Otra herramienta que no podía faltar era el extractor de leche materna, por fortuna Isabel aún recibe leche materna y esto facilita mucho su alimentación, pues la leche materna viene a la temperatura ideal, es fresca y nutritiva y no requiere agua en su preparación.  También llevamos frutas y verduras para preparar sus papillas y sopas, incluimos papa criolla, ahuyama, zanahoria, habichuela  espinaca, cilantro, manzanas y peras. De esta forma garantizábamos la alimentación básica de Isabel, amén que en el Hotel nos proporcionaban otras frutas como papaya. Las galletas también hicieron parte del menú que disfruto la niña en sus vacaciones familiares, son adecuadas para desarrollar la agilidad manual y aprender la masticación. Otro gran descubrimiento para nosotros y para Isabel fue el agua de coco, que le ayudo mucho a hidratarse mientras disfrutaba de la arena y el mar.
La  mala noticia que nos dieron al llegar era que no funcionaba el microondas, es decir, tuvimos que esterilizar teteros y extractor en agua hirviendo, después de lavar bien con jabón liquido y agua. Los alimentos se prepararon con agua embotellada y gracias a la gerencia del Hotel y de su maravilloso personal de cocina, nos permitieron amablemente la entrada en ese recinto para así nosotros mismos preparar los alimentos a Isabel como si estuviera en casa.
Durante las vacaciones y posteriormente Isabel no presento ninguna enfermedad gastrointestinal, no tuvo cambios grandes en la alimentación, es más, amplió su dieta al introducir nuevos alimentos.
Es muy importante entonces conocer el sitio donde vamos, reportar que hay una persona que requiere una dieta especial, llevar los productos preferidos de nuestro bebé para que no haya un cambio drástico en la dieta y solicitar la colaboración para la preparación de la comida.
Agradezco de manera muy especial a Lucy Bohórquez del Hotel Araracuara y al personal de cocina con Miriam a la cabeza, a “Mamito”, Shirley, la China, Fanny, Mayra y todo el personal que nos ayudo de manera desinteresada. Isabel y su familia apreciamos mucho su entusiasmo y ayuda.

 

La leche de soya

Es común que encontremos algunos pacientes que presentan intolerancia a la proteína de la leche o a la lactosa (azúcar de la leche), la alternativa nutricional para estos pequeños son la formulas desarrolladas en los años 60 a base de soya. Estas fórmulas son también alternativas para pacientes con galactosemia, enfermedad metabólica donde se altera el procesamiento de la galactosa o en aquellas personas que practican el vegetarianismo, aunque personalmente creo que este tipo de prácticas (vegetarianismo) no se debe adoptar en los niños hasta que se encuentren totalmente desarrollados, es decir, en la adolescencia.

 Recientemente se ha creado controversia acerca de la leche de soya, pues si es adecuada para los pacientes con intolerancia o alergia a la proteína de la leche, alrededor de la mitad de estos pacientes también desarrollan intolerancia a la proteína de la soya
Son de amplio conocimiento los alimentos alergénicos como la leche, la soya, la fresa, el maní, pescado, crustáceos y huevo, también llamados los grandes siete y por esta razón ninguno de ellos se incluye en la dieta de un bebé hasta después del año de vida.
Además de la posibilidad del desarrollo de las alergias existe la controversia por el uso de la leche de soya por su contenido de fitatos que pueden alterar la absorción de minerales como calcio, fosforo, hierro y zinc. Las fórmulas comerciales vienen entonces enriquecidas con estos minerales para compensar su posible deficiencia. Existen estudios que evidencian un crecimiento y desarrollo adecuado en los bebes alimentados con este tipo de leche y solamente está contraindicada en los bebes prematuros.
La soya contiene isoflavonas (fitoestrogenos) que son hormonas de origen natural que pueden afectar el normal funcionamiento del organismo y por esta razón hay cierta prevención en su uso, especialmente en los bebes. Uno de los efectos es la posibilidad de desarrollar una pubertad precoz, pero hay estudios de personas que recibieron estas fórmulas con soya en la infancia y no tuvieron alteraciones en la fertilidad o aparición de enfermedades. En este punto es de suma importancia aclarar la diferencia entre las formulas infantiles de soya y las bebidas comerciales que contienen soya pues estas tienen niveles más altos que las formulas y pueden alterar el metabolismo de los bebes y los niños.
Mi invitación siempre va orientada a encontrar el equilibrio, si hay intolerancia a la lactosa o a la proteína de la leche se debe buscar la alternativa en las fórmulas de soya, si no es estrictamente necesario no se debe utilizar la soya, no basar la alimentación de nuestros hijos en un solo producto. Siempre tener en cuenta esta información y buscar el consejo de un especialista al momento de iniciar o cambiar un alimento.

La tercera papilla

De acuerdo a la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional (ENSIN) realizada en el año 2005, alrededor del 30% de la población no consume la cantidad de frutas y verduras recomendadas por grupo de edad. Es decir que en un País tropical con los diferentes pisos térmicos y con la variedad de frutas y verduras que poseemos, no estamos consumiendo los alimentos que nos brindan una nutrición saludable.

Dentro de mi práctica profesional me enfrento a jóvenes y pequeños pacientes que ni siquiera consumen una fruta al día, y considero que esto se debe a la falta de creación de un hábito. Los hábitos se crean por la exposición a los actos, por la realización de los mismos y por la repetición continua de ellos. El mejor momento para intervenir a una persona desde el punto de vista salud es en la primera infancia, es en ese momento que nosotros podemos prevenir la aparición de enfermedades futuras especialmente desde la nutrición. El brindar una alimentación variada que incluya las frutas y verduras nos va a ayudar a la creación de los hábitos alimentarios en nuestros hijos.

Ya habíamos visto que Isabel inicio su alimentación con papilla de verduras sin añadir sal, azúcar o miel. La idea es poder ofrecerle una alimentación lo más cercano a una dieta natural, alejados de los preservantes y de los alimentos listos para consumir, pues por fortuna disponemos del tiempo necesario para la preparación de alimentos frescos. Luego de las verduras comenzamos a introducir en la dieta de Isabel las frutas, es importante iniciar con frutas que sean de fácil digestión y en pequeñas cantidades que se van aumentando en la medida de la capacidad gástrica de ella. Entonces se realiza el mismo procedimiento que con las verduras, una fruta al día y se repite durante tres días sin añadir ningún otro alimento nuevo y observar que no aparezcan brotes en la piel, sangrado intestinal, aumento del flujo nasal o cualquier otra manifestación de intolerancia y/o alergia. Así después de algunas semanas ya se ha llegado a un buen número de frutas como manzana, papaya, pera, mango, durazno y banano.

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