Huesos sanos en cuerpos sanos

La salud ósea es uno de los aspectos más importantes de la vida pues depende de la nutrición que se reciba en los primeros años de vida y de los hábitos nutricionales que se lleven después de esta etapa.  Para comenzar enfatizo la importancia de un consumo adecuado de calcio durante la gestación, pues las demandas del bebe en crecimiento deben ser cubiertas, para que la madre no presente una deficiencia posterior, ya que si un  feto en crecimiento no recibe calcio de la dieta materna lo va a obtener de los depósitos que tenga la madre. Vemos entonces como el binomio madre hijo tienen unos requerimientos aumentados y por lo tanto es importante dar un suplemento a la madre en gestación. El estado nutricional de la madre refleja el del bebé y es por eso que también la madre en embarazo debe recibir suplemento de vitamina D que es fundamental para el metabolismo del calcio y fijarlo a los huesos.
En los primeros años de vida la deficiencia de vitamina D se manifiesta como raquitismo que se caracteriza por una debilidad en los huesos que lleva a producir malformaciones en los mismos. La vitamina D es escasa en la naturaleza y por lo tanto se debe recibir en suplementos que están en las fórmulas de leche maternizadas y la fuente primordial que es la exposición al sol para que nuestro organismo la sintetice. Aquellos que solo reciben leche materna garantizan su aporte por la luz solar y la dieta (alimentación) de la mama.

La época clave en el metabolismo del calcio y la realización de los depósitos del mismo en los huesos es entre los 10 y los 18 años de edad. Es decir, en la época de crecimiento rápido de los huesos y la terminación de su crecimiento alrededor de los 16 años en las mujeres y los 18 años en los hombres. Es en este momento donde los requerimientos de calcio son mayores y donde la dieta debe ser rica en este mineral. Se recomienda entonces tener una alimentación que contenga lácteos y sus derivados, vegetales verdes, soya y si es del caso también consumir un suplemento de calcio, pues de acuerdo a las encuestas nutricionales realizadas en nuestro país, las dietas son deficientes en este nutriente. Cobra importancia la realización de actividad física, ya que esta estimula la producción de hueso y por lo tanto garantiza la fortaleza de los huesos. Igualmente se recomienda la disminución de la ingesta de bebidas gaseosas tipo cola específicamente, ya que estas alteran la absorción del calcio y son responsables de unos huesos frágiles en el futuro.

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