El primer Buñuelo

No me dejo de sorprender con lo rápido que se ven los progresos de Isabel, ya han pasado siete meses desde su nacimiento y cada vez interactúa más con nosotros. Dentro de los logros de su crecimiento y desarrollo está la capacidad de sostener la cabeza, sentarse sola y agarrar objetos con sus manos, los cuales se lleva a la boca. Así con estos adelantos ya se puede llevar a la silla comedor donde nos acompaña a la hora de las comidas. Es muy importante comenzar a crear hábitos, al estar junto a nosotros en las horas de comida se le enseña que hay unos momentos destinados para comer. Como lo comente anteriormente, se debe dedicar un tiempo definido para la alimentación y respetarlo, para poder avanzar en los nuevos hábitos. Isabel al vernos comer se le abre el apetito y también quiere participar de la actividad. Como recomendación es bueno disponer de un ambiente tranquilo y sin distracciones para que haya máxima concentración y se pueda llevar a cabo la alimentación.  A continuación anexo una breve guía para la progresión de los alimentos.

Continuar leyendo

La leche de soya

Es común que encontremos algunos pacientes que presentan intolerancia a la proteína de la leche o a la lactosa (azúcar de la leche), la alternativa nutricional para estos pequeños son la formulas desarrolladas en los años 60 a base de soya. Estas fórmulas son también alternativas para pacientes con galactosemia, enfermedad metabólica donde se altera el procesamiento de la galactosa o en aquellas personas que practican el vegetarianismo, aunque personalmente creo que este tipo de prácticas (vegetarianismo) no se debe adoptar en los niños hasta que se encuentren totalmente desarrollados, es decir, en la adolescencia.

 Recientemente se ha creado controversia acerca de la leche de soya, pues si es adecuada para los pacientes con intolerancia o alergia a la proteína de la leche, alrededor de la mitad de estos pacientes también desarrollan intolerancia a la proteína de la soya
Son de amplio conocimiento los alimentos alergénicos como la leche, la soya, la fresa, el maní, pescado, crustáceos y huevo, también llamados los grandes siete y por esta razón ninguno de ellos se incluye en la dieta de un bebé hasta después del año de vida.
Además de la posibilidad del desarrollo de las alergias existe la controversia por el uso de la leche de soya por su contenido de fitatos que pueden alterar la absorción de minerales como calcio, fosforo, hierro y zinc. Las fórmulas comerciales vienen entonces enriquecidas con estos minerales para compensar su posible deficiencia. Existen estudios que evidencian un crecimiento y desarrollo adecuado en los bebes alimentados con este tipo de leche y solamente está contraindicada en los bebes prematuros.
La soya contiene isoflavonas (fitoestrogenos) que son hormonas de origen natural que pueden afectar el normal funcionamiento del organismo y por esta razón hay cierta prevención en su uso, especialmente en los bebes. Uno de los efectos es la posibilidad de desarrollar una pubertad precoz, pero hay estudios de personas que recibieron estas fórmulas con soya en la infancia y no tuvieron alteraciones en la fertilidad o aparición de enfermedades. En este punto es de suma importancia aclarar la diferencia entre las formulas infantiles de soya y las bebidas comerciales que contienen soya pues estas tienen niveles más altos que las formulas y pueden alterar el metabolismo de los bebes y los niños.
Mi invitación siempre va orientada a encontrar el equilibrio, si hay intolerancia a la lactosa o a la proteína de la leche se debe buscar la alternativa en las fórmulas de soya, si no es estrictamente necesario no se debe utilizar la soya, no basar la alimentación de nuestros hijos en un solo producto. Siempre tener en cuenta esta información y buscar el consejo de un especialista al momento de iniciar o cambiar un alimento.

Cuándo iniciar la dieta complementaria

Como lo comenté en un artículo anterior la decisión para iniciar la alimentación complementaria estuvo marcada por la reducción de la producción de leche materna, la cual no alcanzaba para los requerimientos de Isabel. Está claro que si la producción de leche materna se reduce, esta se puede cambiar por leche maternizada de origen comercial (leche de tarro). No solo la reducción en la producción de la leche es una señal para introducir cambios en la dieta, sino que se deben observar otro tipo de cambios que me permitan decidir cuándo comenzar a dar la alimentación complementaria.
Hay que tener en consideración la madurez física y sicológica del bebe para tomar la decisión de iniciar la dieta complementaria. En los primeros meses existe el reflejo de extrusión, es decir, que todo lo que llega solido a la boca del bebé, este lo rechaza hacia afuera y solo permite el ingreso de líquidos. Hasta que no desaparezca este reflejo no se puede iniciar el destete. Entre los 4 y los 6 meses se aprenden destrezas orales y de movimientos gruesos que consiste en transferir alimentos sólidos de la parte anterior de la lengua hacia la parte posterior. Para las destrezas motoras, el signo de madurez se da cuando el bebé se puede sentar independientemente  y mantener el balance mientras comienza a utilizar las manos para alcanzar y tomar objetos. En este punto se encuentran listos para iniciar la alimentación complementaria aunque falta la coordinación mano boca que permite alimentarse así mismo, por lo tanto requiere de nuestra ayuda.
Desde el punto de vista sicológico el pequeño de 6 meses manifiesta su deseo por la comida abriendo su boca, inclinándose hacia a delante para indicar hambre y al inclinarse hacia atrás, voltearse y cerrar la boca fuertemente para manifestar su desinterés por seguir comiendo o para indicarnos que esta saciado. Es increíble como nosotros como padres vamos identificando este lenguaje no verbal y empezamos a entender lo que Isabel nos quiere decir. Es importante estar muy atentos a estas situaciones, ya que la alimentación complementaria con alimentos sólidos es una alimentación forzada para ellos que depende de los alimentadores y podemos llevar a una sobrealimentación de nuestros hijos que deriven en una obesidad. Es así como se recomienda incentivar la independencia en la alimentación para que los niños nos indiquen cuando es suficiente. Esta independencia se logra brindando alimentos que pueda tomar el bebé en sus manos, tomar sorbos de una taza, sostener el tetero por si solos y controlar el tiempo de alimentación para que se aprenda a autorregular, no dedicarse por largos periodos hasta que acabe la comida.
Resumiendo, un bebé se encuentra listo para una dieta solida cuando sostiene la cabeza y ha desaparecido el reflejo de extrusión. Ojo, la introducción de una alimentación con alimentos sólidos no indica que se terminó la lactancia materna, pues este tipo de dieta no cumple con todos los requisitos de nutrientes, especialmente con la distribución calórica proveniente de los macronutrientes.

La tercera papilla

De acuerdo a la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional (ENSIN) realizada en el año 2005, alrededor del 30% de la población no consume la cantidad de frutas y verduras recomendadas por grupo de edad. Es decir que en un País tropical con los diferentes pisos térmicos y con la variedad de frutas y verduras que poseemos, no estamos consumiendo los alimentos que nos brindan una nutrición saludable.

Dentro de mi práctica profesional me enfrento a jóvenes y pequeños pacientes que ni siquiera consumen una fruta al día, y considero que esto se debe a la falta de creación de un hábito. Los hábitos se crean por la exposición a los actos, por la realización de los mismos y por la repetición continua de ellos. El mejor momento para intervenir a una persona desde el punto de vista salud es en la primera infancia, es en ese momento que nosotros podemos prevenir la aparición de enfermedades futuras especialmente desde la nutrición. El brindar una alimentación variada que incluya las frutas y verduras nos va a ayudar a la creación de los hábitos alimentarios en nuestros hijos.

Ya habíamos visto que Isabel inicio su alimentación con papilla de verduras sin añadir sal, azúcar o miel. La idea es poder ofrecerle una alimentación lo más cercano a una dieta natural, alejados de los preservantes y de los alimentos listos para consumir, pues por fortuna disponemos del tiempo necesario para la preparación de alimentos frescos. Luego de las verduras comenzamos a introducir en la dieta de Isabel las frutas, es importante iniciar con frutas que sean de fácil digestión y en pequeñas cantidades que se van aumentando en la medida de la capacidad gástrica de ella. Entonces se realiza el mismo procedimiento que con las verduras, una fruta al día y se repite durante tres días sin añadir ningún otro alimento nuevo y observar que no aparezcan brotes en la piel, sangrado intestinal, aumento del flujo nasal o cualquier otra manifestación de intolerancia y/o alergia. Así después de algunas semanas ya se ha llegado a un buen número de frutas como manzana, papaya, pera, mango, durazno y banano.

Continuar leyendo

La segunda papilla

Ya han pasado varios días desde que Isabel recibió su segunda papilla y por cierto le ha gustado bastante. Hasta la fecha ha recibido zanahoria, espinaca, ahuyama, papa criolla y alverja. Cada una de estas se le dio durante tres días y al ver que no presentaba ninguna reacción alérgica se iniciaba con la siguiente verdura, lo bueno es que ya se le pueden combinar diferentes verduras y el menú se ha ampliado.
En esta oportunidad quiero enfatizar en la preparación casera de los alimentos para bebé y especialmente en el cuidado que debemos tener para evitar contaminación de los ingredientes y de esta manera prevenir la aparición de infecciones gastrointestinales.
Este es pues el decálogo para la preparación casera de los alimentos:
1. Seleccionar ingredientes frescos
2. Asegúrese que los utensilios para preparar los alimentos incluyendo tablas de cortar (no de madera), cuchillos y demás estén limpios
3. Lavarse las manos antes de manipular alimentos y secarse las manos con toallas de papel
4. Limpie los alimentos con agua
5. Cocine los alimentos hasta que estén blandos en poco agua. No cocine más de la cuenta para evitar la pérdida de nutrientes
6. No agregue sal, azúcar o miel
7. Agregue suficiente agua para licuar
8. Utilice un mezclador eléctrico
9. Los alimentos se pueden congelar
10. No calentar los alimentos en horno microondas
La lactancia materna y la preparación casera de los alimentos son dos factores claves para la economía del hogar. Si bien ambos requieren dedicación y consumo de tiempo son alternativas saludables y evitan el contacto de nuestros hijos con preservantes. Esto no quiere decir que los alimentos que vienen listos para el consumo sean malos, pero si se tiene el privilegio de brindar alimentos lo más natural posible es mucho mejor.

Alimentos Prohibidos II

Como lo menciono una lectora del Blog, la leche materna tiene muchas ventajas sobre las leches comerciales, estas bondades están listadas a continuación:

• Composición nutricional superior
• Aporte de componentes enzimáticos e inmunológicos (defensas)
• Beneficios para la salud  de la madre (reducción de peso)
• Costo bajo
• Fortalecimiento del Binomio Madre-Bebe
• Disminución en la incidencia de infecciones respiratorias y gastrointestinales
• Bebes mas delgados al año de edad
• Disminución de alergias
• Disminución del riesgo obesidad en la edad adulta y mejor desarrollo cognitivo

La leche materna no es un fluido corporal constante, es una secreción de la glándula mamaria con una composición cambiante. Esta composición varía entre una persona y otra, además de cambiar de acuerdo al estado de lactancia, hora del día, tiempo de lactancia y la dieta materna como veremos mas adelante.

Continuar leyendo

Alimentos prohibidos

Es muy interesante la mitología que se crea alrededor de una mujer en embarazo. Todo el mundo se considera con el derecho de opinar y cada quien cree que tiene el mejor consejo para el buen desarrollo de los bebes. Si bien es cierto que no debemos desconocer la sabiduría popular, muchas veces esta está plagada de supersticiones y creencias que terminan por confundir a la futura madre.
Siempre insistiré en mis columnas sobre la importancia de un seguimiento médico adecuado y buscar el consejo de los especialistas, que viene respaldado por estudios científicos comprobados.
Lo primero que prohíben a una mujer en embarazo es el consumo de café, por el riesgo de un aborto espontaneo.
En nutrición es complicado tener la última palabra sobre los peligros de un alimento determinado en la salud de las personas, puesto que es difícil controlar otros factores diferentes a la dieta que pueden afectar el resultado del estudio. Entonces hoy leemos en una columna que el café es abortivo y probablemente mañana dirá que se debe consumir en el embarazo, y que es seguro. En lo personal busco el balance, ninguna sustancia puede ser objeto de abuso, puesto que esta podrá ocasionar daño.

Continuar leyendo

La primera papilla

Según los textos científicos revisados, idealmente se inicia la alimentación complementaria a partir de los 6 meses de edad. Antes de este tiempo la alimentación ideal es la lactancia materna o en su defecto la leche maternizada. En estos textos indican que se debe iniciar la alimentación con papillas preferentemente con cereal de arroz.

Es difícil tomar la decisión de cuando iniciar la alimentación complementaria debido a la inmadurez del intestino de los pequeños bebes y el posible desarrollo de intolerancias alimentarias y/o alergias. Igualmente se torna difícil esta decisión debido al requerimiento energético de nuestros pequeños, ya que la distribución calórica debe ser diferente a la de un adulto y su alimentación debe ser alta en grasas y baja en carbohidratos diferente a los niños mayores o los adultos. Es difícil tomar la decisión debido a el proceso de destete de la madre que empieza a generar angustia en el binomio madre hijo y también debido a la falta de experticia y habilidades culinarias para preparar este tipo de alimentos.

Continuar leyendo