¿Cuantos kilos debe ganar?

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Anteriormente he expuesto en este espacio que el crecimiento y la ganancia de peso se controlan por medio de unas tablas establecidas para hacer seguimiento del crecimiento en peso y talla de los niños, evaluando algunos parámetros para detectar alteraciones en el crecimiento y el riesgo de desnutrición. Estas tablas tienen origen en la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos de América e incluso existe la colombiana desarrollada por la Asociación Colombiana de Endocrinología Pediátrica.

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Los vegetales desde el inicio

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Una de las principales preocupaciones de todos los padres es que sus hijos consuman vegetales. Es bastante común que lleguen buscando consejería para que les enseñe a sus hijos a consumir vegetales. Como ha sido una constante en este Blog siempre he dicho que el ejemplo se convierte en la mejor estrategia para incentivar el consumo de alimentos. Los niños imitan todo lo que nosotros hagamos.

En primer lugar cuando se comienza la dieta complementaria una vez se inicia el destete desde mi punto de vista es bueno incluir los vegetales para que sea una de las primeras experiencias en cuanto al gusto para lograr moldearlo e incluirlos dentro de la dieta de los bebes.

Las madres siempre se ven embargadas por la duda de cómo preparar una lonchera saludable para sus hijos y la inclusión de vegetales en la misma se vuelve una alternativa adicional para que ellos mejoren su alimentación y accedan a productos más saludables. Las zanahorias conocidas como “babies” pueden hacer parte de estas loncheras, algunos pueden aceptar el tomate y el pepino entre otros.

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La comida saludable es costosa?

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Si el concepto de comida saludable está representado en los cereales de moda como la quinua e ingredientes que solo se consigue en las tiendas especializadas, probablemente si es costosa.

Muchos padres privan a sus hijos del consumo de frutas, aduciendo el alto costo de las mismas. Colombia es un país localizado en el trópico y con todos los pisos térmicos, que permiten disponer de una amplia variedad de frutas y verduras, con cosechas que se dan en corto tiempo y que por lo tanto no tienen por qué encarecer su costo. Si bien el mercado de la oferta y la demanda regula el precio, el consumir productos de temporada es una estrategia para acceder a productos económicos y saludables.

En todos los barrios hay proveedores de frutas y verduras, y si se compara el costo de un banano frente a un paquete de una colación dulce, la fruta va a tener un valor inferior. Por eso debemos acercarnos a estas tiendas o a los distribuidores como son las plazas de mercado y con seguridad encontraremos las frutas a un menor precio y al alcance de todos.

No todos los colegios, tanto públicos como privados tienen una oferta saludable o no dan opciones que sean adecuadas para los jóvenes. Al entrevistarlos en consulta siempre dicen que en las cafeterías solo encuentran productos con altas calorías provenientes de la grasa y el azúcar, no hay oferta de agua y por lo tanto terminan haciendo elecciones dentro del menú que no favorecen el control de peso. Como vimos en agua para la vida se debe incentivar el consumo de agua por encima de cualquier otra bebida. Es así como debemos orientar a nuestros hijos para que tengan el consumo de agua como un hábito. La potabilidad del agua en nuestra región hace que su consumo sea seguro, y por lo tanto se puede obtener de la llave en la escuela o se puede llevar desde casa en un recipiente para su transporte como un termo. No tiene calorías y es barato.

Es necesario moldear los hábitos e ir cambiando las preferencias nutricionales, si optamos por la vía fácil de darle dinero a nuestros hijos para que hagan la elección de su alimentación fuera de casa, probablemente no escogerán las más saludables, pero si les brindamos información, hablamos con ellos acerca de sus preferencias y juntos elegimos, se podría mejorar ostensiblemente su nutrición.

No podemos pensar que lo saludable es costoso. Tenemos que informarnos bien y hacer compras inteligentes. Hoy día hay tiendas cercanas con productos saludables en promoción que nos sirven de alternativa, tenemos que mirar las cosas sencillas que nos brindan una alta calidad de vida.

La comida saludable no es costosa.

Y ya cocina sola.

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En el desarrollo de las habilidades para una alimentación saludable es importante tener contacto con los alimentos desde temprana edad. Alguna vez les conté de la experiencia mercando con Isabel en la plaza de mercado. La gran cantidad de colores, olores y sabores son la mejor forma de conocer los alimentos y comenzar a aceptarlos.

La tortilla se ha convertido en uno de los platos favoritos de Isabel y ya que tiene siete años hemos decidido que sea ella su propia cocinera. Claro esta que desde hace ya algún tiempo la niña se ha acercado a la cocina en compañía de su madre y abuelas colaborando en la preparación de recetas sencillas como galletas de mantequilla, brownies y tortas. Es de suma importancia acompañar a los niños en estos procesos, pues las cocina es uno de los sitios de la casa donde se producen más accidentes. 

En los procesos de autonomía e independencia debemos brindarles toda la confianza posible pero de igual forma debemos estar atentos a los problemas que puedan surgir. Para evitar accidentes

  1. Estar siempre a su lado.
  2. Orientar sobre el uso de los utensilios.
  3. No dejar que manipulen el fuego o líquidos calientes.
  4. Usar utensilios que sean acordes a su tamaño y que no representen peligro.
  5. Explicar todas las acciones

La preparación de su comida hace que se adquiera una conexión con los alimentos y facilita su aceptación, permite que se experimenté mucho más y de esa forma se puede ampliar el abanico de ingredientes que acepten los niños.

Alerta Naranja- Como afecta la contaminación los alimentos

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Es increíble cómo cambian los tiempos y como los procesos educativos van generando cada vez mayor conciencia sobre lo ambiental y el cuidado que debe existir del medio ambiente. Isabel me pregunta y se pregunta con frecuencia cuando vamos a tener una alerta verde, que indique que los niveles de contaminación no existen en la ciudad. Esta pregunta me sembró la inquietud acerca de cómo afecta la contaminación ambiental de la ciudad los alimentos que consumimos.

En este orden de ideas debemos tener en cuenta diferentes aspectos y elementos implicados en la producción de alimentos. Los contaminantes más frecuentes son metales pesados como arsénico, cadmio, mercurio, plomo y aluminio. Estos, provenientes de la industria y la minería que hace vertimientos de estos elementos en aguas y suelos, o son residuos de diferentes productos como pilas o plásticos. Existen también contaminantes como bacterias y hongos que son responsables de infecciones.

En el caso particular de la contaminación ambiental y la presencia de material particulado en el aire, no se ha establecido aún cómo puede afectar la producción de alimentos. La presencia de plomo (presente en los combustibles) en el aire puede afectar la producción agrícola. Si bien es cierto que dentro del índice de calidad del aire (ICA) se mide además la presencia de bacterias y hongos que potencialmente podrían afectar la salud, esta situación se puede conjurar con el lavado adecuado de los alimentos previo a su consumo. Situación que no es efectiva cuando existen otro tipo de contaminantes como los metales mencionados anteriormente.

La relación contaminación-cáncer no tiene discusión, pero particularmente para aquellos de tipo respiratorio. Esto es, que los diferentes elementos presentes como hongos y bacterias, que si bien pueden producir cáncer se debe estudiar a fondo antes de emitir un concepto al respecto. Por lo pronto puedo decir que no representa un gran riesgo para cáncer, como si lo puede ser un mal hábito alimentario o una vida sedentaria que produzca sobrepeso u obesidad, los cuales si están relacionados directamente con esta enfermedad.

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No más cereal

Recuerdo muy bien mis años de infancia donde siempre pedía con una gran cantidad de promesas a mis padres que me comería todo el cereal de caja que me iban a comprar, pero lo que más deseaba era la promoción que contenía la caja donde venía dicho producto. Recientemente durante la realización del mercado tuve un regreso a mi infancia cuando Isabel me pidió que le comprara un cereal de caja que traía una promoción de una película de cartelera. Le propuse que lleváramos el cereal de costumbre, púes tal vez este no sería de su agrado. A sabiendas que la motivación de Isabel era la promoción y después de negociar con ella, acordamos que si no consumía el producto no volveríamos a comprar cereal de caja. Como han podido leer no soy partidario de premiar o castigar con la comida, pues de esta forma podemos crear malos hábitos en nuestros hijos y la alimentación es un derecho que no le podemos negar a nuestros hijos.

Hoy se llego el día de la apertura del cereal, lo primero que salió fue la promoción y esta acaparo en un 70% la atención de Isabel, en todo caso se llevo la comida a su mesa de desayuno y como yo esperaba no se lo comió todo. Me senté a hablar con Isabel acerca de lo que acababa de ocurrir y acorde con ella que por lo pronto no comeremos más cereal al desayuno y que regresaremos para mi tranquilidad y gusto personal al desayuno con huevo, tostadas o salchichas y queso con pan y mermelada.

No soy de grandes afectos a los cereales de caja, especialmente aquellos diseñados para niños por su alto contenido de azúcar refinado y escaso aporte nutricional, la ventaja de estos productos radica en la mezcla con el lácteo o su derivado como el yogur y algunos casos con fruta.

Mercando con Isabel

La mejor manera de familiarizarse con los alimentos es tener contacto con ellos. Enseñar los nombres de las frutas y verduras, enseñar sus colores y sus texturas se consigue al tener una exposición a ellos. El fin de semana pasado estuvimos con Isabel en la plaza de mercado comprando las frutas y verduras para la casa. Fue una experiencia única, ya que en la central mayorista en la zona de frutas y verduras existe la mayor variedad posible. Es una zona de diversión especial, pues hay gran cantidad de personas, gritos ofreciendo los productos, olores a los diferentes productos y especialmente la diversidad de colores que es un espectáculo para todos los sentidos.

Yo llevaba a Isabel en un cargador en donde ella se ubica en la parte frontal y así  tenia ella una visual sobre toda la plaza y también tenia los alimentos a su alcance. Iniciamos nuestro recorrido por las frutas como manzanas, peras y uvas una de sus preferidas, en ese momento se antojo de comer manzana y desde ese instante la acompaño durante el recorrido que hicimos esa mañana. Luego fuimos a comprar piña, papaya y mangos y terminamos el recorrido en las verduras donde conseguimos tomates, lechugas, pimentón, papas, zanahorias, espinacas, cebollas, champiñones, brócoli, coliflor y muchos más que hacen parte de su dieta.

En mi consulta siempre me preguntan como lograr que los niños coman de todo. Para comer de todo como ellos dicen, deben tener exposición a estos alimentos. Los padres deben comer lo mismo que ellos quieren que coman sus hijos. El hacerlos participes de actividades como es la de comprar los alimentos comienza a familiarizarlos con ellos y de esta forma a reconocerlos y a aceptarlos. Después de hacer el ejercicio de comprar los alimentos es también importante preparar los alimentos con ellos. Si bien Isabel esta todavía muy pequeña para ingresar a la cocina, ya lo ha hecho en pequeños instantes y ha participado en la magia de la preparación de la comida.

La invitación es para que involucremos a nuestros hijos en todo el proceso desde la búsqueda de los alimentos hasta la preparación y el consumo de los mismos para que aprendan a conocerlos y a apreciarlos en toda su dimensión y que de esta forma hagan parte integral de su vida.

La Lonchera

Desde la semana anterior Isabel ingreso al mundo escolar, debido a sus progresos decidimos matricularla en un Preescolar para que pueda mejorar sus habilidades de socialización y para que tenga contacto con otras personas que le pueden brindar nuevos conocimientos.  Al iniciarse el año escolar siempre surgen las preguntas acerca de cuál es la lonchera saludable y que debemos empacar en las loncheras de nuestros hijos.
Antes el tema de las loncheras quedaba para la asesoría nutricional de la consulta de mis pacientes pero no hacia parte de mi repertorio diario. Hay varios temas importantes que debemos tener en cuenta para el diseño de la lonchera ideal. Cada profesional de la salud tiene sus preferencias y en este sentido encontraremos muchas variaciones. El segundo punto que tenemos que tener en cuenta es la preferencia de los niños, pues si no contamos con ellos seremos testigos del regreso incólume de la lonchera a casa. No podemos pretender introducir nuevos alimentos en las loncheras porque probablemente no serán de aceptación de parte de los niños y no tendremos control para insistir en su consumo. Si es del caso aquellos productos nuevos los debemos ensayar los fines de semana en casa y una vez sea de su repertorio se puede agregar a la lonchera. De gran importancia es empacar alimentos que sean fáciles de consumir, que no haya que pelar, que sean fáciles de agarrar, que no requieran ser calentados y que su presentación sea agradable a la vista. El último punto a tener en cuenta es la jornada escolar, aquellas que son largas ameritan llevar más alimentos para cumplir con las necesidades alimentarias, de igual manera se debe tener en cuenta la edad de los niños para cumplir con sus requerimientos en cuanto a cantidades y capacidad gástrica.
En algunos colegios existen cafeterías que venden productos a los alumnos para que ellos no tengan que llevar lonchera, el problema surge en la oferta de productos de estos sitios que son bebidas gaseosas o azucaradas, frituras y productos de pastelería. También hay instituciones que tienen restaurantes escolares y en este sentido es importante evaluar su menú y si es del caso discutirlo con algún especialista para evaluar su conveniencia.
Mi preferencia va a los productos naturales. Como bebidas recomiendo jugos naturales hechos en casa pues no tienen preservantes, evitar preparaciones con leche por la posibilidad de descomposición, incluir también agua y yogurt. La lonchera debe llevar también una o dos frutas como opción, recalcó la importancia de incluir aquellas fáciles de consumir, que no se deterioren en su transporte incluso facilitar su consumo enviándolas troceadas en recipientes plásticos. Como fuente de carbohidratos además de las frutas las loncheras deben llevar también galletas, panes o tortillas en las preparaciones de sanduches y wraps. Estos últimos se pueden preparar con jamón, queso, atún. Hay que tener cuidado de no poner alimentos que puedan empapar los panes y dificultar su consumo, también evitar productos que se puedan descomponer fácilmente, en tal sentido es mejor evitar el exceso de salsas. Otra alternativa de proteína pueden ser los quesos peras que ayudan a complementar las loncheras.
En el mercado hay disponibilidad de snacks saludables como arroz y maíz soplado, galletas de queso. Preferir los “paquetes” con alimentos horneados.

Aquí en este enlace algunas recetas.

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