A mí, que me “levante” un V40

Volvo vuelve a hacerlo en cuestiones de seguridad y ahora plantea, por primera vez en un automóvil de producción en serie, el airbag para peatones, o sea, un colchon inflable para que en caso de atropellamiento el viandante no sufra mayores daños al estrellarse contra el parabrisas y el capó del vehículo. Les contamos como funciona en el V40.

Sólo en China, el 25 % de los muertos en accidentes de tráfico son peatones. En Europa, la cifra es del 14 % y en Estados Unidos, del 12 % y el número de peatones lesionados es muchísimo mayor. Los traumatismos craneoencefálicos más graves en atropellos de peatones son producidos por la estructura rígida que hay bajo del panel del capó, el montante inferior del parabrisas y los pilares frontales, conocidos como pilares A (los que soportan el parabrisas a ambos lados). Estas son algunas de las consideraciones  que se tomaron en centa para comenzar a desarrollar la tecnología de airbag para peatones.

Siete sensores integrados en la parte delantera del vehículo transmiten señales a una unidad de control. Cuando el vehículo entra en contacto con un objeto, la señal cambia. La unidad de control evalúa las señales y si registra lo que interpreta como una pierna humana despliega el airbag para peatones.

Las bisagras del capó están dotadas de un mecanismo pirotécnico que, cuando se activa el sistema, extrae un pasador y libera la parte trasera del capó. Al mismo tiempo, el airbag se activa y comienza a llenarse de gas. Durante la secuencia de inflado, el airbag levanta el capó. Se alza diez centímetros y queda en esa posición, en un plano menos lesivo para los peatones.

El hueco creado entre el capó y los componentes rígidos del compartimento del motor deja espacio para que la tapa se deforme, lo que genera un efecto amortiguador cuando lo golpea un peatón. Cuando está totalmente inflado, el airbag cubre todo el hueco del limpiaparabrisas, aproximadamente un tercio del parabrisas y la parte inferior de los pilares A, como ilustran las imágenes. La secuencia completa, desde la activación del sistema hasta el inflado total, tarda unas centésimas de segundo.

El sistema se activa entre 20 y 50 km/h. El 75 % de todos los accidentes con peatones se producen a un máximo de 40 km/h. El airbag consta de una bolsa y un generador de gas híbrido. Tras la activación, la bolsa se llena de gas en cuestión de milisegundos.

Este nuevo sistema se une al que Volvo presentó hace dos años,  el sistema de detección de peatones con freno automático. El mecanismo puede evitar el atropello de un peatón a velocidades de hasta 35 km/h si el conductor no responde a tiempo. A mayores velocidades, el objetivo es reducir todo lo posible la velocidad del vehículo antes de la colisión.

En este video, se explica claramente como funciona el airbag para peatones del Volvo V40

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

1 comment

  1. Pingback: Blogaraje » Archivo Blog » Salón de Bogotá: Volvo V40

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>