AMG: 45 años hormonando a Mercedes

El preparador alemán AMG llega su aniversario número 45 como el taller oficial donde se hacen las modificaciones más apreciadas por los usuarios de la marca, pues retocan tanto la estética como la mecánica de los carros originales, elevando sus prestaciones a la categoría de superautos en todas las clases del portafolio Mercedes-Benz. Demos un repaso a su historia y logros.

Todo empezó en 1967, cuando los ingenieros alemanes Hans Werner Aufrecht y Erhard Melcher comenzaron a “meterle mano” a los motores de Mercedes-Benz para competiciones varias.  Estos trabajos los hacían en un viejo molino cerca de Grossaspach, por lo cual decidieron llamar la empresa con sus iniciales y adherirle la primera letra de la población.

Después de cuatro años de experimentación y pruebas, en 1971 el Mercedes-Benz 300 SEL (Uno de mis autos de carreras favoritos) con el motor llevado hasta los 6.8 litros, ganó brillantemente las 24 horas de Spa-Francorchamps a los mandos de Hans Heyer y Clemens Schickendanz. Para ese entonces, Mercedes no competía oficialmente como marca, después de la tragedia de Le Mans en 1955 cuando decidió retirarse del automovilismo, pero sí se interesó en el trabajo de este par de “tuneadores” de la época, sobre todo porque lograron llevar un sedán de enormes proporciones como ese 300 SEL a la victoria sobre los estilizados Alfa Romeo GTA y Opel preparados por Steinmetz, gracias al poderoso rugido de su V8.

Instalaciones actuales de AMG en Affalterbach

AMG, alcanzó notoriedad en los siguientes años y para 1978 ya contaba con 40 empleados que hacían el trabajo after market para los dueños de Mercedes-Benz que querían destacarse por encima de sus congéneres de estrella. Así continuaron hasta 1987 cuando ya tenían 400 empleados en sus modernas instalaciones de Affalterbach.

300 E 5.6 de 1987

El apoyo oficial de Mercedes-Benz llegaría ese año, cuando AMG construye un automóvil especial para el DTM y posteriormente, su versión de calle, el 300E 5.6 AMG, con un motor V8 32 válvulas de 360 caballos al que llamaron “El martillo”. Ese carro fue el primer sedán de 4 puertas en alcanzar los 300 km/h.

C36 AMG

Para 1990 la cooperación oficial con Daimler-Benz era un hecho y se conformó a AMG como una división de la compañía especializada en modelos de alto performance. Es así como en 1993 salió la primera producción en masa del C36 con la patente oficial AMG desde la fábrica.

Mercedes-Benz 190E 2.3-16 Evolution II

Un año antes, en 1992, el recordado 190E 2.5-16 Evolution II, preparado por AMG a los mandos del legendario Klaus Ludwig,  ganaba el DTM por primera vez para la marca.

E50 AMG 1996

El E50 de 1996 catapulta a AMG ya no solo como preparador de motores sino como fabricante completo de vehículos. en 1998 la versión de calle del CLK-GTR, del que solo se fabricaron 25 ejemplares,  se convierte en un ícono entre los superautos.

CLK-GTR 1998

Para 1999, Mercedes-AMG estaban bajo el mismo paraguas ya oficialmente y eran capaces de preparar 5 mil unidades anuales. El siglo 21 los vio llegar sacando 11.500 carros bajo la referencia AMG para 2001. En 2005, Hans Werner Aufrecht vendió su participación en la compañía a Mercedes, con lo cual, los hilos de el empresa comenzaron a manejarse desde Stuttgart.

Una subdivisión de AMG, la AMG Performance Studio, nació en 2006 como un lugar aun más exclusivo para sus preparaciones, con cantidades muy limitadas, decoraciones, equipamientos, accesorios y terminados unicos según los caprichos de cada cliente. Para ese entonces se presentó el motor de 6.3 litros V8, que equipa los productos más exclusivos de esta división y lo convierte, aun hoy, en el motor naturalmente aspirado más poderoso del mundo.

SL 65 AMG Black Series

En 2008, el SL65 Black Series equipa el motor más poderoso en la historia de AMG, un V12 biturbo con 670 caballos y en 2010, sale de la planta el primer carro diseñado y fabricado enteramente por la división, el SLS AMG con el motor 6.3 de 571 caballos.

SLS AMG

Hoy en día, AMG es sinónimo de prestaciones, alta tecnología y un nivel unico de equipamiento y personalización, con motores construídos enteramente a mano por un unico operario en cada estación, que rubrica con su firma cada propulsor, como un sello único de que se está a bordo de una máquina diferente.


Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>