Colombia: Ferrari abre un establo para sus cavallinos

10646748_894747743901891_5963782651202989948_n

Foto: Santiago Álvarez para Automóviles Colombia

Hace unos años, como 20 o más, no estaba en las cuentas de nadie imaginarse siquiera un concesionario de la marca de automóviles con mayor carisma del mercado en Colombia. Aun ni cuando corrían rios de dinero en las nefastas epocas de finales del siglo pasado. Gracias a que la política y la economía “son dinámicas”, ahora es una realidad esa fantasía que teníamos de adolescentes y ya hay un representante oficial de Ferrari en Colombia, concretamente en la carrera 19 con calle 103 en Bogotá, el nuevo sitio de peregrinación para los incondicionales de los productos manufacturados en Maranello. Veamos que hay tras sus vitrinas.

ferrari-cars-logo-emblem

Ferrari, más allá de una marca, es un estilo de vida. Como lo es Harley-Davidson a las motos. Desde hace 68 años fascina e inspira con sus modelos, su palmarés deportivo, sus leyendas y su cotizado merchandising. Hay una legión de ferraristas diseminada por el mundo entero, llenos de pasión y fidelidad por los productos ideados por “Il Commendatore”, Enzo Ferrari, un ser que vivió como ninguno la deportividad en cuatro ruedas. Conocer todo esto en un solo lugar ahora es posible gracias a la inversión de un grupo empresarial que abre en Bogotá una vitrina con tres ejemplares homologados para el mercado nacional, con respaldo posventa y asesoría permanente.

Ferrari-458-Speciale
Estos tres modelos están representados por el 458 Speciale, versión hormonada del 458 Italia con su V8 atmosférico de 4.5 litros pero con 605 caballos (el Italia tiene 568) a 9.000 rpm para una velocidad máxima de 325 km/h y una aceleración de 0-100 km/h en 3.0 segundos.

untitled
El California T, por su parte, viene del Salón de Ginebra 2014 y es la evolución turbo del California, un descapotable de techo duro con motor V8 de 3.9 litros, 560 caballos a 7.500 rpm, velocidad máxima de 316 km/h y aceleración de 0 a 100 km/h en 3.6 segundos.

untitled
Cierra el cartel el 458 Spider, otro descapotable derivado del 458 Italia con el motor V8 de 4.5 litros, 570 caballos de fuerza a 9.000 revoluciones por minuto, aceleración de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos y 320 km/h.

untitled

Y para quienes se preguntan cómo es el asunto con las garantías y la posventa, la gente de Ferrari Colombia asegura que proveerá a los carros de mantenimiento general durante siete años –que no pierden vigencia aunque el auto cambie de dueño en ese tiempo–, garantía de tres años extensible hasta por 10 años y la atención técnica y profesional necesaria para resolver cualquier inconveniente con semejante inversión, que arranca en US$300.000 para el California T y va hasta los US$500.00 para el 458 Speciale.

Ferrari-store-by-Iosa-Ghini-Associati-Maranello-Italy-03

Foto: Ferrari Store Maranello

Para quienes no podemos permitirnos tener (y mantener) un cavallino de estos en el garaje (es decir, el 99,9% de los mortales), existe un completo surtido de merchandising con llaveros, pines, lapiceros, mugs, portarretratos, relojes, camisetas, gorras y un sinnúmero de productos contramarcados con el reconocido logo de la casa.  Para los más pudientes habrá planes especiales como viajes, días de pista, y tourings.

untitled

Equipo humano responsable de Ferrari Colombia

“Benvenuto” entonces Ferrari a Colombia, el nuevo Disneylandia para los amantes del cavallino en el país.

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>