Dodge: 100 años aquí y allá

Cuando Ford tenía ya 11 años de andadura y lideraba claramente el incipiente mercado mundial, dos de sus colaboradores, los hermanos John Francis y Horace Elgin Dodge decidieron “montar toldo aparte” y el 1 de julio de 1914 comenzar la rodadura de una marca que quiso hacerle competencia a la misma Ford, pasó a ser parte de Chrysler y hoy en día lleva automóviles de diversos orígenes remarcados con su nombre. Esta es su historia.

Los hermanos John y Horace Dodge

Pero la película comienza allá por 1901 en Windor, Ontario, Canadá. El par de hermanos arriba mencionados trasladan su fabrica de bicicletas y autopartes Brothers Bicycle & Machine Factory a los Estados Unidos, exactamente a Detroit, donde estaba naciendo la industria del automóvil de la mano de personajes como Henry Ford.

Ford T 1914, con la mayoría de componentes producidos por Dodge Brothers

Los primeros contactos los hicieron con Ramson Olds en la planta de Oldsmobile y entraron como proveedores construyendo algunas partes de los motores. Un año después conocen personalmente a Ford y comienzan a trabajar con él en su naciente empresa proporcionando partes e incluso, aportando capital para el proyecto de la Ford Motor Company. Para 1914, casi todas las piezas para construir el Ford T provenían de la factoría de los Dodge.

Primer emblema de la empresa

Ante este panorama, sumado ya a las diferencias administrativas que tenían los Dodge con Ford  y viendo que con el know how que ya tenían de la industria podían lanzarse a la construcción de sus propios automóviles, los hermanos Dodge fundan el primero de julio de 1914 la Dodge Brothers Motor Vehicle Company y de una vez montan 50 concesionarios en los Estados Unidos.

En ese primer año, 1914, Dodge produce 249 unidades del 30 “Old Betsy”, su primer modelo y para 1917 comenzaron la construcción de motores para los camiones del ejército norteamericano.

Dodge Brothers Tourer 1925

En 1925 y por cuenta de un banquero que se quedó con la empresa tras la muerte de los hermanos en 1920 por una epidemia de neumonía, se produce la transacción comercial más grande de la historia hasta ese entonces, cuando decide vender la compañía, que ya llevaba 1 millón de automóviles construidos, a Dillon, Read & Company por 148 millones de dólares. Tres años después, la compañía fundada por Walter P. Chrysler adquiere la empresa por 225 millones de dólares y hasta el sol de hoy continúa bajo su paraguas, que ahora se llama Fiat-Chrysler Group. De esa época datan los modelos Standard, Senior y Victory.

Camión Dodge Brothers 1928

Es en esa época cuando Chrysler abre su primera factoría en Europa con productos Dodge en Inglaterra pero enfocados al uso utilitario a través de camiones que ya tenían una reputación bien ganada por su fiabilidad y la robustez de su famoso motor Straight 8.

Dodge Power Wagon 1945

La marca pierde el nombre “Brothers” y fabrica vehículos, piezas y motores de aviones durante la Segunda Guerra Mundial. Se construye una enorme fábrica de 182 hectáreas en Chicago. Se exportan a todo el mundo 400.000 camiones y se presenta el pick up militar que daría fama a Dodge mundialmente, el Power Wagon, cuya fabricación perduraría casi sin cambios hasta 1970.

Catálogo publicitario Dodge Coronet 1950

Con la marca fortalecida, Chrysler potencia el nombre Dodge en la fabricación masiva de automóviles después de la guerra como el Coronet. En 1953 presenta el motor HEMI V8 de altas prestaciones.

1958 Dodge Kingsway

Después de la segunda mitad de los años 50 y con la mayoría de la producción dedicada a los utilitarios como buses y camiones, el Coronet y el Kingsway son las puntas de lanza de Dodge en la época de oro del automóvil norteamericano. Sensacionales diseños de la mano del genial Virgil Exner, le dan un soplo de aire a la línea económica de Chrysler.

Pick up D100 1958

Dentro de la línea de pickups aparece la legendaria D100, que estaría en producción hasta los años 70 en varias partes del mundo, incluida Colombia. También de esta época son originarios los D300, D400 y D600, que sirvieron en gran parte de América como buses y camiones, aprovechando la desaparición de las marcas Fargo y De Soto.

Dodge Polara 1959

Por esa época aparece uno de los diseños más llamativos de Dodge, un coupé llamado Polara. Ese nombre sería trasplantado posteriormente a unos modelos hatchback y sedanes pequeños ensamblados en Argentina, Brasil y Colombia durante los años 70. Estaban basados en un diseño de Hillman de Inglaterra.

Dodge Dart Seneca 1961

A comienzos de los años 60 llegan masivamente a Colombia los Dart Seneca para el servicio de taxi y en 1966, Dodge sale del marasmo de modelos económicos y de anodino diseño en esa década con el Charger, que pretendía hacerle competencia al intratable Mustang de Ford y al próximo Camaro de Chevrolet.

Dodge Coronet 440 1967 ensamblado en España

Allende las fronteras, Chrysler iniciaba una fuerte ofensiva europea, adquiriendo fábricas en Inglaterra (Rootes), España (Barreiros) y Francia (Simca), bajo la marca Dodge, fabricando el eterno Coronet con nuevo diseño en España y en Norteamérica las versiones R/T de los Charger y Coronet se posicionaban en el mercado, mientras la particular pick up A100 se convertía en un ícono de diseño.

El turno para la renovación llegaría para otro imprescindible de la marca, el Dart, allá por 1970, adquiriendo una silueta que sería famosa en esta zona del mundo cuando Chrysler Colmotores inició su operación oficial en Colombia ensamblando este modelo como el automóvil de lujo por excelencia en el país.

El General Lee, un Charger R/T de 1969

Para 1969 el Charger R/T era un ícono dentro de los muscle cars y un modelo de estas características saltaría a la fama una década después como protagonista de la recordada serie “The Dukes of Hazzard”.

En 1970 y en medio del frenesí de los automóviles más potentes jamás hechos en Norteamérica, el Dodge Challenger llega como la apuesta definitiva de la marca, con motores que fácilmente merodeaban los 400 caballos. En España y Argentina, el 3700 GT era lo más lujoso que se conseguía.

Dodge continúa su andadura en Suramérica y en 1971 Argentina ve nacer el 1.500, basado en un Hillman inglés, mientras Colombia produce su primer “deportivo”, el Demon, que solo se comercializaría durante ese año. El 1500 llegaría al país en 1973 para competir con el Renault 12 y el Fiat 125P en el mercado local.

1974 llega con un nuevo declive para Dodge, y los Muscle Cars comienzan a ceder terreno. La línea pickup salva los muebles con el lanzamiento de la D-100 Adventurer, que haría historia en el país, junto con los nuevos Dart V8 y los eternos buses y camiones D600.

Dodge Alpine, modelo basado en un Talbot 1307

En 1977 vemos nacer en Colombia al Polara, que no es otra cosa que la actualización del 1500 con motor de 1.8 litros. El CKD para armarlo provenía de Argentina. En 1979, el Dart cambiaba en el país por el Aspen pero conservaba el primer nombre y desde Europa nos enviaban el diseño para hacer el Alpine, basado en un Talbot 1307 para reemplazar la línea 1.500 / Polara.

En Estados Unidos, el Mónaco era el preferido para las flotas de taxis y los carros de Policía, manteniendo a flote la marca dentro del grupo. Mientras tanto, Chrysler cancelaba la operación Dodge en Europa y vendía sus activos a Peugeot.

1978 ve nacer el modelo económico dentro de la marca económica de Chrysler, el Omni, que presentaba una alternativa al triunfante Volkswagen Golf y a la invasión japonesa de los Honda Civic / Toyota Corolla y similares. El inicio de la década de los 80 vería la llegada a Colombia del lujoso Coronet, una equipada versión del Diplomat que se vendía en Estados Unidos, lo cual supuso la desaparición definitiva del Dart en el país.

Dodge Caravan de 1984

Mientras tanto, Dodge con la Caravan comienza a hacer historia en el mercado de las minivan en Estados Unidos y en Colombia, la marca desaparecía de las vitrinas en 1981, cuando Colmotores pasó a manos de General Motors. Shelby ponía sus manos en el Charger de 1985 y el nombre RAM se instalaba en la zona de los utilitarios.

Dodge Viper 1992

1989 vería el nacimiento de un fuerte competidor nada más y nada menos que para el Corvette, el Viper, bajo la asesoría de Carrol Shelby. En 1992 comenzó su fabricación en serie con un brutal propulsor de 10 cilindros en V, 7,9 litros y 400 caballos. Posteriormente se añadiría la versión GTS Coupe de 450 caballos. El Viper estaría en producción hasta 2010 con una versión SRT de 8.2 litros y 506 caballos. Para 2015 se ha anunciado una versión, la más potente en la historia del Viper.

En 1994 Dodge trata de hacer un automóvil global para todos los mercados y presenta el Neon, un sedan mediano de atractivo diseño, fruto de su colaboración previa con Mitsubishi, pero dudosa calidad final, lo cual no permite que tenga el éxito esperado.

Por esa época las pickup RAM 1.500 siguen al frente de Dodge y arañando una buena porción del mercado a las Ford F-150 y Chevrolet Silverado. Incluso con versiones hormonadas con el motor del Viper. La línea de automóviles era surtida por el Stratus, el Intrepid y el Avenger.

Dodge Charger 2005

La entrada de Dodge al mundo SUV se produce en 1997 con el Durango, algo así como una RAM 1500 cabinada. En 2005 y con vientos de crisis soplando con fuerza tras la compra del grupo Chrysler por parte de Daimler AG, Dodge revive el Charger, en medio de la fiebre retro en los automóviles norteamericanos, dotándolo con el motor SRT/8 de 425 caballos. Mientras tanto, los modelos Caliber, Avenger y Nitro fracasan estruendosamente en Europa.

Dodge Journey

Pero Dodge se resisitiría a abandonar Europa del todo  y hoy en día comercializa automóviles remarcados por Fiat, el actual dueño de Chrysler, como la Journey, que allá se vende como Fiat Freemont, ambas fabricadas en México. Dodge está presente también en Australia, donde comercializa con relativo éxito el Caliber y tiene ambiciosos planes de expansión y en México y tras un acuerdo recientemente terminado con Hyundai, vendió tres generaciones del Accent como Dodge Verna, Attitude y Brisa, junto con el Dodge Atos y H100.

SRT Viper

Hoy en día el fuerte de Dodge, quien lo creyera, son los nuevos viejos Muscle Cars: El Challenger y el Charger en rabiosas versiones SRT. Ahora se ha añadido el regreso del Viper y los utilitarios, si bien tienen origen Dodge ya no llevan su nombre pues han adoptado el de RAM.

Dodge Dart 2014

Sus nuevos dueños han revivido también el mítico nombre del Dart, sin el tamaño y el encanto del anterior, pero son los nuevos tiempos, en los que hay muchas fusiones que no siempre resultan afortunadas.


Una luz de esperanza la abre el Challenger SRT/8 Hellcat, un violento Muscle Car de 717 caballos con su V8 6.2 litros supercargado, que se convierte así en la máquina más poderosa construida jamás por Chrysler. El caso finalmente es que se conserve el nombre de la marca y arranque otra historia, tal vez más estable, que la de los vaivenes a los que se ha visto sometida Dodge en este primer centenario.

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

5 comments

  1. Juan Carlos Gomez   •  

    Excelente artículo, completo y dinámico para leer.

  2. jesus Gutierrez   •  

    Amigos donde puedo conseguir planos para la fabricación de la carroceria o platon para una dodge power wagon modelo 1951

  3. David Cáceres Galindo   •  

    ¿Deseo saber si alguien tiene los planos del platón de una Power Vagon? estoy en reconstrucción de una y no tiene platón. gracias.

  4. https://jugos10.net   •  

    Hola…esta genial tu articulo, es justo lo que necesito..

    me ayudo mucho para aprender un poco más en internet, te felicito :).

    Adios

  5. Lincoln R   •  

    El artículo está genial. Pero es algo que podemos recopilar todos fácilmente si buscamos en Internet. El buen periodista investiga y rebusca, indaga y gestiona…Y mucho más allá, el buen periodista mira al futuro y provee soluciones a preguntas que se puedan generar después de la lectura del artículo..

    Por ejemplo: ¿Dónde se pueden conseguir estos vehículos en Colombia? ¿Dónde hacen restauraciones? ¿Dónde podemos importar un Power Wagon? ¿Dónde podemos adquirir un “Kit” de restauración para aquellos que queremos dedicarnos a esto en los últimos años? ¿Existen clubes de restauración en Colombia?.. Y muchas otras más.

    Le agradecería por lo menos un artículo que llege como continuación con información relacionada a éstos temas.

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