Imagine tener el Ferrari de Lennon

Que su primer carro sea un Ferrari es algo que pocos cuentan. Generalemente hay que trabajar mucho y muy duro para acceder a una pieza de semejante calibre. Pero cuando eres un rock star del tamaño de John Lennon, ya la cosa va tomando cierta forma. A sus 25 años, estrenando licencia y en la cúspide de su carrera con The Beatles, el carismático autor de Imagine decidió que su primer vehículo provendría de Maranello e hizo el pedido por un estupendo Ferrari 330 GT 2+2 en un raro color Azzurro. Pues ahora nos encontramos con que el próximo 5 de febrero, el cavallino cambiará de dueño al ser subastado en París por la casa Bonhams Fine Art.

El Ferrari 330 GT 2+2, diseñado por la casa Pininfarina, fue presentado inicialmente en el Salón de Bruselas de 1964 como reemplazo del mítico 250 GT 2+2 y supuso un nuevo modelo para la casa de Maranello, pues no compartía elementos con ninguno de sus predecesores. Se fabrico hasta 1967 y se le conocio tambien con el apelativo de “el cuatro ojos”

El motor que lo impulsa es un V12 de 4 litros , 3 carburadores y 24 válvulas que produce 300 caballos a 7 mil revoluciones. Es capaz de alcanzar los 245 km/h  y hacer el 0 a 100 en 6,9 segundos. Para los estándares de la época, este carro era una bala.

Este Ferrari en particular ha pasado por varias manos desde 1965 cuando John lo compró, tiene una estupenda restauración que lo ha dejado como el primer día, incluso volviéndolo al color original, pues un anterior dueño lo pintó de rojo. Recordemos que el automóvil más famoso que tuvo Lennon fue el Rolls-Royce Phantom V decorado con una bizarra pintura sicodélica, muy acorde con los tiempos que vivía.

Hay que decir que el Ferrari 330 GT no es el más buscado por los colecconistas, aunque es un carro de interés especial. Por eso, se estima que este modelo llegue en la subasta a un tope de unos 220 mil dólares, más que todo, impulsado por el nombre de su primer propietario quien seguramente se inspiró en su flamante nave para componer este clasicazo del álbum Rubber Soul, dedicado a su futuro propietario:

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

1 comment

  1. moon   •  

    uffffff ese seria mi sueño mas grande!!! yo daría esa plata y muuucho mas y no porque sea un ferrari sino por el mero hecho de que lennon haya tocado ese carro!!!

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