Mazda completa el portafolio de su 3 All-New

El sexto modelo de la familia AN acaba de comenzar su fase de producción en la planta que tiene la CCA en Bogotá. Se trata de la carrocería hatchback con el motor de dos litros y la caja automática de 5 relaciones Activmatic.

Este nuevo miembro de la gama llega con el ya conocido propulsor de 2.000 cm3 que produce 145 caballos a 6.500 RPM y un torque de 18.55 kg-m  a 4500 rpm que pertenece a la familia «MZR», de cuatro cilindros, con bloque y culata de aluminio, cuatro válvulas por cilindro, doble árbol de levas y sistema de admisiónVIS y distribución variable S-VT, al que se le añade ahora la mencionada caja automática.


En cuanto al equipamiento, el 3 AN HB Activematic anuncia el sistema de control y acelerador electrónico, rines de aleación de 16 pulgadas, dirección electro hidráulica, frenos de disco en todas las ruedas, sillas tapizadas en cuero/vinil-cuero negro y asiento conductor graduable en altura y soporte lumbar. Espejos exteriores abatibles eléctricamente y direccionales incorporadas, apertura eléctrica de baúl, vidrios, bloqueo central y espejos. Igualmente hay sensor de lluvia y luz, radio de 6 CD MP3 con mandos en el timón y conexión auxiliar en la consola, techo corredizo y climatizador automático bizona.

En seguridad, el Mazda3 All-New equipa frenos ABS con asistencia y distribuidor electrónico de frenado, seis airbag (frontales, laterales delanteros y de cortina) y  sistema inmovilizador con llave codificada.

Con el Mazda3 All-New 2.0L automático se completa entonces la familia compuesta por las versiones 1.6L sedan (caja manual y automática), 2.0L sedan de transmisión automática, y los Sport 1.6L y 2.0L de transmisión manual.

El precio anunciado es de 6,9 millones de pesos

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

2 comments

  1. Alejo   •  

    Cuanto Vale?

  2. Blogaraje Blogaraje   •     Autor

    Al final del artículo verás que dice $62,9 millones

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