Mitsubishi ASX, Próxima a aterrizar

Parece que antes de finalizar septiembre estará en vitrinas colombianas la nueva creación de la marca de los tres diamantes, la Mitsubishi ASX, una SUV compacta que viene a hacerse un lugar entre las ya múltiples opciones de este tipo de vehículos que se consiguen en el país. Estará un escalón por debajo de la Outlander.

El ASX es una alternativa a modelos como la Hyundai Ix 35, Kia Sportage Revolution, Nissan Qashqai, Ford EcoSport y Volkswagen Tiguan, entre otros. Tiene un motor a gasolina de 2 litros y 163 caballos, el mismo que impulsa al sedán Lancer y existen variantes Diésel de 1.8 litros con 117 caballos y 2 litros de 150 unidades (que me parece más acertada para traer). Todas las motorizaciones están asociadas a transmisiones 4X4 mecánicas de seis velocidades aunque existe, como no, la posibilidad de equipar la caja automática secuencial con mandos en el timón.

Según versiones, la ASX puede llevar hasta siete airbags incluido el de rodilla, Controles Activos de Estabilidad y Tracción, Sistema se Asistencia al Arranque en Pendientes, ABS con EBD, Sistema de Señalización de Frenada de Emergencia, sensor de lluvia y encendido automático de luces,  control de crucero, faros delanteros Xénon, climatizador automático con filtro anti-polen, conexión auxiliar de audio y puerto USB, sistema Bluetooth para comunicación vía celular y mandos integrados en el volante, rines de aluminio de 17 pulgadas, cojinería en cuero, techo de cristal  y ventanillas traseras con cortinas.

No se confirman aun las configuraciones  de motor y equipo para Colombia, así como su precio final.

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

4 comments

  1. jose   •  

    pues nada mas hoy camino a mi trabajo en sabaneta pase por una calle cerca al exito y estaba una camioneta de estas de color gris parqueada

  2. PP   •  

    No hay Diesel, por ahora… únicamente el motor 2.0 MIVEC de 150 HP. Al menos trajeron 4×2 y 4×4 (AWD).

  3. sebas   •  

    ayer en la via de la linea vi dos niñeras cargadas de esa camioneta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>