Muscle cars, belleza americana

Quien lo creyera, cuando se creían en vía de extinción, los grandes deportivos americanos tienen un segundo aire por estos días. A pesar de los costos del combustible, de los controles de emisión, de los estados financieros de sus casas productoras y de las generosas proporciones que riñen hoy en dia con la practicidad en las vías, los interminables muscle cars americanos renacen desde un pasado feliz para hacerse un espacio en una época que los mira mas con nostalgia que con sentido de la competitividad. En Bogotá, durante el Salón, dimos un repaso a los tres más representativos.

La primera sorpresa fue encontrarnos con el Challenger SRT-8 de Dodge, que nos aguardaba en el bonito stand de Chrysler. En un llamativo tono naranja, el Challenger rezumaba deportividad, potencia y, como no, hormonas aun estando apagado. Su diseño retro, sin duda el secreto del exito de la actual generación, resulta más que evocador. Sus dimensiones, impensadas para un deportivo moderno, son una invitación a azotar la carretera con sus generosas ruedas (todo en este auto es generoso, la verdad).

Bajo del inmenso capó, yace, por supuesto, un V8 de 6.1 litros, hijo aventajado de la familia Hemi del fabricante de Detroit con 425 caballos que esperan despertarse al mínimo toque del acelerador hasta llegar a los 250 km/h. El Challenger encontró dueño en el mismo salón, un reconocido personaje de la vida social capitalina que giró el cheque para llevárselo a su garaje.

Ya visto en posts más abajo, el Chevrolet Camaro hacía su debut oficial en una muestra colombiana. Disponible en tres versiones (RS V6 de 3.6 litros con y sin techo corredizo y SS V8 de 6.2 litros), ya acumula significativos pedidos y comienza a verse frecuentemente por ciertos sectores de las grandes ciudades.

Para su presentación en la feria, el invitado fue un Camaro preparado en Colombia con un kit Hennessey que sube su motor a 650 caballos, lo cual lo hace solo alto para pistas, como pudimos comprobarlo en su presentación a los medios en Tocancipá.

Por ultimo, el tercer representante de la deportividad americana fue el mítico Mustang, símbolo de los pony cars en los años 60 y que tras una caída en diseño y ventas, regreso con un aspecto bastante fiel al modelo original. Es el unico de los muscle exhibidos solo con la intención de “tantear” el mercado. La unidad mostrada venía con el intermedio motor V6 de 210 caballos , 4 litros y caja automática de 5 velocidades que alcanza 220 km/h

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

4 comments

  1. juan sebastian   •  

    excelente blog sobre los muscle cars en el salon de bogota es cierto que esos dodge challenger se piden bajo pedido porque me gusta la version se

  2. MARIO   •  

    Hola, ¿que pasa con el resto de fotos del salon del automovil de Bogotá? falta un monton. esta muy lento este blog.

  3. juan carlos   •  

    buenas tarde juan guillermo de antemano te felicito por este blog siempre estoy bien informado gracias a ti, te tengo dos preguntas, en que precio se negocio el dodge Challenger SRT-8??? la dodge de colombia lo esa importando??. agradesco tu pronta repuesta.

  4. Blogaraje Blogaraje   •     Autor

    Hola Juan

    Según nos comentaron “off the record”, el Challenger se negoció en un precio cercano a los 100 mil dólares y la idea es que Chrysler Colombia lo siga trayendo según los pedidos…

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