Operación Wartburg capítulo 4: El niño Dios llegó al “purgatorio”

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Avanza la restauración del Wartburg 311 de 1962 que se lleva a cabo en un taller especializado en la reconstrucción de modelos antíguos y clásicos (El Purgatorio) . En nuestra última entrega, el modelo alemán estaba siendo desmontado pieza por pieza para detectar las necesidades de pintura, latonería, restauración y/o reemplazo de partes. Se hizo un inventario de lo que hacía falta (una primera tanda) y se procedió a conseguirlo.

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Internet, paradójicamente el más moderno de los medios de comunicación, se ha convertido en herramienta fundamental para los amantes de las piezas antíguas. Es más fácil ahora rastrear y conseguir piezas para muchos modelos y gracias a páginas de compras como e-bay fue posible obtener el siguiente inventario desde Alemania:

  • Un juego de tapas de rueda nuevo
  • Los “talcos” o luces plásticas  de las lámparas direccionales delanteras y las traseras
  • El cenicero delantero
  • La botonera del tablero
  • Los cauchos de los pedales
  • El ventilador del motor
  • Los cauchos de las “arepas”. Los que conocen el Wartburg saben que este es un punto débil de su funcionamiento. Son los acoples donde entran los ejes delanteros de propulsión al conjunto caja-transmisión.

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En camino vienen:

  • Varios libros con información sobre partes, accesorios y mecánica
  • La tapa del radiador
  • El termostato
  • Algunos empaques para vidrios y puertas

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Mientras estas piezas llegaban, en el taller restauraron el conjunto caja – transmisión con balineras y retenedores nuevos.

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En este momento están rearmando el motor de dos tiempos reemplazando los anillos de los pistones.

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

6 comments

  1. Azulitoclaro   •  

    Wow! ¡Cómo avanza! Me cogí la novelita empezada (como dice GloriaE), pero coincido en que está entretenida. ¿Dónde es El Purgatorio? Realmente tengo curiosidad por ver cómo avanza la restauración.
    Suerte a los artistas. Y al relator.
    ;)

  2. Sebastian   •  

    Hola quetal Senjor
    Me nombre este Sebastian me eskrible Spanisch y hablo poco si
    Tu restorato wartburg en columbien tu escribele en coche en forum http://www.w311.info/viewtopic.php?f=8&t=8458
    buscar infomatcion coche wartburg en colobia.
    Muchas gratzias

    Hasta luego Kaulis

  3. juan cancio   •  

    hola. me alegra saber que aun quedan admiraadores del wartburg. me parase maravillosa la restauracion que le vienen haciendo . yo tengo uno, el unico que queda en cuba. fue de la embajadora alemana en mi pais y es un 311 del 1966. lo tengo en perfecto estado de conservacion y los aficionados por aqui les llama muchisimo la atencion. lo malo de estos autos aqui en mi pais son las piezas de repuesto, yo por ejemplo, tengo el calzo de la caja de otro auto y me produce vivraciones. todo lo demas esta original y pienso mantenerlo asi.

  4. carlos e muñoz   •  

    amigos cualqier duda que tengan con este tipo de veiculo con gusto les doy la informacion trabaje como mecanico en un taller autorisado me conopsco esos carros con los ojo cerrados ademas aca en colombia realize muchas adaptaciones por no conseguir los repuestos al cacbarse la ajencia aca prenteme lo que quiera con gusto la respondere

  5. alvaro   •  

    Me recuerda con mucha nostalgia mi Watbug 1962 .Lo tenia preparado para competencias y en ese tiempo consegui una cuantas victorias eran imbatibles en raly pista, kilometro contra reloj ,vencíamos autos de mas cilindraje fácilmente.

  6. CARLOS E MUÑOZ   •  

    BUENAS NOCHES AMIGOS PONGO A SU DISPOCICION MIS CONOCIMIENTOS DE MECANICA EN AUTOS WATERBUG SI TIENEN ALGUN PROBLEMA CON GUSTO LES DOY LA AYUDA ME TOCO HACER EL CURSO CON LOS ALEMANES AQUI EN COLOMBIA CUANDO TRAJERON ESOS VEICULOS

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