Punto rojo para el Rolls Royce Ghost

El nuevo Rolls-Royce Ghost acaba de recibir el prestigioso premio “Red Dot best of  the best” por su alto nivel de diseño. “El carácter único de este vehículo, expresado en una exclusiva e inocultable apariencia, reinterpreta los valores clásicos de la marca en un estilo moderno para el siglo 21″, dijo el jurado que le otorgó la distinción.

El jefe de diseño de Rolls Royce Ian Cameron, prefirió darle el crédito a todo el grupo de diseño que lo acompaña: “Este este es un logro tremendo para todo el equipo de diseño de Rolls Royce.  Como creador, el reto está en trasladar las ideas a un medio donde los otros puedan verlas, tocarlas y sentirlas. Estamos orgullosos de lo que hemos conseguido con el Ghost y estamos ecantados de haber obtenido este prestigioso premio”.

Las íneas fluidas del Ghost están dominados por su estilo majestuoso tipo “yate”, poniendo de relieve el carácter sólido, lujoso y supremo del vehículo. Un punto a favor es que no se traiciona el diseño clave de Rolls Royce: la proa elevada, el largo capó, el corto voladizo delantero, el fuertemente inclinado pilar trasero y la cola elegante, exudan un aura informal. Los toques contemporáneos incluyen los ágiles pasos de rueda y las luces de xenón que enmarcan la última evolución de la parrilla de Rolls-Royce más dinámico y potente jamás construido.


El premio Red Dot es uno de los galardones más importantes en el ambiente del diseño de productos, se entrega desde 1955 y reconoce el trabajo de diseño en diferentes categorías como autos, arquitectura, decoración, electrodomésticos, moda, ciencia y medicina.

Rolls Royce ya había obtenido un Red Dot anteriormente con el Phantom Drophead Coupé de 2008

Más sobre los premios Red Dot, en http://www.red-dot.de/

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

1 comment

  1. alex   •  

    hay un problema con la segunda imagen…

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