Renault Fluence: Presentación y prueba en Santa Marta

En medio de finas atenciones por parte de Renault-Sofasa*, un grupo de periodistas pudo conocer de primera mano en Santa Marta todos los detalles y realizar una breve prueba del más reciente modelo de la casa francesa en Colombia, que viene a reconquistar un segmento en el que alguna vez reinó con el extinto Megane II. La apuesta es, nuevamente, por la amalgama entre Corea, Japón y Francia, con sala de partos en Argentina.

Renault sigue capitalizando los beneficios de su alianza con Nissan y de la compra del know how de Samsung Motors, que también se guarece bajo su paraguas. Ahora la apuesta es por el segmento C alto del mercado (M1 lo llaman aquí), donde se mueven sedanes de las grandes marcas como el Toyota Corolla, Kia Cerato Forte, Chevrolet Cruze,Volkswagen Jetta NF, el mismo Nissan Sentra, Hyundai Elantra y el Mazda 3 AN, entre los de mayores facturaciones. En este segmento se venden 13 mil unidades anuales en el país.

Con el Fluence, la idea de Renault es “morder” buena parte de ese mercado, en el que una marca que se precie de tener números negros y reconocimiento en las calles, debe estar. Este carro parte de un diseño original de Samsung (SM3) pero con mucha influencia del Renault Megane III que se vende en otros mercados, incluso, resulta más grande que este ultimo y se parece en sus medidas al Laguna, que es de un segmento superior.

El Fluence llega ensamblado desde la planta de Santa Isabel, a 10 kms. de Córdoba en Argentina. Renault realizó una millonaria inversión en esta sede pues desde allí surten todo el Mercosur y  los mercados americanos que reciben el carro. A Colombia envían 5 versiones con 2 acabados (Comfort / Privilege), 2 motores (1.6 y 2.0) y tres posibilidades de caja (mecánica de 5 y 6 velocidades y automática CVT con modo secuencial de 6 marchas).

El motor 1.6 es el K4M Plus de origen Renault con una variación en el eje de levas para mejorar su performance. Desarrolla 110 caballos conectados a una caja de 5 velocidades, el torque es de 15.4 kg / m a 4.250 rpm. Las versiones de 2 litros tienen un motor inédito, M4R, desarrollado entre Renault-Nissan que arroja 143 caballos y un torque  de 19.8 kg. / m a 3.750 vueltas. Las diferencias entre las versiones de 2 litros radican en la posibilidad de tener la caja mecánica o automática y laa cojinería en tela o cuero (de muy buena factura, por cierto).

Lo primero que llama la atención al subirse al Fluence es su muy bien logrado espacio interior. Hay un exclente área para las piernas y la cabeza en todos los puestos. La comodidad de las sillas es otro punto a favor y la posición de manejo es insuperable gracias a la posibilidad de acomodar el asiento en altura con un mando manual (en la versión más equipada se echa en falta un reglaje eléctrico).

El tablero es bastante sobrio con tres relojes de iluminación azul clara que muestran la velocidad de marcha, el regimen de vueltas del motor, temperatura y los consumos con aguja y computador que también mide distancias. La consola central es de una practicidad muy util para todos los públicos.

Todo es fácil de encontrar y operar, sobre todo los mandos de la climatización digital bi zona, de una sencillez y capacidad de enfriamiento destacables.  Incluso la radio, que tanta dificultad de manejo ofrece en otros modelos, en este caso es más intuitiva en su operación.

En la parte superior encontramos una pantalla LCD con reloj digital e identificaciones propias del sistema de audio, sistema que tiene dos tomas auxiliares para dispositivos móviles, Bluetooth y memorias USB y puede manejarse remotamente tras el volante.

La guantera es muy profunda, refrigerada, pero de boca pequeña para objetos voluminosos. Los materiales del interior, si bien son de polipropileno sólido, resultan amables al tacto y dan sensación de solidez y durabilidad, lo mismo las inserciones de pasta gris clara que ofrecen una agradable estética a todo el conjunto.

El maletero es un punto a favor del Fluence. Gracias a las generosas medidas del carro, puede ofrecer 530 litros de capacidad, suficientes para acomodar todos los bártulos del pasaje para viajes de largo aliento, aunque en marcha por terreno rizado se siente un leve “cajoneo” por la cantidad de espacio vacío. Las sillas traseras son abatibles en proporción 1/3 – 2/3 en las versiones dos litros y 1/1 en la edición 1.6.

Para operar el Fluence 2.0 se necesita una tarjeta que abre las puertas sin necesidad de acercarla al sensor, con solo portarla en el bolsillo, libera los seguros. Esta tarjeta se introduce en una ranura especial y mediante un botón de encendido se da vida al motor. El volante, regulable en altura y profundidad, si bien es pequeño, tiene buen tacto y la dirección, con asistencia eléctrica, es de una suavidad notable y con un ajuste muy bueno para toda ocasión.

La primera versión probada fue la CVT, suministrada por Nissan. Es una caja de relaciones infinitas, es decir, que siempre está en el cambio correcto y la potencia se tiene disponible según la demanda del acelerador.

Arrancar no es tan complicado como en otros modelos automáticos y pronto se alcanza una buena velocidad de crucero. El ruido del motor es elevado (pese a la buena insonorización de la cabina) y el empuje no es tan proporcional al sonido.

Con este tipo de cajas, el carro es como un tren, acelera constantemente y los cambios son imperceptibles. ¿Qué significa esto?, que la conducción del carro es muy cómoda en tramos urbanos pero pierde algo de feeling en rutas abiertas como la que transitamos entre Santa Marta y el Parque Tayrona.

En modo secuencial la cosa mejora un poco pues el carro no es tan neutro y podemos exigirle mayores emociones a sus 6 marchas que entran de manera muy suave y directa.

De regreso del Parque, condujimos la versión con caja manual de 6 relaciones y la cosa cambia bastante en alegría y emociones. El carro se deje llevar sin poblemas alto de vueltas y haciendo los cambios a 4 mil 500 revoluciones el empuje es verdaderamente bueno obteniendo 170 km / h casi sin darnos cuenta. La caja tiene unas relaciones muy bien ajustadas y operar la palanca con el conjunto de embrague es muy agradable por la suavidad de los mandos. En este punto la insonorización y la puesta a punto de las suspensiones sobresalen por su comodidad y seguridad. Adelante hay un semi McPherson de brazo rectangular anti torsión y atrás tiene eje flexible en H con perfil de deformación programada. El carro se acuesta y se inscribe perfectamente en las curvas, parece que tuviera control de estabilidad (no lo equipa ninguna versión).

En el apartado de seguridad, el Fluence Privilege viene equipado con seis bolsas de aire (2 en el 1.6), sistema ABS de ultima generación y todas las asistencias (tuvimos osportunidad de probar los frenos en situación de pánico, cortesía de un motociclista imprudente y son realmente destacables). Hay sensores de lluvia, parqueo y luz y las llantas son  205 /60 (65 en el 1.6) en aros de 16 pulgadas.

En conclusión, El Fluence es una fuerte apuesta de Renault para retomar su liderazgo en el segmento medio alto pues reune, como en el caso de la SUV Koleos y el compacto Scala, sus propios saberes (parte del diseño, suspensiones, comodidad) con los de Nissan, (motor, caja, suspensiones) y Samsung, (diseño exterior muy sobrio pese a ser coreano). Es una alternativa más favorable al Megane III por costos y  en nuestra opinión, resulta mejor aprovechada pues reune lo mejor de estos tres mundos en un solo vehículo, que tiene como puntos fuertes la comodidad interior y la puesta a punto de seguridad y suspensiones. Falta algo más de punch y respuesta del motor, pero es suficiente para moverlo con soltura en la mayoría de terrenos de nuestra topografía.

Los precios anunciados para el Renault Fluence son:

-1.6 Comfort: $44.9 millones

-2.0 Privilege mecánico: $51.5 millones

-2.0 Privilege mecánico cuero: $52.9 millones

-2.0 Privilege CVT: $54.9 millones

-2.0 Privilege CVT Cuero: $56.5 millones

*Asistimos a la presentación del Renault Fluence en Santa Marta por una gentil invitación de Renault Sofasa

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

9 comments

  1. Joe   •  

    Mas de lo mismo, nada nuevo, traigan el nuevo Twingo, Clio etc, pero traen puro reencauche.

  2. Diego León Zapata Dávila   •  

    Señor Moreno, escribo por tercera vez con temas diferentes en espera de una respuesta de su parte que nunca llega. En esta oportunidad quisiera conocer su opinión del i25 de Hyunday, ya qu en sus entradas del blog no lo registra en los últimos meses, periodo en el que llegó a Colombia.

    Muchas gracias.

  3. Joe   •  

    Mas de lo mismo, nada innovador, deben traer el nuevo Twingo.

  4. Blogaraje Blogaraje   •     Autor

    Estimado señor Zapata, en pocos días publicaremos información detallada del modelo en cuestión. Por ahora le recomiendo mirar la versión 1,6 litros con todo el equipo de seguridad (Doble airbag, ABS). ¿Realmente cuál es su presupuesto? Podría mirar otras opciones.

    Gracias por seguirnos

  5. Esteban   •  

    La verdad no entiendo porque se refieren a este modelo como “más de lo mismo”, si es un modelo del portafolio más actual de Renault, como el Koleos. Este es el mismo modelo que se vende en Francia junto con el Megane III , Twingo II, Clio, etc. por lo que no entiendo el calificativo que le da un comentarista anterior.

    En el siguiente link podrá constatar esta información:
    http://www.automobile-magazine.fr/essais/matchs/le_coup_de_jarnac

  6. Esteban   •  

    No entiendo el calificativo que le da un comentarista anterior al Fluence, como “más de lo mismo”. Este modelo hace parte del portafolio actual de Renault, se vende en Francia al lado del Megane III, Twingo II, Koleos, etc. por lo que no creo que sea lógico llamar “más de lo mismo” a uno de los productos más actuales de la casa francesa.

    http://www.automobile-magazine.fr/essais/matchs/le_coup_de_jarnac

  7. Diego   •  

    Buenos dias, la verdad leyendo todo el artículo el auto en promedio podria decirse que “esta bien”. Pero en mi opinion muy particular le sigue faltando mas confort a su diseño interior, siguen ofreciendo ese mismo “simplismo”.(a excepción del Megane II) Las lineas son muy sobrias y le falta mas agresividad y estilo deportivo al diseño exterior, nada que ver con los de su misma gama en otras marcas: Cerato Forte, el espectacular Cruze y los Mazda 2, 3 y 6 zoom; inclusive el mismo Ford Fiesta ofrece un modelo mas impactante por una diferencia considerable de dinero.

  8. Allegro   •  

    Buenos dias,
    En articulos anteriores sobre vehiculos Renault, le he dado muy duro al equipo de Blogaraje. Esta vez no voy a hablar sobre el articulo, que entre otras esta muy bueno; sino sobre el Renault Fluence. Para alivio de otros blogueros, el Fluence si hace parte del portafolio actual de Renault en todo el mundo. Ese carro salio al mercado mundial el año pasado y como por variar a Colombia llega tarde y sobretodo mas caro y mas pelado que en el resto del mundo. Hay 2 elementos importantes sobre este vehiculo para Colombia. El primero es que Sofasa, que ahora se llama Renault-Sofasa, pero que son los mismos comerciales y de mercadeo, decidio a finales del 2008 y debido a que en Europa moria el Megane II (El de la trompa mas redondeada) traer el Megane II fabricado en Brasil (que fue el famoso Megane Odeon, igual a la primera version del Megane II). Ahora como el Megane II de Brasil tambien murió, la regional en Brasil, de la que depende Sofasa, decidió asignarle la fabricacion de una version mas sencilla del Fluence a la planta de Santa Isabel para surtir el mercado latino.
    Y segundo, este vehiculo es en escencia el mismo carro fabricado en Turquia y vendido en Europa, pero no se dejen engañar. Es un carro que no le llega a los tobillos al Turco, no solo en calidad, sino en equipamiento. Espero que el famoso TLC con Turquia, nos permita tener carros Renault en sus versiones europeas, que no son ni la sobra de los que nos venden mas caros y menos “engallados”.

  9. Jorge M   •  

    No se ve llamativo , parece un “bobo grande”

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