Salón de Bogotá: Alfa Romeo Brera

El musculoso coupé deportivo será el anfitrión del stand de Alfa Romeo en el salón. “Estamos muy orgullosos de poder presentar en Colombia este innovador y característico diseño de la marca en Colombia. Queremos seguir ofreciendo lo mejor en confort, deportividad y diseño italiano”, aseguró Miguel Álvarez, Gerente General de Colitalia Autos S.A.

El Brera es fruto de un fascinante prototipo presentado en 2002 en el Salón de Ginebra, un ejercicio estilístico del diseñador más reconocido de la historia, Giorgetto Giugiaro. Desde entonces ha acumulado montones de reconocimientos como el “Best of Show”, otorgado por la revista Autoweek en aquel salón; 2 premios de categoría en el Challenge Bibendum 2002, uno como one of the most elegant in the world; y el título de the most fascinating car logrado en el Super Car Rally 2002 de París a Montecarlo.

El Brera responde a un postulado de diseño que en esta marca es obligatorio, se trata de imprimir un sello de deportividad como los ya vistos en modelos históricos como el 1900 SS, el Giulietta Sprint, el Alfetta y el Giulia Sprint GT.

El Brera que llega a Colombia viene equipado con  el sistema electrónico de tracción Q4,  faros  bixenón y  siete airbags de serie, control de crucero,  llave electrónica con boton de encendido  Start / Stop, rines de aleación de 17 pulgadas y  asientos con revestimiento en cuero tipo Frau.

Hay un unico motor que se comercializará en el país, el JTS V6 de 3.2 litros y 260 caballos con control de emisiones tipo Euro IV. La caja es manual de 6 velocidades.

El precio del Alfa Romeo Brera es de 170 millones de pesos.

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

1 comment

  1. Racing4ever   •  

    Me queda una duda en cuanto a este modelo, había leido en un medio que finalizaba la producción del Brera y que aún no contaba con sucesor inmediato.
    Independiente de eso el carro es un espectaculo

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