El conductor elegido….para tomar

El Centro de Experimentación y Seguridad Vial de Colombia, CESVI, decidió comprobar in situ y con todo el apoyo científico, los efectos que tiene la ingesta de licor en el ser humano y peor, en la conducción de vehículos automotores. Para ello se consiguió un grupo de voluntarios (supongo que hubo de rechazar miles de solicitudes) que se embriagaron de cuenta de CESVI para después manejar en un estado “alegrón” por la pista del Autódromo de Tocancipá. Así fue la historia (y en algún caso, la histeria)

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