NO ADMISIBLE

No quiero escribir más de amor, ni de desamor. Solo que a veces, no sé. Aparece y ya. Ni siquiera porque tenga algo que ver con alguno de los dos. Sin embargo, esté no lo escribí, no ahora. Me lo encontré de hace tiempo y lo quise desempolvar. Fue para un invento interesante y creo que funcional, por lo menos para el corazón. Por eso, encontrarlo fue un acto interesante, incluso de fe. Se los dejo. Tal vez no piensen lo mismo, pero ahí está.

Cada espacio que queda desde tu entrepierna, al lado derecho de la cama, y la mía, al otro lado, es un golpe bajo al de rojo. Luego viene el abrazo y duele más. El final es peor. Te vas y mi cabeza lanza un suspiro. Cuando no estás puedo volver a pensarte. Puedo imaginarte de nuevo, inventarte otro poco y, sobre todo, dejar de fingir. El de rojo no ha entendido y la cabeza ya perdió la pelea. Por eso, suspira. Si me enamoré de ti no hay culpa posible. Te encargas de recordarlo con cada movimiento. Creo que es solo un capricho. Cuestión de costumbre: no tenerte es una pérdida más, inadmisible. Ni siquiera hay un recuerdo. No admisible por tres.

A Cupido le he rogado de rodillas. Contigo no funciona.

1 comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>