ADIÓS

Cómo saber si las manos todavía están ahí, otra esperando y una sobre el mouse, en un movimiento comandado por alguna parte creativa del cerebro, sí los crazy, fantasmagóricos por demás, hacen fe de su estado, y desaparecen tan fácil y tan mágico, como aparecen, con la virtud de decir adiós u hola, como sí, o hubiesen dormido en la misma cama, o las palabras se hicieran obsoletas, pero subentendidas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>