Poema

Este me lo compartió un amigo y yo tenía que compartirlo con ustedes. Es de Geraldino Brasil.

Clase media,

por Geraldino Brasil

Un médico.
Maravilloso en la familia.

Un ejecutivo.
Excelente.

Un ingeniero.
Un arquitecto.
Un abogado.
Magnífico.

Un poeta.
Mejor en otra familia.

BENEDETTI, in memoriam


Viceversa
 °
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.

Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.

Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.

O sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante,
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

–       

El domingo puede ser un buen día para morir, para hacer un inventario y decir que ya las letras son suficientes, que de su mano, por lo menos en la tierra, no saldrá una letra más. Y no deja de ser triste. Tristísimo, tristósomo. La muerte, siempre es así. Duele cuando hay sentimientos en la mitad. A Benedetti, cómo no quererlo. Era parte de la familia poética del corazón. La muerte tiene que llegar, en algún momento, a veces más tarde que temprano, y viceversa. Hay días en que nos parece que es más temprano. De pronto ya era hora. Ochenta y ocho, esos tenía Benedetti. Ya la parca estaba cerca, y se acercó tanto, que se lo llevó. Bien, no creo que sea tanto. De hecho, morir es olvidar un poco, y a Benedetti, es difícil olvidarlo. No importa que siempre, muchos, lleguen al mismo poema. El poeta anda y andará por ahí. Y mientras haya un poema para hacernos sonreír, hay un Benedetti vivo recitando al oído. 

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DE POESÍA Y RECUERDOS

La poesía abre sus puertas y envuelve y embauca y atrapa y se queda allí, como una enfermedad silenciosa, y altamente necesaria. No queremos curarnos. Ella, indescriptible por sí misma, nos hace llegar a rincones que, por la distancia, no podemos tener. Y nos hace recordar y soñar y caminar por cualquier lado donde la imaginación llegue. Además, tiene un alto grado de confianza con el alma, y también, sabe llegar a los recuerdos, apoderarse de ellos y quedárselos. En fin.

Los vuelvo a dejar con Sergio Hincapié con dos poemas preciosos, de este país, que tanto nos hace soñar.

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DE POESÍA COTIDIANA

Estaba recordando que, cuando tenía unos cuantos años menos, la poesía llegaba de cualquier cosa. Me acuerdo, sobre todo, de una regla vieja y dañada, con la que aposté con una amiga, con Liz carelombriz para ser más precisos, que era capaz de hacerle un poema. En efecto, y creo que para el caso, muy bonito, aunque por la mala costumbre de utilizar cualquier hojita, quedó en la basura. Después fue el titiritero, la muñeca, los patines, la cama, la almohada, la clase de filosofía, el mapa de Colombia y así en sucesiva. De seguro no fueron grandes lumbres poéticas, pero lo que quiero decir, es que la poesía está en todas partes. Benedetti y Neruda, solo por nombrar algunos de los preferidos, eran grandes en eso. La oficina, la política. En fin. No solo del amor vive la poesía.

Sergio Antonio Hincapie es un lector del blog. Es colombiano, pero por esas cosas de la vida, y de muchos colombianos, debió irse, para un poco más arriba en el mapa. Ahora, y valga el cliché, la poesía le ha tocado a la puerta, y de sus labores y de su vida, ha hecho varios poemas. Diría sergio: “Así mitigo un poco el cansancio y lógico, los recuerdos de tantos momentos y regiones que conozco de nuestro departamento y país”. De su experiencia con la poesía, nos comparte tres poemas, por ahora, o eso dijo. Creo que es interesante compartirles, porque esta relación lector-escritor, escritor-lector, no debe ser vertical, y más si seguimos los lineamientos de la web 2.0. Ustedes son bienvenidos, sus opiniones, sus escritos y sus sentimientos. Ah! Sus ideas, serían maravillosas!

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DOS BELLAS

Siempre que me encuentro con Daniel Hermelin, alguien que fue profesor, me dice, algo así, no me acuerdo, Mónica, ¿sabes el consejo de Rilke? Siempre digo que no. Y hoy, divagando por ahí me encontré de nuevo con Rilke y con la frase de Hermelín y con otra más, y me pareció prudente, prudente no tengo ni idea por qué, compartirla, y prometer, además, que voy a encontrarme más seguido con el autor. Dos, como diría Mauricio, bellísimas frases:

. Si puedes vivir sin escribir, no escribas

. Escribir es un vicio solitario

RECORDANDO

A veces los recuerdos llegan y causan dos cosas. Una, sonrisas por mil. Dos, una nostalgia grandísima.

Cuando estaba pequeña, dígase la mitad de la edad que tengo, descubrí, en ese entonces es común descubrir cosas en el mundo que ahora parecen obvias, que mi nombre, completo, tenía nueve sílabas. Nueve sílabas.  Tres por el nombre, tres por el apellido, tres por el otro apellido. Y en esas cosas de un amigo poeta, amigo por herencia de la mamá y el papá, a él, se le ocurrió un poema, que a mí, todavía, me parece bonito, mágico. Creo recordarlo en su totalidad. Se los comparto.

En estas nueva sílabas
que comprenden la historia
de mi breve edad

No han habido ni moros
ni cristianos,
solo Restrepos de los de aquí,
y Quinteros de los de allá.

Y entre unos y otros,
el puente cruzado de la vida,
y todos los caminos
que conducen al amor.

Solo nueve sílabas
y una historia por empezar,
que siendo breve,
viene desde siglos.

Solo nueve sílabas.

Aníbal Alzate Chica

POEMA DEL OLVIDO

Cuando estaba chiquita (no significa que ahora no lo esté), me encontré este poema. Tal vez no era muy consciente de él, pero me gustaba mucho, incluso por ese toque que a veces le siento, y que tiene el amor por naturaleza, de tener muchos elementos cliché. Y también soñaba escribir poesía y ser poeta (todavía no lo logro), y tal vez tener elementos suficientes para, en algún momento. escribir un poema de amor, mejor, un poema del olvido. Tiempos aquellos en los que me sentaba a leer en voz alta, que para aprender a leer poesía. Ahora ya sé que no se aprende. Este es un poema que quiero, y que incluso después de varios cambios de computador, siempre se guarda en un rinconcito. Ahí se los dejo!

Voy a cambiar tu recuerdo por mis libros,
Por mi casa pequeña, por mi cuarto,
Voy a cambiar tu amor
Por el de nadie
Por otro nuevo, verso, por
Alguna canción.

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