DE POESÍA TAMBIÉN SE RESPIRA

A veces me pregunto como harían los poetas, los reales, por supuesto, para convivir en un mundo antipoético. Bien, puede ser, primera posibilidad, que para ese entonces, la cosa no fuera de grandes proporciones. Y digo antipoético porque parece ser que la poesía aparece poco, se escucha poco, se ve poco, como si estuviese en estado de extinción. La otra, segunda posibilidad, es que todavía Camila no esté nisiquiera en la p. En fin. Lo que sí creo es que la poesía anda perdiendo adeptos, y por tanto, compararla con otros gustos y placeres, carece de sentido, de sensatez, y sobre todo, de incompatibilidad. Algo así como poner en el mismo punto a un léon y a una hormiga.

El fútbol, un invento que permite que los domingos sean menos aburridos, es decir, uno de los antídotos para el domingo. La moda, para conversar con los amigos, sentirse un poco más bella (o menos bella), jugar un poco con el cuerpo, ver revistas y pasar el rato, hacerse enamorar o enamorarse, y puntos suspensivos. (Cada cual tendrá sus razones para amarlos, u odiarlos, que al final, son casi la misma cosa). Y la poesía, la poesía es algo así como respirar (una necesidad, para aquellos que logran tener el honor de quedar atrapados). Pasa algo similar con la literatura.

Tampoco es cosa de decir qué es mejor, qué se debería amar más o cuál debería tener más adeptos (Mónica, por ejemplo, le gusta ver jugar al blanco-blanco. Camila prefiere dormir). Son tres cosas distintas (Tres, por poner el número mágico, pero entíendase al fútbol y la moda como un genérico reemplazable). Sentimientos distintos. Hechos no comparables de ninguna manera, y sobre todo, no comparable en cifras. Son maneras de ser feliz y de enfrentarse al mundo. Por tanto, la poesía hay que mirarla diferente, entender que no es para todo el mundo, ni fácil de digerir y de querer, y que eso hace que no deba compararse con ninguna otra cosa, salvo mirarla consigo misma. Igual, reitero, pasa con la literatura, aunque goza de mejor suerte. Esto significa, que hay que dejar disfrutar a unos pocos de tan maravilloso invento. Unos pocos, que de seguro, son suficientes, y que también respiran por ella.

2 comments

  1. Claudia   •  

    Creo que lo bello, debe ser compartido, y mejor aún comprendido. La poesía debería ser digerible.

    Esa manía… de hacer que lo simple se vuelva complejo… ha de ser de los científicos no de los poetas.

    Por eso creo que Bécquer es hermoso, por lo simple.

    ¿Qué Es Poesía?

    ¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
    En mi pupila tu pupila azul.

    ¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
    Poesía eres tú.

  2. Camila Avril Camila Avril   •     Autor

    Claudia, gracias por compartir el poema de Bécquer. Hace días, hablando de poesía con unos amigos, llegábamos a la conclusión que, la poesía es indefinible, y está en todo, a la vez. Y por supuesto, debe ser digerible. Lo que creo es que son pocos los que se inmutan en estos tiempos por ella, los que se dejan llevar por su magia. Y está bien por ellos.

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