Día del padre

Mientras otros celebran, uno opta por el olvido. Entonces no piensa, no pregunta, no habla del asunto. Como un cero a la izquierda, como una nada, en medio de la felicidad de tantos. Porque pese a que la muerte se haya entendido, no significa que el dolor no vaya a estar, en menos proporción, para el resto de la vida. Y recordar a los muertos será parte del no olvido. A Eduardo, por ejemplo, Mónica lo va a extrañar toda la vida. Y decir Feliz día del padre, papá, aunque parecerá hablarle al viento, entre los dos, saben que de la memoria depende que los muertos sean inmortales, por el nombre mismo. Y sus hazañas dependen de lo que alguien quiera recordarlas. Ella lo quiere recordar, como el papá que le dio una pasa cuando apenas cumplía un año y que está en la foto, para que no quede alguna duda de que a ella, algún día, le gustaron las pasas. Bueno, y por tantas cosas más, que los otros le cuentan. Porque la memoria también puede ser colectiva y porque algunos están destinados a escribir a los padres.

4 comments

  1. Hector Fabio Herrera Ortega   •  

    Pero es que Eduardo, se quedó con usted.

    • Camila Avril Camila Avril   •     Autor

      Así es!

  2. Paulo Cesar Barbatti   •  

    Muy lindo y emocionante este su artículo, mi querida Camila, recordando muy profundamente a su papá Eduardo. Yo, en la misma situación tuya, lo recuerdo a mi papá Mario que, siempre conmigo y con mis hermanos, fue un papá muy cuidadoso y cariñoso con nosotros. Que permanezcan en nuestra memoria con mucho cariño, así como a tantas y demás personas que ya no los tienen más acá.
    Un abrazo y buenos recuerdos, les deseo desde Brasil…
    Paulo…

  3. Jotam   •  

    ! Eduardo se quedo con ella!

    Obviamente que si, porque la genética perpetuara los genes de Eduardo de pronto elevado a una infinita generación. Por otra parte, también se quedo en los anales de la historia y por ahí quien sabe, algún día alguien realizara un trabajo de periodismo investigativo y reconstruirá y plasmara en letras lo que fue la humanidad de Eduardo.

    Es muy probable que tal vez en forma de cuento, de novella, memorias, biografía o ensayo literario, estoy seguro, allí, allá, en un disco duro, o en cualquier otro tipo de medio digital, en algún lugar, existen párrafos que cuentan su inmortalidad. Me atrevo a postular en contradicción a muchas entradas publicadas en este blog, de que hay un Eduardo para la posteridad.

    Con inmenso respeto….

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>