EJERCICIO DE ESCALERAS

Este fue un ejercicio de escritura que hice en algún momento, después de leer a Cortázar. Ejercicios que hay que hacer para jugar, para aprender de los grandes. No tiene ínfulas de nada, salvo el aprendizaje casual. Es todo. Creo que muchos ya lo han hecho.

INSTRUCCIONES PARA BAJAR UNA ESCALERA

“Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, par dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables…”, dice Cortazar en Instrucciones para subir una escalera. Esa es una escalera. El piso se pliega. En ángulo recto primero, luego en paralelo con relación a él y de nuevo 90°.  Las puede haber empinadas. Muy grandes. Pequeñas. En espiral. En círculo. Muy angostas. Anchas. Algunas son largas, muy largas. Otras son más cortas, de dos rectos y dos planos. Hay escaleras en todas partes. En las universidades. En los centros comerciales. En las montañas, donde no son tan rectas, ni tan planas. Las hay de granito, de tierra, de madera, de cemento. En las montañas son de tierra con decoraciones en pasto y piedra. A veces resbalosas y con un alto grado de posibilidad de romperse la cabeza, porque una caída en uno de sus adornos rocosos, puede llamar la sangre. Hay muchas escaleras. En todas partes. Seguramente quién encuentra las del cielo está hecho y el que se topa con las del infierno es mejor que lleve un buen ventilador.  A veces son bonitas. Muy útiles. A veces estorban. Ayudan a ejercitar la cola. A veces cansan y dan pereza. En su caso, se prefiere utilizar una cabina con botones que hace subir y bajar a la gente sin mover sus pies, y que algunos suelen llamar ascensor o elevador.

Cortázar nos dio las instrucciones para subir una escalera. Si vamos para el cielo, creo son muy necesarias porque después que se sube no creo que muchos –depende de las concepciones religiosas – quieran regresar. No obstante, ¿Cómo hago para bajar una escalera? No creo que después de subir uno quiera mantenerse arriba por mucho tiempo.  Sólo lo suficiente –eso depende de los miedos –. De todas formas,  poco o mucho, siempre hay que bajar. Parece que el mundo se ha encargado de enseñarnos a subir, pero no de bajar, porque a la cabina anti-pereza la llaman elevador, que eleva, y exceptúan el hecho que también baja. ¿Será entonces, descensor o deselevador?… en fin, del descensor nos ocupamos después. ¿Cómo hago para bajar una escalera? Si seguimos el método utilizado por los niños, te pones en cuatro mirando hacia la escalera –dándole la espalda al mundo -. En cuatro, significa, las manos en un escalón –en el ángulo recto que forman lo que sube y lo que baja, es decir, la intersección entre el de 90 y la superficie paralela inmediatamente siguiente, – y los pies en otro –en la parte plana -. Entonces baja un pie, luego de nuevo el otro pie, después una mano y repite la otra mano. Algunos lo hacen intercaladamente. Un pie, una mano, un pie, una mano. Si usted es un adulto y le da pereza ponerse en el pellejo de un niño, entonces póngase de frente al mundo y detrás de la escalera.  Puede ayudarse del palo al lado de la escalera, que algunos llaman pasamanos. Siga las instrucciones para subir una escalera de forma natural, según Cortazar, mantenerse de pie, con los brazos colgando sin esfuerzo –tal vez con una mano en el pasamanos, si lo quiere –, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen ver los peldaños inmediatamente “inferiores” –para el caso, para Cortazar son superiores –, y respirando lenta y regularmente.  Luego, separe un pie del otro y póngalo en el peldaño inferior al cual está el otro. Puesto ese, haga lo mismo con el otro y encontrará que ya ha descendido el primer escalón de arriba abajo. Repita la operación consecutivamente hasta llegar al último escalón. Tenga cuidado de hacerlo primero un pie y luego un pie, de no tropezarlos entre ellos o hacerlo al tiempo, puesto que podría caerse y resbalar por la escalera. Es claro que resbalar requiere menos esfuerzo para hacer el descenso, pero no se lo recomiendo debido a los moretones que salen después del acto. Hágalo despacio. No hay necesidad de correr.  Mientras usted esté en la escalera, ésta no se desplegara, ni se irá para ninguna parte. No hay afán.  Cuando esté en el último peldaño, puede mirar atrás y sentirse orgulloso. De nuevo está abajo. Después siga a Cortazar otra vez, “se sale de ella –de la escalera- fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en sus sitio, del que no se moverá hasta el momento del” ascenso.

Ahora sí, puede subir y bajar, usando una escalera.

Éstas son las de Cortázar

4 comments

  1. Dianis!!   •  

    Hola!! Mucho silencio esta semana… te esperamos próximamente. Saludos.

  2. ESTEBAN POSADA DUQUE   •  

    ….ahí está pintao…CORTAZAR…pliegues del piso…y son de los mayores inventos…desde egipto hasta los mayas…se dejaron seducir por ellas…otros le sacaron el cuerpo…y crearon las RAMPAS…otros los ascensores…como en la pintoresca población chilena..VALPARAISO…su geografía desafío las escaleras..e instalaron ASCENSORES & ¿DESCENSORES?….porqué no…si despues de ascender hay que descender….cuando estén en centroamérica no dejen escalar las de TIKAL…INOLVIDABLES.

    ESTEBAN POSADA DUQUE / Medellín
    Freelance Correspondent

  3. Antar   •  

    Hola .Camila me puede hacer el favor de actualizarme con su email, con el cambio del mio perdi mi lista de contactos.

    sergio…Antar

    serghin@verizon.net

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